Catálogo de la Colección "Derecho, Economía y Sociedad" Sitio Oficial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Regulación jurídica de las biotecnologías

Curso dictado por la Dra. Teodora Zamudio

Equipo de docencia e investigación UBA~Derecho

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 Glosario

Desarrollo Etnográfico de Criterios e Indicadores para el Manejo Forestal Sustentable


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Por Dra. Teodora Zamudio

Sumario

1. Justificación

2. Aproximación metodológica.

2.1. Participación pública

2.2. Información: adquisición y manejo

2.3. Primeros pasos

3. Propuesta de trabajo

3.1. Criterios

3.2. Metas

3.3. Objetivos

3.4. Indicadores

3.5. Mediciones.

3.6. Medios.

3.7. Actividades y Cronograma.

 

 

 

Sumario

Este documento presenta una primera aproximación para la elaboración de un conjunto de criterios y de indicadores que pueden proporcionar un cuadro del estado de salud/desarrollo de un sistema forestal sustentable, elaborado en los términos de las comunidades locales.

Tales indicadores serían utilizados para dirigir el planeamiento de las políticas públicas en los ámbitos medioambientales, sociales, económicas, y servirían como patrones para monitorear el desarrollo de tales políticas. El conjunto preliminar de criterios y de indicadores presentado en este informe tiene como meta la ser mejorado y aumentado con la contribución de las comunidades locales.

La premisa mayor para el desarrollo de estos criterios e indicadores es que, para saber si el sistema de manejo forestal sigue parámetros satisfactorios, ciertos principios ligados a las comunidades locales deben ser tenidos en cuenta. El uso de criterios y de indicadores desarrollados desde la perspectiva de las comunidades locales facilitaría la evaluación de los resultados de los esfuerzos hechos para proteger y para prevenir la erosión de un ecosistema en particular.

1. Justificación

Desde la aceptación por los gobiernos de la  Agenda 21 en la conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Económico (UNCED) en 1992 y el Principio 10 de la Declaración de la Cumbre[1], numerosas iniciativas han sido planteadas para tratar el concepto de qué constituye un manejo participativo de los ecosistemas. Sin embargo, hasta ahora, los esfuerzos en desarrollar principios, criterios, indicadores, y estándares –lo que significan definir, medir, supervisar y explicar el manejo forestal sostenible- han sido escasos en los ámbitos internacionales, regionales, nacionales y locales.

Tabla 1 Ejemplos de iniciativas internacionales, nacionales y locales

Iniciativas Internacional/Regional para el Monitoreo Nacional

-          Helsinki Process on Pan-European Criteria and Indicators of Sustainable Forest Management (1995)

-          Montreal Process on Criteria and Indicators for the Conservation and Sustainable Management of Temperate and Boreal Forests (1995)

Iniciativas de Monitoreo (nivel Nacional)

-          Criteria and Indicators of Sustainable Forest Management, The Canadian Approach (CCFM, 1995)

-          Preliminary Criteria for Environmental Certification of Swedish Forestry (WWF-Sweden & Swedish Society for Nature Conservation)

Iniciativas para la interpretación y uso de indicadores (nivel local)

-          International Tropical Timber Organization (ITTO) Criteria and Guidelines for the Measurement of Sustainable Tropical Forest Management (1992)*;

-          Regional Workshop on the Definition of Criteria and Indicators for Sustainability of Amazonian Forests (Tarapoto Proposal, 1995)*;

-          Canadian Forest Service – Model Forest Program Local Level Indicators (1997);

-          Province of Quebec Criteria and Indicators (1998).

*Estas iniciativas han tenido también aplicación regional.

Las iniciativas internacionales y regionales en C&I establecen el contexto global del manejo forestal sostenible, ensanchando la base de la información sobre la cantidad y la calidad de los bosques en el mundo. También proporcionan las pautas para definir los elementos importantes del gerenciamiento sostenible de bosques en un nivel global y para supervisar el estado de los bosques en el mundo.

