Catálogo de la Colección "Derecho, Economía y Sociedad" Sitio Oficial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Regulación jurídica de las biotecnologías

Curso dictado por la Dra. Teodora Zamudio

Equipo de docencia e investigación UBA~Derecho

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 Glosario

Ciencia y tecnología de los pueblos indígenas amazónicos


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Por Elizabeth Bravo (Recopiladora)

Los pueblos indígenas de la Cuenca Amazónica, al igual aquellos que habitan en otras zonas tropicales del mundo, han utilizado, conocido, domesticado, cultivado, mejorado, seleccionado especies de plantas, animales y micro-organismos, convirtiéndolos en creadores de una sabiduría, ciencia y tecnología fuertemente ligada a la biodiversidad.

A continuación se presenta una recopilación parcial del sistema de conocimientos y tecnologías que han sido desarrollados por algunos pueblos amazónicos.

1. Manejo de los bosques y uso del espacio

1.1. La práctica común: tala y quema

1.2. Las chacras

1.3. El sistema del pueblo Ka'apor

1.4. Los Yurimahua en Perú

1.5. El sistema de los Kayapó del Brasil

2. Los jardines selváticos

2.1. Los indígenas Chácobo

3. Manejo de bosques inundados

3.1. El sistema en el delta del Amazonas

3.2. El sistema de los Bora- Perú

4. Manejo altitudinal del territorio

4.1. Los Machiguenga del Perú

4.2. Los Yanomami de Venezuela

4.3. Los Amuesha del Perú

5. Los productos del huerto

5.1. El cultivo de maíz  entre los Amahuaca-Perú

5.2. Cultivos del pueblo Tukano - Colombia

5.3. El pueblo Kuikurú de Brasil

5.4. Cultivos del huerto entre los Kayapó - Brasil

5.5. Cultivos en el huerto indígena de la Amazonía Colombiana

6. Manejo de plagas y enfermedades.

7.  Medicina Herbolaria

7.1. Plantas medicinales del pueblo Quichua del Napo

7.2. Plantas medicinales utilizadas por el pueblo Kayapó

7.3 Plantas medicinales utilizadas por los Chacabo-Bolivia

8. Extractivismo de productos no-maderables del bosque

8.1. Extractivismo de insectos

8.1.1. Amazonía Colombia

8.1.2. Los Asháninka del Perú

8.1.3.  Los Tukuma del Brasil

8.1.4. Los Aguaruna del Perú

8.2. Comercialización de productos no maderables en Iquitos

8.3. Consumo de hongos

8.4. El extractivismo de las palmas

8.4.1. Palmiche - Euterpe chaunostachys

8.4.2. Ungurahua - Jessenia bataua

8.4.3. Aguaje o morete - Mauritia flexuosa

8.4.4. Palma de fibra Aphandra natalia

8.4.5. El chontaduro - Bactris gasipaes

9.  Manejo forestal

9.1. Comunidades chiquitanas de Lomerio-Bolivia

9.2. Manejo forestal entre los Kayapó

10. Regeneración natural

10.1. Amazonía Central del Perú

10.2. Manejo de la sucesión ecológica por el pueblo Quichua

10.3. Manejo de la sucesión ecológica entre los Kikuru

Conclusiones

Referencias

 

1. Manejo de los bosques y uso del espacio

Los asentamientos humanos en la Cuenca Amazónica siempre se han realizado en áreas dotadas de la mayor diversificación de especies ya que así se garantiza la provisión de recursos diversificados a lo largo de todo el año. 

Dichos espacios han sido creados a partir cultivos temporales y rozas con especies importante.  De esta manera se consolidan unidades de concentración de especies que a largo plazo se convierten en reservas forestales creadas.

Una selva secundaria bien mantenida favorece al incremento de los animales de caza y a la concentración de ciertas plantas medicinales.

1.1. La práctica común: tala y quema

Algunas características comunes de los habitantes indígenas de los bosques húmedos tropicales en América Latina es la roza que consiste en un sistema sucesivo de tala y quema.

La tala es pensada en cómo dotar al suelo de la mayor cantidad de nutrientes. Es sabido que el ciclo de nutrientes en los bosques húmedos tropicales es muy rápida por la actividad de los microorganismos del suelo, y por lo tanto en poco tiempo de iniciado un cultivo comienzan a escacear. 

Por ello, se tala primero  plantas pequeñas y el sotobosque, que facilitan una rápida reincorporación de nutrientes al suelo.  Luego se bota los árboles grandes, cuyos troncos fertilizan el suelo a largo plazo.  Se trata de minimizar el tiempo que el suelo está expuesto directamente a los rayos solares, porque esto afectará a la flora microbiana.

El área de talada es siempre reducida.  Para ampliar la zona productiva la tala se hace en otro lugar, dejando porciones de selva entre cultivos para asegurar la permanencia de animales silvestres y estimular la regeneración natural del bosque. 