De uso en el ámbito nacional, los  C&I desarrollados a través del proceso de Helsinki, Montreal y otros regionales, proporcionan un patrón de evaluación del manejo forestal de tipos específicos de bosques (es decir templado, tropical, etc.) sobre el cual puede ser medido el funcionamiento relativo. Varios países implicados en los procesos de desarrollo de C&I han emprendido proyectos de implementación y difusión. Tales iniciativas varían considerablemente dependiendo de si el país en cuestión es un importador de productos forestales, un exportador, o ambos. En el caso de naciones de importación, las iniciativas de monitoreo a través de C&I del manejo sostenible de bosques se centran en el establecimiento de los estándares para productos forestales importados. Para los exportadores, tienen preeminencia los estándares de supervisión de mantenimiento y conservación de los bosques domésticos.

Aunque no están previstos para ello, los C&I pueden jugar un importante papel en el desarrollo de la legislación nacional y de las pautas administrativas locales, proveyendo una sólida base para el desarrollo de iniciativas específicas en tales ámbitos. En cualquier caso, las iniciativas nacionales pueden influir en el desarrollo y/o la revisión de las políticas y de la legislación, y en la formulación y el refinamiento de los programas forestales.

Donde se desarrollan los C&I para supervisar el funcionamiento dentro de bosques domésticos, se suelen proponer regulaciones y políticas más participativas y adecuadas para ámbitos más amplios (nacionales, regionales e internacionales). La construcción de los C&I por parte de las propias comunidades locales involucradas e interesadas en el manejo del ecosistema es una instancia de gestión que produce información y participación cualitativa de gran importancia.

En la Argentina, los artículos 41[2] y 75 incisos 17[3] y 19[4] de la Constitución Nacional, son concordantes en requerir la participación pública como un elemento legitimante de los procesos de administración, así también está contenido en el artículo 12 de la Constitución de la Provincia del Neuquen[5]. Por su parte, la legislación provincial trató esta participación en relación a los asuntos ambientales[6] y la recientemente sancionada ley de Política Nacional Ambiental la asume expresamente en los términos de sus artículos 19 y siguientes[7].

2. Aproximación metodológica.

Esta propuesta apunta a una revisión evaluadora y participativa de las prácticas y de los mecanismos de desarrollo de un ecosistema forestal en particular, por partes de las propias comunidades locales. Específicamente se pretende:

  1. definir los criterios y los indicadores que proporcionarán un mecanismo por el cual se puedan medir el estado y el desarrollo de un ecosistema forestal particular y ser supervisado dentro de un cierto plazo; y
  2. diseñar un marco para verificar los esfuerzos desarrollados sobre la base de la identificación de una serie de elementos incluyendo criterios, metas, objetivos, medios, indicadores, medidas y umbrales aceptables.

2.1. Participación pública

Dentro de un ecosistema forestal particular, los involucrados primarios son la gente local que está ligada al bosque en los niveles ecológicos, económicos, sociales y culturales. Es por lo tanto apropiado que las consultas iniciales sobre los C&I para un ecosistema forestal deben intentar implicar a las comunidades locales como los individuos primarios y el colectivo más capaz para poner en ejecución y evaluar los indicadores en ese territorio.

La implementación de las políticas ambientales nacionales y provinciales requieren que todos los involucrados participen en su formulación. Por esta razón, después de la revisión y de la adopción de un conjunto de indicadores por parte de las comunidades locales, se deben extender las consultas para incluir a otros involucrados en el ecosistema forestal en particular, incluyendo el sector privado, gubernamental y de otros que compartan un interés en los bosques atañidos, para asegurarse que no son pasados por alto, valores ‘forestales’ adicionales.

El proceso de consulta a involucrados locales y no-locales debe ser transparente, interactivo, teniendo en cuenta la integración de nuevos conocimientos, datos y de todas las perspectivas de los involucrados en el proceso de manejo forestal.

Es necesario ser conciente que el trabajo con las comunidades locales exige ciertos esfuerzos:

-          se debe tomar pequeñas medidas, cada vez, y comprobar los resultados con la gente sobre una base regular (en espacio y tiempo)

-          la tarea puede ser tan multifacética e intensa que es difícil conseguir avanzar rápidamente.

-          la atención, la energía y los recursos deben ser los adecuados para proveer y facilitar excelentes comunicaciones.

2.2. Información: adquisición y manejo

Las consultas públicas comienzan sobre el conjunto de indicadores definido como el más apropiado para el ecosistema forestal particular.

En principio, un organismo central o una agencia debe coordinar la recolección de datos para evitar la duplicación de esfuerzos. Y todas las organizaciones con capacidad de realizar tareas relacionadas y las que pueden estar involucradas (intereses comunes) deben ser incluidas en los trabajos de recolección de datos. La información disponible sobre criterios e indicadores propios de la región, debe ser identificada, en lo posible, haciendo uso de la información existente, de la estadística, y del conocimiento ambiental de las comunidades locales. Esto permitirá la identificación de las lagunas entre los datos existentes, y fijará la agenda para la recolección de información adicional.

El desarrollo de indicadores apropiados es en última instancia un proceso dinámico, debe ser gradual y bastante flexible, desarrollarse continuamente mientras se verifiquen aumentos de información, y de la capacidad para generarla o corregirla, así como nuevas necesidades y demandas. Los datos obtenidos de este modo asegurarán el balance, la integridad técnica, la importancia y la credibilidad en la formulación de los indicadores para el manejo forestal sostenible.

Comúnmente, cierta información inicial para la recolección de datos está disponible en las  comunidades locales. Para muchos de los indicadores biofísicos, sin embargo, los datos cuantitativos suelen no existir. En estos casos, los indicadores apropiados tendrán que ser convertidos y probados en el campo para determinar su funcionalidad.

Los datos para muchos de los indicadores socioeconómicos (es decir valores no-maderables) son también escasos, y tendrán que ser convertidos. Índices, coeficientes pueden probar ser adecuados para la evaluación de las perspectivas de las comunidades locales sobre desarrollo sustentable, o para la evaluación del impacto de las actividades forestales.

Las descripciones o los estudios de caso cualitativos pueden ser utilizados para proporcionar un cierto nivel de comprensión del estado de los indicadores para los cuales los datos convenientes no están disponibles. La puesta en práctica de un inventario forestal comprensivo e inclusivo tendrá una significación importante para el indicador elaborado para monitorear y clasificar el ecosistema forestal.

La ciencia formal, por un lado, y el conocimiento ambiental de las comunidades locales, por el otro, deben constituir aportes igualmente relevantes en este inventario. Los datos relevantes adicionales se deben derivar de los diagramas establecidos, de modo dinámico.

El trabajo inicial debe, además, establecer sitios de la prueba en el terreno para poder determinar/evaluar factores tales como coste, viabilidad de la colección de datos, y confiabilidad de los indicadores, y de refinamiento del proceso desarrollado.

En realizar estas tareas, el centro o institución que coordina debe trabajar con la colaboración cercana de otras agencias implicadas en otras iniciativas sostenibles locales para desarrollar mecanismos específicos para el terreno y para armonizar procedimientos en el campo. A medida que se gana en experiencia y confianza, el trabajo se puede extender y adaptar a áreas más amplias.

2.3. Primeros pasos

Los primeros pasos preliminares que se podrían identificar como parte del proceso de C&I, son :

-          escalas espaciales y temporales,

-          preferencias locales de las comunidades y sus consideraciones teleológicas, valorativas, sociales y económicas,

-          capacidades y capacidades biológicas y/o biofísicas, etc.