Una vez que el suelo ha perdido sus nutrientes, se quema la zona cultivada y se la deja descanzar por un número variable de años, hasta que el suelo recupere su fertilidad y el bosque se regenere (barbecho).  Los cultivos son movidos entonces a otra porción del bosque (Cerón, 1991).

1.2. Las chacras

Entre algunas comunidades amazónicas de Perú, Ecuador y Colombia, han desarrollado el  sistema de chacras.  En la chacra se practica también la tala y quema del bosque. A diferencia de otros grupos amazónicos, en las chacras se talan todos los árboles del área desmontada.

El campo está rodeado por bosque no perturbado. Luego hay un área que no fue quemada o rozada pero que fue perturbada por la caída de los árboles.  Al interior hay un área en barbecho sin quemar y finalmente otra con ramas de árboles y troncos medio carbonizados.

Luego de la quema se siembra los propágulos en la capa de raíces que sostienen el suelo desnudo. El cultivo principal es la yuca.  Para la cosecha  las plantas de yuca son desplantadas para obtener los tubérculos. Los residuos de yuca y otros brotes son quemados durante la cosecha, lo que enriquece el suelo, pero elimina las plántulas de los árboles.

La regeneración del bosque empieza desde la orilla hacia el interior, a través de la chacra.  El cultivo de yuca y otros productos de menor importancia, es reemplazado por vegetación leñosa y árboles frutales.  Después de 8-10 años el campo entero cuando se completa la regeneración natural del bosque.  Luego de 15-20 años se reinicia el ciclo. (Alcom, 1990).

A más de la chacra poseen un huerto frutal que generalmente está ubicado cerca de su casa y cuyo excedente puede ser comercializado.  Este huerto también se quema luego de cierto tiempo.  Tanto la chacra como el huerto están al cuidado de las mujeres.

En las comunidades quichuas del río Napo las chacras empiezan a partir del primer rastrojo que deja la quema y continuan talando y sembrando en dirección a la selva, pero siempre cerca a los antiguos cultivos de yuca.  Trabajan luego en la regeneración de las áreas cercanas a su vivienda.  A veces transportan plantas de un lugar a otro, y  al cabo de 4 a 6 años tienen su huerto con predominio de chontaduro, guaba, plátano y yuca (Cerón, 1991).  El chontaduro y la guabas les sirve como cercos y sombra y la guaba para mejorar la calidad del suelo.

Abandonan los cultivos paulativamente. Por 2-3 años continúan cosechando yuca y plátanos y algunos árboles frutales hasta por 20 años. consiguiente, El abandono de los campos aumenta a medida que decrece la productividad. Posteriormente estos espacios se presentan con la misma estructura que la selva madura (Irvine, 1989).

1.3. El sistema del pueblo Ka'apor

Los indígenas Ka'apor distinguen 6 zonas:

  1. huerta o jardín casero

  2. campos jóvenes de uso después de la quema inicial

  3. campos viejos de 2-40 años después de la 1ra. quema

  4. campos abandonados entre 40-100 años de antigüedad

  5. selva madura

  6. selva de pantanos

El jardín casero tiene un uso muy intensivo que decrece en dirección a la selva.  El campo joven tiene especies que no son cultivadas sino espontáneas,  pero que no son malezas.  El área clareada por los Ka'apor se considera comunal y después de la quema se siembra yuca, plátano y camote.   Nuevos asentamientos son paulatinos, con un uso intenso luego de 3 años.  A los 5 años en un radio de 5 Km hay distintas zonas de vegetación que difiere por su composición florística y utilidad de manejo (Baleé y Gely, 1989)

1.4. Los Yurimahua en Perú

Los indígenas Yurimahua en Perú, practican la tala y quema de los cultivos luego de pocos años de iniciado.  La ceniza de la quema aumenta el suministro de nutrientes, disminuye la saturación de algunos elementos como el aluminio y retarda el decrecimiento de materia orgánica por unos 6 meses, la alta temperatura aumenta la disponibilidad de nutrientes asimilables.  Los microorganismos descomponen el 50% de la materia orgánica remanente en el suelo en el primer año después de la quema y un 30% adicionales en el segundo año. (Mejía, 1987).

1.5. El sistema de los Kayapó del Brasil

Los indígenas Kayapó conocen 58 tipos de roza.  Cada tipo de roza está adaptado a diferentes tipos de microclimas y a distintos propósitos de cultivo.

Los Kayapó conocen el suelo a partir de su morfología del terreno y las características de la vegetación.  Luego diferencian 8 categorías según los agroecosistemas que pretenden trabajar.  Luego se quema; los nutrientes requeridos para un determinado cultivo proceden de la ceniza y ésta depende del tipo de vegetación selecionada.