Sin embargo, un trabajo considerable tiene que ser realizado en consulta y con la colaboración de las comunidades locales para cuantificar y para calificar objetivos específicos y/o para definir las escalas para los primeros (y subsiguientes) pasos.

El acceso a los recursos incluyendo los datos de oportunidad y relevancia, ayuda técnica, financiamiento y herramientas tales como tecnología de GIS, fotos aéreas, etc. será requerido por las comunidades locales para asegurar su sustantivo papel en el manejo del ecosistema forestal, y en el desarrollo particular de sus recursos.

3. Propuesta de trabajo

3.1. Criterios

Los criterios que se proponen son aspectos mensurables o características que deben ser consideradas por los objetivos o políticas derivadas de la Constitución Nacional, de la Política Ambiental Nacional y de la Protección de la Riqueza Forestal Nacional (leyes nacionales 25.675 y 13. 273) y las legislaciones provinciales en su caso. Los cuatro criterios sociales y culturales relativos a los recursos naturales y el desarrollo ambiental se pueden resumir como sigue:

  1. La protección del entorno físico y biológico (la biodiversidad, incluyendo la productividad de los ecosistemas).
  2. La protección de la gente local, de sus sociedades y comunidades y de su economía.
  3. La participación de las comunidades locales en el régimen ambiental y tomando en consideración su necesidad y valor.
  4. La protección de los derechos de las comunidades locales y de otros derechos y garantías en el favor de comunidades no-locales .

Estos principios intentan reflejar las circunstancias ecológicas del territorio dentro del contexto de las comunidades, de los valores y del modo de vida local, en el plexo de los múltiples intereses que se derivan.

Tratan las condiciones esenciales del desarrollo sostenible y el proceso de identidad intercultural derivados de la letra misma de la Constitución de la Nación Argentina.

3.2. Metas

Una meta es definida como una declaración sucinta de la estrategia central, necesaria para el logro de los criterios indicados de viabilidad, desarrollo, retención, conservación, del etc. Tres preguntas básicas deberían ser tratadas antes de la conceptualización de las metas:

  1. ¿Qué metas se deben observar para alcanzar los principios preeminentes de la política nacional y provincial en silvicultura?
  2. ¿Qué comunidades locales valoran y sostienen las metas indicadas?
  3. La declaración de objetivos y metas, ¿refleja adecuadamente los valores locales de apoyo a las comunidades?

3.3. Objetivos

Los  objetivos son declaraciones específicas que las actividades, las acciones o los pasos pondrán en ejecución para alcanzar las metas indicadas.

Los objetivos y los indicadores asociados se deben visualizar como declaraciones dinámicas que pueden requerir la modificación o revisión a medida que llega a estar disponible nueva información,

-          ¿debe el manejo del ambiente forestal emerger exclusivamente de valores de las comunidades locales?, o

-          ¿deben los valores de las comunidades locales cambiar con el tiempo?

-          ¿deben los intereses de comunidades no locales ser considerados?

3.4. Indicadores

El adelanto hacia el logro de objetivos requiere el desarrollo de los indicadores convenientes sobre los cuales puede ser evaluado el desarrollo del trabajo.

Los indicadores desarrollados por las comunidades locales facilitan la divulgación de los resultados de las actividades y proporcionan una base para el mejoramiento continuo de las estrategias de gerenciamiento, desde la perspectiva local.

En una etapa inicial, cualquier indicador desarrollado será preliminar y requerirá la evaluación adicional para determinar su importancia y adecuación al campo.