Los campos con pocos años de haberse abandonado todavía ofrecen recursos porque conservan plantas de yuca, batata dulce, ñame, papaya, "cashew", banana, algodón y Cecropia; incluso los troncos viejos semi-quemados son utilizados como leña de estas el 24% habían sido plantadas. Luego están los campos más antiguos abandonados hace 40 años  o incluso hace 400 años, aquí el avance de la sucesión natural es tal, que de las 23 especies ninguna había sido plantada (Anderson y Posey, 1985)

2. Los jardines selváticos

Los jardines selváticos constituyen una práctica común en la amazonía y en otros bosques tropicales.  Su finalidad es optimizar el uso del suelo a fin de disponer con mayor facilidad de alimentos y disminuir la movilidad. 

Entre algunos grupos se puede tener en una sóla hectárea 75 tipos de especies perfectamente organizadas en estratos arbóreos, de este modo se elimina la degradación del suelo al punto que talan algo menos de 10 ha en toda su vida.

2.1. Los indígenas Chácobo

Los indígenas Chácobo muestran una alta manipulación de las áreas de cultivo.  En una hectárea, el 82% de las especies y el 90% de árboles individuales son útiles, para comercio, combustible, medicina, construcción, artesanías y alimentación.  Las especies asociadas a los jardines o huertos caseros son: mango, papaya, aguacate, limón, uvas.  Algunos árboles menos comunes son la chirimoya, guaba, sapote, cacao de monte.  Algunos arbustos incluyen guayaba, aciote, caña de azúcar.  Los cultivos incluyen la yuca, el maíz, el arroz, bananas.  Otros menos importantes son la piña, algunas especies de fréjol, tubérculos como el ñame, papa china y camote (Boom, 1989).

3. Manejo de bosques inundados

En ciertas zonas de la cuenca Amazonas,  predominan bosques inundados permanentemente o periodicamente inundados como son los bosques de igapó y de varcea.  Los indígenas de estos bosques han desarrollado un sistema que favorecer directamente a las especies deseables, promoviendo su mantenimiento y productividad. 

Los residentes plantan o siembran semillas de especies deseables y que puedan adaptarse a estas condiciones.   Favorecen además a la dispersión de propágulos de especies como mango, guaba y achiote.  Introducen también especies transplantando brizales y estacas de cacao, mango, plátano,  cuyas inflorescencia y hojarasca ayuda a la formación de materia orgánica.

Hay deshierbe intenso y se construyen cercas improvisadas con hojas y tallos de palma.  Los residentes podan con regularidad las palmas para cosechar el palmito  y del fruto (Anderson, 1990).

Varias especies de palmas juegan un papel importante en estos bosques, pues están adaptadas a sobrevivir en zonas pantanosas y crecen en lugares donde otros árboles no podrían.  Las palmas en general tienen una gran gama de usos por las comunidades indígenas. 

Algunos grupos indígenas han logrado hacer una selección genética de cultivos adaptados a suelos inundados o inundados periódicamente.

3.1. El sistema en el delta del Amazonas

Selvas inundadas han sido manejadas por más de un siglo en una isla próxima a Belem.  Para ello se favorecer a las especies deseables indirectamente mediante la siega o el raleo de los competidores menos deseables tales como las lianas o las especies de árboles que se usan solo para madera o combustible. 

Los árboles grandes son frecuentemente anillados (la corteza es cortada en forma de anillo, cerca del fuste) antes que derribados, para minimizar los daños.   La elimación de especies no deseables disminuye la competencia de la deseadas y promueve la regeneración de tales especies al preservar selectivamente sus plántulas. 

Hay especies toleradas que no son eliminadas ni favorecidas de las que se extraen ciertos productos, incluyen Spondias mombin (tapereba), Inga (guaba),  Mauritia flexuosa (miriti)  y el caucho.

Hay tres unidades de tierra, fácilmente distinguible:

  1. huerto -corral

  2. bosque de varcea

  3. chacras de cultivo migratorio. 

El huerto-corral posee generalmente 1 ha, donde se construyen plataformas para protegerlas de las inundaciones.  Se cría animales domésticos y se cultiva una variedad de plantas exóticas y nativas, hierbas y arbustos que se usan para condimentos, medicina y ornamentales. 

De los bosque de varcea,  se extrae productos selváticos, incluyendo palmito, caucho, madera, fertilizantes, ornamentales, fibras, miel, granos, oleaginosas, medicinas, utensillos, animales de caza  y pesca. 

La chacra es de cultivo migratorio, donde se siembran especies anuales de subsistencia como el arroz, maíz, fréjol y cultivos comerciales más intensivos como la caña de azúcar y el  arroz (Anderson, 1991)

3.2. El sistema de los Bora- Perú

Los indígenas Bora mantienen zonas de bosque permanente, dentro de sus agroecosistemas. Las zonas con bosques cubren áreas que se inundan estacionalmente y siguen los arroyos que comúnmente separan las chacras. Se conservan debido a las especies útiles que se encuentran en estás zonas bajas, y también porque estas áreas no se consideran buenas para el cultivo de yuca.  Las áreas con bosques se cosechan frutos, madera, animales de caza.  Ponen mucha atención en los lugares y en el crecimiento de algunos árboles en particular, dentro del bosque (Cerón, 1991).