  1. Código local y regional de prácticas forestales
  2. Prácticas forestales implementadas por la comunidad
  3. Índice de satisfacción de las prácticas actuales
  4. Herramientas de medición del índice de satisfacción
  5. Integración del mapa de valores a la planificación forestal
  6. Diversidad en el ecosistema
  7. Diversidad forestal
  8. Fragmentación producida por la explotación forestal
  9. Índices cuantitativos de explotación forestal.
  10. Productividad forestal

3.5. Mediciones.

Para saber si los principios-guía –contenidos en las leyes y regulaciones- se están alcanzando, ciertos parámetros ligados a esos principios deben ser medidos. El crecimiento y la productividad miden el desarrollo de las metas, los objetivos y los indicadores contenidos en la premisa subyacente en tales leyes. Para seguir su progreso se debe poder determinar condiciones actuales en términos cuantificables, y entonces monitorear los cambios en esas condiciones, sobre los indicadores.

Aunque algunas mediciones previas pueden ser consideradas y son eficaces, se requiere un trabajo adicional para la identificación/cuantificación de otras mediciones. Donde haya dificultades extremas en obtener las mediciones correspondientes a los indicadores elaborados por las comunidades locales puede recurrirse al estudio de casos.

  1. Presencia/ausencia de indicadores regionales
  2. Presencia/ausencia de código local de prácticas forestales.
  3. Estadísticas de satisfacción en cumplimiento del código local de prácticas forestales.
  4. Estadísticas de infracciones al código local de prácticas forestales.
  5. Porcentajes de degradación del suelo forestal por cultivos o pastoreo.
  6. Escalas (locales, regionales, etc.), que provean información sobre:
    1. Variación y extensión de los tipos de bosques/ área forestal total
    2. Índices de diversidad
    3. Índices por tipo y edad del bosque para cada área
    4. Distribución etaria para cada tipo de bosque y para la región forestal general.
    5. Fragmentación de la biodiversidad en cada tipo de bosque y para la región forestal general.
    6. Nivel de fragmentación y continuidad de los ecosistemas forestales
    7. Variación de ecotipos
    8. Ratio del área de bosque nativo / plantaciones / tala.
    9. Tendencias en el tamaño de las zonas destinadas a cultivos
    10. Variaciones en el porcentaje de carreteras en las áreas forestales

3.6. Medios.

Los medios son las acciones claves que deben ser implementadas para alcanzar los objetivos deseados: Cronogramas - Áreas de responsabilidad - Regulaciones aplicables, y Orden lógico de actividades se debe tratar para cada uno de los objetivos para el progreso de una manera eficaz y eficiente hacia el logro del objetivo general.

-          definir y desarrollar los indicadores locales y regionales para el manejo sostenible del recurso forestal desde la perspectiva de las comunidades locales.

-          preparar -en la colaboración con las comunidades locales y no locales involucradas- un código de las prácticas forestales y los estándares para la puesta en práctica del mismo.

-          planificar la ejecución de los principios regulatorios pertinentes en las escalas temporales y espaciales apropiadas.

-          inventariar los elementos significativos del mapa (biofísico y social).

-          diseñar las estrategias para el manejo forestal sostenible de los bosques que sean ecológicamente apropiadas y que emulen las variaciones naturales en y entre los ecotipos (distribución, abundancia, estructura de edad, etc.), en la medida que sean posibles.

 

3.7. Actividades y Cronograma.

El desarrollo y la prueba de los criterios y de los indicadores de un "ecosistema particular" son tareas que requieren substanciales inversiones de tiempo, y recursos financieros y humanos:

-          la complejidad y la heterogeneidad de las comunidades locales y no-locales implicadas en el desarrollo particular del ecosistema,

-          el tiempo necesario para el desarrollo del soporte de supervisión de esfuerzos y tareas,

-          los requisitos de manejo adecuado para la incorporación continua de nuevos datos y resultados en el desarrollo de las metodologías mejoradas y del sistema de las prácticas de manejo forestal;

Todo ello sugiere que la construcción/prueba de indicadores podría insumir un lapso considerable.

Para cada uno de los criterios -establecidos más arriba- tienen que ser desarrollados: las metas específicas, los objetivos, los indicadores, las medidas y los medios. Un ejemplo puede ser el detallado en la tabla siguiente:

Criterio

Metas

1.       La protección del entorno físico y biológico (la biodiversidad, incluyendo la productividad de los ecosistemas).