4. Manejo altitudinal del territorio

Muchos de los pueblos indígenas que viven en los flancos orientales de la cordillera de los Andes o en otras zonas montañosas o colinadas, han logrado aprovechar estas circunstancias para crear un sistema de diversificación de cultivos, y a la vez de evitar la erosión.

4.1. Los Machiguenga del Perú

Debido al gran territorio que manejan, los Machiguenga tienen más de un cultivo a la vez.  Tienen una producción de calorías muy alta, pero el consumo es mucho más bajo lo que les permite una autonomía familar.  El maíz es una prioridad.  Se cultiva en campos recién abiertos.  Para sembrar hacen huecos con estacas de palma, después del maíz siembran yuca, los que representan el 85% de lo que cultivan.  El resto son 18 productos de menor importancia.  Por vivir en un ecosistema montañoso,  manejan altitudinalmente el terreno.  El maíz es más propicio en este tipo de suelos (Johnson, 1989).

4.2. Los Yanomami de Venezuela

Cuentan con una gran diversidad de microambientes que genera la altitud de las montañas en territorios Yanomami. Sin embargo en cada uno crean hábitats apropiados para la caza, al tiempo que evaden las áreas improductivas. Unas áreas son propicias para la recolección de hormigas, termitas, abejas, avispas, huevos, cangrejos, crustaceos; otras, como las huertas abandonadas, son utilizadadas para cazar tapires, pecaríes , agoutis, pacas, monos y roedores; en estos casos la mayor parte de los animales cazados son atraídos por cultivos especialmente plantados con ese propósito.

Con el fin de mantener una oferta sostenida de caceria, cada área en explotación es paulativamente abandonada y no se crea un impacto irreversible en los niveles de densidad, es decir, no hay tiempo para que exista peligro de extinción, únicamente se afecta en forma temporal la distribución de plantas y animales (Smole, 1989).

4.3. Los Amuesha del Perú

Las diferencias altitudinales en las que habitan los Amuesha del Perú, no permiten el manejo del suelo y espacio mediante jardines o parcelas policultivadas porque la heterogeniedad climática, topográfica y de suelos dificulta establecer asociaciones. 

Los Amuesha localizados entre 200 y 1700 m, dividen el territorio según su morfología de donde se desprende la vocacion de sus suelos. Cada area tiene  una vocación de cultivo y cada familia debe combinar el espacio disponible a lo largo de todo el año par asegurar el suministro de alimentos. 

En las tierras bajas tienen árboles maderables. En las tierras altas -bajas cultivan maíz y palmas. En las playas de los ríos cultivan fréjol.  En las islas, maíz y Erythrina.  En los pantanos las palmas aguaje y Mauritia. 

En las tierras de altura con suelos rojos cultivan arroz, yuca y árboles frutales. En áreas con arenas blancas el caucho y de arenas amarilla, el barbasco y balsa.  En zonas de suelos negros cultivan  maíz y árboles maderables (Cerón, 1991).

5. Los productos del huerto

5.1. El cultivo de maíz  entre los Amahuaca-Perú

El maíz es el cutivo principal para los Amahuaca y se lo planta en los campos nuevos, posteriormente no recibe atención especial porque el ciclo es sólo de dos meses, por lo tanto, se cosecha antes que la maleza invada el cultivo y en consecuencia las parcelas se abandonan después de un año.

5.2. Cultivos del pueblo Tukano - Colombia

Los tukano son grandes cultivadores de yuca.  Cultivan 137 variedades de yuca amarga o venenosa, lo que significa un gran conocimiento para mantener tal diversificación.  Tienen cultivos itinerantes de yuca con maíz, plátano, ñame, pimienta, coca, plantas medicinales y frutales.  La yuca constituye el 90% del área cultivada y constituye el 85% del consumo diario de calorías. 

A pesar de la gran variedad de yuca, hacen un proceso extricto de selección y realizan viajes largos en busca de nuevas variedades. Reservan las buenas tierras para el maíz, que son los suelos inundados.  Los rendimientos de maíz de zonas de depósito son mayores que en suelos no aluviales. Después de talar, mantienen tres rozas simultáneas: una recién talada, otra con un año, otra con dos años y otra con tres años de cultivo (Chernela, 1989).

5.3. El pueblo Kuikurú de Brasil

Los Kuikurú son los mayores cultivadores de yuca de la amazonía central-Brasil.  Conocen todos los tipos de sucesión de la selva y saben que tipo de cultivo debe usarse para cada uno.  Aunque conocen 50 variedades de yuca, 4 o 5 son las más importantes, cada una se siembra en lugares distintos, y en los linderos siembran camote. El maíz es muy importante para este grupo, ya que los granos nunca se palntan con yuca sino en suelos fértiles, sin embargo realizan sólo 4 o 5 cultivos para uso comunal.   Es común que una persona maneje más de una parcela con cultivos

5.4. Cultivos del huerto entre los Kayapó - Brasil

Los indígenas Kayapó manejan 17 variedades de yuca, 21 variedades de ñame (Dioscorea) y 33 de camote.  El maíz es muy importante. Conocen 11 variedades y sólo una no es harinosa. Para seleccionar la semilla escogen las 20 mejores mazorcas, parte de ellas se secan al sol y se guardan en calabazo tapado con cera para evitar que sean atacados por plagas. 

5.5. Cultivos en el huerto indígena de la Amazonía Colombiana

En la amazonía colombiana hay 7 especies vegetales dominantes: coca, convertida en un suministro indispensable durante el trabajo, yuca que es la fuente calórica principal, el chontaduro, alimento mejor balanceado en los trópicos, piña que se consume como fruta y bebida, barbasco para la pesca, tabaco que es un elemento ritual importante. Se han identificado además 470 especies de alimentos de origen selvático y en los huertos caseros hay unas 40 variedades de frutas con predominio del chontaduro (Mejía, 1987).

6. Manejo de plagas y enfermedades.

El control de plagas está muy ligado al manejo del cultivo.  Por ejemplo, los indígenas Kayapó de la Amazonía Brasileña, forman anillos o franjas circulares de cultivos especializados.  En el anillo central, fertilizado con ceniza y residuos orgánicos, se siembra camote.  Con la deposición de materia orgánica se forman montículos a la que se añade la hormiga Matutermes, termiteros y hormigueros, para facilitar el control biológico a la hormiga Atta, que ataca las hojas tiernas del cultivo.

En el segundo anillo se siembra maíz o tubérculos, que consume desde la quema mayor cantidad de biomasa.  En el tercer anillo se siembra yuca, ñame y otros tubérculos sombreados por plátano.  En la franja exterior se plantan frutales (banano, piña, papaya, melones), algodón, tabaco, 4 variedades de nueces y algunas palmas (Cerón, 1991).

La mayoría de plantas que producen látex son usadas eficientemente para  controlar de nemátodos.  El látex inhibe sus huevos si se lo introducen en el suelo.  Algunas especies probadas es el caucho ornamental, algunos cactus, el higo, el matapalo y la papaya.

7.  Medicina Herbolaria

Para los grupos indígenas, la conservación de la biodiversidad es asegurar su propia sobrevivencia.  Todas las enfermedades propias de la selva son curadas mediante el uso de tratamientos hechos a partir de elementos de la naturaleza, en su mayoría plantas.

En diversos estudios etnobotánicos se ha encontrado que:

- las comunidades quichuas ubicados en la vía Hollín-Loreto  utilizan 61 especies de plantas con fines medicinales (Cerón, 1993)

- los cofanes de Dureno conocen 292 plantas útiles (1989)

- los quichuas en las faldas del volcán Sumaco utilizan 173 plantas (Cerón 1990)

- los huaorani utilizan120 plantas (Baker, 1988)

- los achuar 130 (Descola, 1988)

- los siona y secoya 224 (Vickers y Plowman, 1984)

- los quichuas de la cuenca del Río Napo 212 (Alarcón, 1988).

7.1. Plantas medicinales del pueblo Quichua del Napo

En su estudio en las comunidades quichuas del Napo, Alarcón (1988) encontró que la malaria puede ser tratada con hojas de Verbena littoralis (verbena); el reumatismo y dolores musculares se usan las hojas de hortiga así como  de chini-panga (Urera), para problemas de la piel hay una larga lista de plantas que pueden ser utilizadas, incluyendo  la hagapania (Ossaea), el tabaco, chiquita payanzo  (Miconia), por mencionar unas pocas.

Para la cistitis usan la escobilla (Sida scandis), para las caries dentales se lava los dientes con quihui (Spilanthes paniculata), para las diarreas el palo de sangre o Warscewiczia coccinea, para la holanda huapa o Virola,

La forma como conviven con los distintos elementos de la naturaleza también se basa en el conocimiento que tienen las distintas formas de vida del bosque.  Por ejemplo, para las picaduras de hormiga se aplican el látex de Cyclanthus bipartitus (papango).  En caso de mordedura de culebra se toma el tubérculo hervido y molido de Xanthosoma helleborifolium (Machacui-yuyo).  La planta llamada Chucchu huatana  del género Drymonia, es usado por las mujeres que están dando de lactar para que les aumente la cantidad de leche (Alarcón, 1988).

7.2. Plantas medicinales utilizadas por el pueblo Kayapó

Un inventario demostró que de 120 especies, el 98% eran útiles y se distribuían de la siguiente manera: plantas medicinales 72%; atractivo de caza 40%; alimentos 25%; leña 12% condimentos 8%; árboles para producir  sombra 3% y con usos diversos 30%.  Además practican la domesticación de plantas asociadas con la atracción de animales de caza y trabajan simultáneamente en varias zonas forestales con diferente  grado de desarrollo.     