 

Meta 1

Promover los principios del desarrollo sostenible en el uso de los recursos naturales forestales

Meta 2

Promover la integración del conocimiento ambiental de las comunidades locales en el desarrollo sostenible del ecosistema forestal.

2.       La protección de la gente local, de sus sociedades y comunidades y de su economía.

 

Promover el uso versátil y el desarrollo sostenible de los recursos de un ecosistema forestal particular, mientras que se asegura la continuación de la manera de la vida de las comunidades locales

3.       La participación de las comunidades locales en el régimen ambiental y tomando en consideración su necesidad y valor.

 

Meta 1

Asegurar la incorporación del conocimiento y de las opiniones significativos de las comunidades locales en la administración, el desarrollo y la gerencia de recursos naturales en un ecosistema forestal particular.

Meta 2

Asegurar la participación completa y eficaz de las comunidades locales en la administración, el desarrollo y la gerencia de recursos naturales en un ecosistema particular del bosque.

Meta 3

Incluir la utilización por parte de las comunidades locales de las áreas forestales atañidas, en actividades de desarrollo del recurso forestal natural.

Meta 4

Aumentar la diversidad del bosque en función de las ventajas económicas y sociales de las comunidades locales.

4.       La protección de los derechos de las comunidades locales y de otros derechos y garantías en el favor de comunidades no-locales.

Meta 1

Respetar el espíritu, las derechos y las garantías reconocidos a las comunidades locales por las leyes y regulaciones pertinentes.

Meta 2

Asegurar la protección de los derechos de las comunidades locales

Meta 3

Asegurar la continuación y la evolución progresiva del programa económico social local, nacional y regional.

Meta 4

Asegurarse de que las comunidades locales mantengan el acceso a los recursos naturales en calidad y cantidad suficientes para resolver sus necesidades actuales y futuras, de acuerdo con las regulaciones legales vigentes.

 

El desarrollo conceptual de los objetivos, de los criterios, de los indicadores, y de medios/mediciones iniciales para un desarrollo de un ecosistema forestal en particular, debe de ser abordado por un equipo multidisciplinario. Estos principios serán refinados y validados en el corto-, mediano- y largo plazo, sobre la base de la los resultados obtenidos por la supervisión de actividades llevadas a cabo, la colección de datos y el análisis de los mismos.

La necesidad de probar y de reexaminar tanto las prácticas de manejo, como los indicadores implica que la mayoría de actividades del proceso, tales como monitoreo, evaluación de datos, actividades de la comunicación, etc., se deben repetir sobre una base anual.

En la siguiente tabla se ejemplifica con un desarrollo para un ciclo completo:

Cronograma

Objetivos

Desarrollo de Indicadores. Actividades

Inicio

Desarrollo indicadores locales

Definir los términos esenciales y seleccionar los indicadores locales

Establecer unidades de medición para los indicadores seleccionados

Establecer un “umbral” de funcionamiento para el área que será supervisada.

Corto plazo (1 año)

Identificación de los entes para la implementación y testeo de los indicadores

Desarrollo de una metodología de medición

Mediciones iniciales

Evaluación inicial de las actividades de monitoreo de la información y de los indicadores

Organizar las estructuras funcionales para coordinar la supervisión de actividades, la colección de datos y el almacenamiento.

Determinar los métodos de almacenaje y de difusión de los datos.

Desarrollar las metodologías para medir y registrar los indicadores seleccionados.

Identificar las áreas experimentales para las medidas.

Medir y establecer las patrones iniciales de prueba en las áreas experimentales; determinar los umbrales aceptables.

Construcción de la red para compartir las actividades de medición.

Realizar de talleres sobre dificultades y problemas.

Analizar, evaluar y difundir los resultados obtenidos.

Reevaluar los indicadores con la consideración a los datos recuperados por las actividades de monitoreo.