7.3 Plantas medicinales utilizadas por los Chacabo-Bolivia

Los Chacobo utilizan el 82% de las especies de árboles en una hectárea; explotan especies comerciales como Hevea brasilensis y nueces de castaña Bertholletia. De una muestra forestal de 360 especies de plantas recolectadas, 305 tienen alguna utilidad entre los índigenas y por lo menos había 197 géneros y 75 familias. Estas especies se distribuyen en las siguientes categorias de uso: alimento, combustible, construcción y artesanías, medicinales, venenos, comerciales y misceláneos.  Las plantas con nueces infaltables en las áreas de manejo, incluso siempre estan juntos  a los asentamientos puesto que también derivan aceite de las las castañas (Boom, 1989).

8. Extractivismo de productos no-maderables del bosque

Otra posibilidad es la explotación de productos no maderables del bosque.  Estos son aquellos productos forestales, incluyendo subproductos como los hongos  y la carne de animales de monte, que no son procesados por grandes industrias forestales.

El bosque suministra la fuente más importante de proteína en forma de carne de monte, mientras que los ríos proveen de pescado.  Los materiales de construcción tales como las palmas se usan en la construcción de casas tradicionales, utensilios de cocina, artesanías, incluyendo shigras, canastas que se tiñen con una gran variedad de hojas de bosque.  Los productos del  bosque tiene además importancia cultural, pues están relacionados con determinados ritos.

8.1. Extractivismo de insectos

De los distintos productos no maderable del bosque, los insectos son los más recolectados entre los pueblos indígenas de la cuenca amazónica.  La recolección de insectos es posible gracias al conocimiento que estos pueblos han desarollado sobre sus ciclos de vida, ecología, su valor nutritivo y sabor.

8.1.1. Amazonía Colombia

En la Amazonía, los insectos juegan un papel muy importante en el proceso de extractivismo de autoconsumo. Los grupos indígenas de la Amazonía colombiana consumen 25 diferentes especies de grillos y langostas adultas en grandes cantidades.  Se han registrado 22 géneros de insectos que son comunes en la dieta de los Yukpa.  En la zona en los afluentes del río Putumayo se recolectó 29 especies de grillos de los cuales 5 eran del suelo, 20 del sotobosque y 52 arbícolas.  El consumo de grillos y la ingestión de ortópteros (pulgones, cigarras, etc.) es una práctica común entre estos indígenas (Mejía, 1987).

8.1.2. Los Asháninka del Perú

La recolección de hormigas constituye una actividad importante entre los indígenas Asháninka del Perú.  Ellos encuentran en estos insectos una importante fuente de proteína y grasas.

8.1.3.  Los Tukuma del Brasil

Los Tukuma aprecian las hormigas rojas probablemente de la especie Atta sexdens, las cuales se consumen asadas o mezcladas con  harina de yuca.   Igualmente los huevos de las espécies Atta cephalotes son recolectadas para alimento.  Los Awa-Cuaiquer consumen una hormiga llamada "cupín" de las que se comen el abdomen y la cabeza.  Los indígenas del Vaupés y Caquetá consumen una hormiga llamada "cuqui"

8.1.4. Los Aguaruna del Perú

Los Aguaruna consumen varias especies de insectos, pero prefieren las larvas de coleóptero de palma, larvas de coleóptero de suelo (escarabajos), larvas de mariposas y avispas.  Posiblemente las larvas de escarabajos son la fuente más importante de alimentos en materia de insectos. (Cerón,1991).

8.2. Comercialización de productos no maderables en Iquitos

Los productos no maderables del bosque han cobrado mucha importancia en el área de Iquitos.  Muchos han llamado al mercado de Iquitos como el pariso de estos productos. Esto se debe al conocimiento que tienen sobre su uso las comunidades cercanas.  Por ejemplo, en Mishana, cerca de Iquitos, 50 familias rivereñas usan una variedad de productos que comercializan en Iquitos.  Una hectárea de bosque contiene 275 especies de árboles y 842 árboles individuales.  De estas, 72 especies y 350 individuos son fuente de comercialización: 11 son frutos comestibles, 60 son productos forestales y una especie, la shiringa produce caucho.

A más de los productos del bosque, ellos pescan cazan y practican la rotación de cultivos en pequeñas parcelas.  El valor que reciben por la producción total por hectárea es de cerca de US$ 1700 por producto, lo que es considerable si se compara con lo que ganarían con ganadería o agricultura intensiva (Brack, 1992). 

En otra comunidad cercana a Iquitos, Tamshiyacu, alrededor de 2000 personas trabajan colectando productos y haciendo rotación de cultivos para autosubsistencia y para el mercado de Iquitos.  Ellos se dedican a las siguientes actividades, en orden descendente de importancia:

  1. fructicultura (63%)
  2. agricultura intensiva (21%)
  3. productos de la fauna (9%)
  4. carbón (3%)
  5. extracción de fibras y artesanías (2%)
  6. recolección de frutos silvestres (1%)
  7. plantas medicinales (0.5%)

El sistema que usan es sustentable debido a que el período de rotación es largo, puede llegar a los 30 años entre agricultura y bosque (Brack, 1992).

8.3. Consumo de hongos

El consumo de hongos no es generalizado entre todos los grupos indígenas de los bosques tropicales. Por ejemplo, los huaorani no consumen ningún tipo de hongos, los quichuas del Pastaza reconocen como comestibles hasta 7 especies diferentes.  Los indígenas siona y chachis consumen sólo los hongos que son de color blanco. 

Entre los yanomami el consumo de hongos es muy importante.  Ellos van recogiéndolos mientras llevan a cabo sus faenas de roza (Cerón, 1991).

8.4. El extractivismo de las palmas

En el Ecuador las palmas constituyen un elemento importantísimo en el extractivismo practicado por los pueblos indígenas, práctica que es llevada a cabo también por otros campesinos (Pederson y Balslev, 1993).

8.4.1. Palmiche - Euterpe chaunostachys

Por ejemplo el palmiche o Euterpe chaunostachys  es una de las fuentes más importantes para la extracción de palmito.  Hay dos formas de manejo del palmito:

1.  Corte total de todos los troncos.  Este método es sustentable si se deja tiempo para la regeneración, de otro modo, impactará la pesca, la producción de fruto para consumo humano y las poblaciones naturales

2.  Corte selectivo de algunos troncos, dejando otros para la producción de frutos.  Se prefiere cortar jóvenes-juveniles y adultos-viejos, dejando para la producción de frutos los viejos-juveniles y jóvenes-adultos (Pederson y Balsev, 1993).

8.4.2. Ungurahua - Jessenia bataua

Otra especie de palma importante es la ungurahua Jessenia bataua.  Para su manejo se debe enriquecer bosques secundarios con plantas jóvenes  donde crece mucho mejor que en zonas completamente despejadas. Un manejo integral podría incluir una tala selectiva de partes de la vegetación, porque una mayor iluminación favorece a su creci miento y floración temprana, pero antes debe plantarse retoños hasta que estén bien establecidos porque la sombra es escencial en esta fase (Pederson y Balslev, 1993).

8.4.3. Aguaje o morete - Mauritia flexuosa

El manejo sostenido de la palma Mauritia flexuosa , incluye métodos no destructivos de cosecha y raleo de otra vegetación.  Esta palma puede ser cultivada en suelos permanentemente pantanosos, así como en tierra firme y pueden tolerar suelos muy ácidos.  Por ser una planta dioica hay que sembrar poblaciones muy densas para asegurar plantas macho y hembra y luego ralearlas.    Con una población de 200 palmas por hectárea, se obtiene igual producción de aceite que con la palma africana.  Las semillas pueden ser comercializadas para forraje, producción de alcohol o tagua. El mesocarpo seco puede servir para producción de harina. M. flexuosa puede ser introducida en un sistema agroforestal. Se siembra  la palma en chacras y se cosecha durante el barbecho.  Es cultivada pero sólo en forma limitada.  Los frutos son obtenidos de poblaciones silvestres (Pederson y Balslev, 1993).

8.4.4. Palma de fibra Aphandra natalia

Aphandra natalia  suministra fibras para la mayoría de escobas del Ecuador.  Se cosechan de palmas silvestres, pero en Morona Santiago se encuentra en sistemas agroforestales asociada con chontaduro, yuca, café, papaya, taya, cacao, papaya, caña de azúcar, cítricos, maíz, zapote, achiote.  Crece bien tanto en la sombra como en luz directa y puede ocupar cualquier nicho en su sistema agroforestal. A menudo es el único componente arbóreo en los pastizales, donde ocupan la misma tierra sin mayor competencia.  Se ha reportado que se puede ganar más por la venta de fibra que por la ganadería (Pederson y Balslev, 1993).

8.4.5. El chontaduro - Bactris gasipaes

El chontaduro Bactris gasipaes, es domesticado en toda América tropical.  Se cultiva hasta los 1000 metros y más común en la Amazonía.  Se la cultiva por sus frutos y palmito.  Crece en asociaciones, por ejemplo de sombra con café, cacao, árbol de pan y cítricos.  El sistema agroforestal de los indígenas Siona-secoya es un jardín multraestratificado que se establece luego del despeje y a veces de la quema.  El primer estrato está formado por camote, piña, taya (Xantosoma).  El estrato medio por yica, caña de azúcar, maíz, seguido por papaya.  El estrato superior por chontaduro e Inga.  En un jardín se cultiva 54 especies y 112 variedades para obtener alimento (Pedersen y Balslev, 1993). 