Evaluar la calidad y la conveniencia de la información disponible.

Determinar el monitoreo de la información contra el umbral de funcionamiento para el área que es supervisada.

Mediano plazo (2 a 5 años)

Concluir la selección de indicadores locales.

Continuación de la medición de indicadores.

Comunique el estado y las tendencias del indicador.

Evalúe la calidad del indicador.

Refine y modifique las estrategias según lo requerido.

 

Elevar las mediciones a una mayor escala.

Compilar, analizar y sintetizar los resultados.

Comunicar y difundir los resultados.

Refinara la metodología según lo requerido.

 

Largo plazo (6 años y +)

Continuación de la medición de indicadores.

Comunique el estado y las tendencias del indicador.

Evalúe la calidad del indicador.

Refine y modifique las estrategias según lo requerido.

 

Elevar las mediciones a una mayor escala.

Compilar, analizar y sintetizar los resultados.

Comunicar y difundir los resultados.

Refinara la metodología según lo requerido.

 

 

 

 

 

 


NOTAS:

[1] Principio 10 de la Declaración de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en 1992: "El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes."

[2] Constitución de la Nación Argentina Artículo 41 “[...] Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. [...]”

[3] Constitución de la Nación Argentina Artículo 75, inciso 17 “[...]Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.”

[4] Constitución de la Nación Argentina Artículo 75, inciso 19 “[...] Sancionar leyes de organización y de base de la educación [...] que aseguren [...], la participación de la familia y la sociedad [...]”

[5] Constitución de la Provincia del Neuquen. Artículo 12 “Todos los habitantes tienen idéntica dignidad social y son iguales ante la ley, sin distinción de sexo, origen étnico, idioma, religión, opiniones políticas y condiciones sociales, no existiendo fueros personales ni títulos de nobleza. Deberán removerse los obstáculos de orden económico y social que, limitando de hecho la libertad y la igualdad de los habitantes, impidan el pleno desarrollo de la persona humana y la efectiva participación de todos los habitantes en la organización política, económica y social de la Provincia.”

[6] Ver FARN. Manual de Participación Pública y Autonomía Municipal. (Octubre 2001). Buenos Aires: http://www.farn.org.ar/docs/p23/capa1_4.html.Pcia. de Mendoza, Ley Nº 5961 de Preservación, Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente (B.O. 25/02/93) y Resolución Nº 109/96 del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas (B.O. 18/04/96); Pcia. de Chubut: Ley de Evaluación de Impacto Ambiental Nº 4032 (B.O. 30/11/94), Decreto Reglamentario Nº 1153, (B.O. 28/08/95); Pcia. de Neuquén: Ley 2.267 de Preservación, Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente (B.O. 23/12/98); Pcia. de Río Negro: Ley 3.266 de Evaluación de Impacto Ambiental (B.O. 14/01/99); Pcia. de Tierra del Fuego: Ley Nº 55 de Medio Ambiente (B.O. 30/12/92); Pcia de Buenos Aires: Código de Aguas, Ley 12.257 (B.O. 9/02/99).

[7] Ley 25.675. Artículo 19. — “Toda persona tiene derecho a ser consultada y a opinar en procedimientos administrativos que se relacionen con la preservación y protección del ambiente, que sean de incidencia general o particular, y de alcance general.” Artículo 20. — “Las autoridades deberán institucionalizar procedimientos de consultas o audiencias públicas como instancias obligatorias para la autorización de aquellas actividades que puedan generar efectos negativos y significativos sobre el ambiente. La opinión u objeción de los participantes no será vinculante para las autoridades convocantes; pero en caso de que éstas presenten opinión contraria a los resultados alcanzados en la audiencia o consulta pública deberán fundamentarla y hacerla pública.”  http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc95.htm

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Colección: Derecho, Economía y Sociedad

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Última modificación: 09 de Marzo de 2007

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