9.  Manejo forestal

9.1. Comunidades chiquitanas de Lomerio-Bolivia

Las comunidades chiquitanas de Lomerio trabajan con la ONG APCOB - Apoyo para el Campesino del Oriente Boliviano- en un programa de manejo forestal de su territorio de 260.000 ha.  40.000 ha son bosques, zonas de pampas o rocosas.  Se desea desarrollar un modelo de manejo forestal. Manejan 1300 ha de bosque primario, de un total de 266.000 ha. Período de corte de 20 años para la regeneración natural. La capacidad diaria es de 2000 m3.   No se ha enfocado el uso múltiple del bosque.

Se hace repoblación con especies nativas con 11 especies, de las 132 presentes con valor. Se hacen cuarteles de 400 m2, se demarcan caminos principales por los que se realiza la tala, procurando no dañar el bosque.  El trabajo se hace con 5 personas que han recibido capacitación.   Tienen árboles semilleros por cada cuartel.  Se hace un tratamiento de iluminación para que las semillas puedan germinar y se regenere natualmente el bosque. Tiene un aserradero y un plan de comercialización de la madera.

El manejo del territorio incluye además un plan agrícola, de recuperación de semillas tradicionales (sobre todo forestales), viveros, ganadería, aserradero.

Han habido varios intentos de desarrollo forestal en territorios indígenas  en Sudamérica, pero han fracasado debido a su dependencia con factores externos, incluyendo financiamiento y mercados.

9.2. Manejo forestal entre los Kayapó

De modo que mientras en algunas áreas se quema hasta dos veces en otras es solamente parcial. Los kayapó tienen dos formas importantes de manejo forestal: el primero se denomina "Apété", o sea una isla forestal de origen antropogénico en la cual se puede encontrar alimentos, medicinas, materia prima y otras plantas de interés especial, que atran abejas y animales de caza; también plantas de usos muy específicos como abortivos, anticonceptivos etc.

10. Regeneración natural

Los pueblos amazónicos han comprendido que la única forma de recuperar el bosque es la regeneración natural.  Este aspecto de la sabiduría indígena debería ser recogida por los planeadores que ven a la reforestación y la creación de plantaciones como una alternativa a la deforestación.  Los pueblos indígenas han desarrollado técnicas para favorecer que el bosque se regenere, por medio de cierto grado de manejo pero también por medio de impedir que haya limitaciones para que el bosque se regenere naturalmente.

10.1. Amazonía Central del Perú

En la Amazonía central la regeneración natural del bosque es incentivada a través de favorecer a especies tales como Vochysia maxima, que es una especie oportunista de claros.

La disponibilidad de semillas en el suelo, se restringe a 7 semanas después de  la diseminación de las semillas y la mayor parte de éstas caen en las proximidades (menos de 60 m) de los árboles semilleros.  Los brizales persisiten bajo el techo del bosque por más de 1 año y su distribución disminuye notablemente más allá de los 50 metros del árbol semillero. Los árboles de V. maxima presentan alta densidad en este bosque secundario, por lo que se sobreponen mutuamente. Debido a su disponibilidad prolongada, los brizales y no las semillas deben ser la meta de manejo.  Para obtener una regeneración continua, la densidad de árboles semilleros debe ser mayor a 1 por ha  (Viana, 1990).

10.2. Manejo de la sucesión ecológica por el pueblo Quichua

La sucesión ecológica es favorecida por las comunidades Quichua a partir de los campos abandonados. Al clarear la selva en una misma dirección forma un modelo lineal de campos forestales con diferente edad de crecimiento, los cuales se reconocen por la fenología de cada planta, la estructura y la composición de la vegetación.

La regeneración es favorecida a partir de la tala y las actividades de horticultura,  mediante métodos de protección, transplante, siembra y eliminación de las especies no deseadas. La siembra de árboles valiosos se realiza cuando todavía los campos están cultivados con yuca; por  tanto su crecimiento es estimulado por la penetración de luz.

10.3. Manejo de la sucesión ecológica entre los Kikuru

Los índigenas Kikurú del alto Xingú, mantienen amplia diversidad de bosques con diferentes edades, incluso algunos tienen más de 100 años y cada uno atiende diferentes requerimientos.  También estan familiarizados con las características individuales de los árboles por separado y los identifican por las hojas, las semillas o cualquier otra parte de la planta.

Conclusiones

Esta recopilación es una pequeña muestra de la sabiduría de los pueblos indígenas amazónicos.  Un mejor entendimiento y el respeto de las diversas formas en que los pueblos indígenas se interrelación con la selva, podrán contribuir favorablemente a la sobrevivencia de los bosques tropicales  del continente americano.

Esta recopilación, hace referencia al sistema de conocimientos y tecnologías desarrollado por los pueblos amazónicos, sistema que está en constante evolución y que ha sido heredado de las generaciones pasadas.  Nadie es dueño de este conocimiento, por lo que no puede ser objeto de apropiación individual.

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Última modificación: 09 de Marzo de 2007

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