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ArgentinaEn la Argentina, existe desde 1983 el Programa Nacional de Biotecnología dependiente de la Presidencia de la Nación. Este Programa y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) son las principales instituciones que financian, mediante fondos públicos, la investigación y el desarrollo de las biotecnologías. Se han establecido prioridades para el desarrollo de plantas capaces de fijar nitrógeno atmosférico, cultivo de tejidos vegetales, producción de vacunas y de test de diagnóstico. Al amparo de estas organizaciones, se ha promovido la colaboración con Brasil, esfuerzo que dio lugar al Centro Argentino Brasileño de Biotecnología, CABBIO. A esta iniciativa se suma la creación del Instituto Tecnológico de Chascomús, el que se dedica a la realización de proyectos de investigación, particularmente en lo relativo a la elaboración de tecnologías propias en las áreas de biotecnologías animal, vegetal y ecológica . En el sector productivo, una de las organizaciones más importantes es el Foro Argentino de Biotecnología, entidad que agrupa a las empresas e instituciones vinculadas a esta ciencia. A través del Foro, las empresas tienen la posibilidad de acceder a información sobre los avances en ésta área del conocimiento, así como el de tomar contacto con empresas y organismos de otros países. De otra parte, el Foro es también la Secretaría Ejecutiva de la Federación Latinoamericana de Empresas de Biotecnología (FELAEB), situación que permite ampliar las posibilidades de contactos y relaciones con empresas de otros países de la región. En el sector público, vinculadas al CONICET, dependen también otras instituciones de gran importancia; se destacan al respecto el Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica, el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (INGEBI) y el Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI). A estos organismos se agregan el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la División de Biotecnología del Departamento de Química, Secretaría de Industria del Ministerio de Economía, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA[1], el Instituto de Biología Molecular, y las principales universidades nacionales. En el sector privado, existen unas cincuenta y cinco empresas pequeñas y medianas que operan en Biotecnología. De estas las más importantes se dedican a la agricultura, ganadería, salud humana y salud animal. Entre los productos más importantes se pueden mencionar, el cultivo de tejidos y la micropropagación de plantas alimentarias y ornamentales, la producción de test de diagnóstico de fitopatógenos y de diagnóstico clínico para humanos y animales, la producción de medicamentos, hormonas, vacunas y anticuerpos monoclonales. Cabe destacar que parte importante de los productos son resultado de investigación y desarrollo hechos localmente. Al respecto se pueden mencionar entre otros los kits de diagnóstico fitopatógenos de segunda generación y la producción de medicamentos sofisticados como el interferón y la insulina[2]. El aumento de los rindes en producción cerealera en la Argentina[3] favorecido por el fitomejoramiento: Trigo: El rendimiento de trigo desde que existen datos, hasta la actualidad indica una tasa de crecimiento de 14,17 kg/ha por año, tomando los últimos 25 años, es de 21,49 kg. En esta última cifra se incluyen cultivares tradicionales y cultivares con germoplasma del CIMMYT, junto con el efecto de la mejora en las condiciones de cultivo. La utilización del germoplasma proveniente de las líneas de Norin 10 x Brevor y sus derivados a través del programa de la CIMMYT produjo una modificación en el tipo de planta. Esto es se materializó en un aumento sustancial de los rendimientos y la productividad del cultivo de trigo en nuestro país. Es ilustrativo que los rendimientos hayan aumentado durante estos últimos diez años a un ritmo de 29 kg/ha por año, en tanto durante los cuarenta años anteriores lo hacían a 14,13 kg/ha por año. Para el periodo 1974/90 se generaron unos beneficios totales de 1558 millones de dólares, mientras que los costos de la investigación genética se calcularon 154 millones, con lo cual la tasa interna de retorno ascendió un 32%. Maíz: En los últimos 25 años el aumento del rendimiento del cultivo de maíz ha sido de 74,31 kg/ha por año. El incremento del rendimiento atribuible únicamente al mejoramiento genético fue calculado en 92,54 kg/ha por año. La mejora genética operó sobre el número de hileras de la espiga, el número de granos de la hilera y la prolificidad (el número de espigas por planta). La tasa interna de retorno calculada para el período 1970/92 llegó a 47,5% y los beneficios para este periodo superaron los U$D 2.000 millones Sorgo: La productividad del cultivo creció a una tasa de 72,9 Kg/ha por año entre las campañas agrícolas 1959/1960 y 1984/1985, en tanto la atribuible al mejoramiento genético fue de 75 kg/ha por año. El aumento de los rindes reside principalmente en el mayor número de granos por panoja. También debido a esos cultivares, mejoró notablemente la resistencia al downy mildew. Girasol: Los cultivares hibrídos de girasol aumentaron notablemente los rendimientos, en particular los de aceite por unidad de superficie. Nider estimó la mejora en los rendimientos de fruto entre 1966 y 1984 en 54,58 kg/ha por año, y en 29 kg expresados en aceite considerando sobre variedades de polinización libre e híbridos conjuntamente. Los híbridos también acortaron el ciclo de cultivo pasando de 75 días para llegar a floración en las variedades, a 65 días en los primeros. La tasa interna de retorno calculada fue del 34,3% y los beneficios totales estimados fueron de 1400 millones entre 1974/92. La industria aceitera obtuvo beneficios por unos 600 millones de dólares. BrasilEn Brasil, desde 1981 y con apoyo financiero del Banco Mundial[4], se creó a partir del Programa Integrado de Genética Nacional de Pesquisas, CNPq, el Programa Integrado de Ingeniería Genética (CNPq/FINEP) y el Programa Nacional de Biotecnologías, PRONAB.. Esta institución destina cerca de la mitad de sus recursos a la salud y un 25% a la agricultura y la ganadería, siendo su preocupación fundamental la formación de recursos humanos. Existe además un sistema de información en biotecnologías relacionadas a salud, agricultura y energía. Los puntos focales para la recolección, clasificación y difusión de información, son el Centro Nacional de Recursos Genéticos, la Fundación Osvaldo Cruz y la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz. Aún cuando la orientación del PRONAB privilegia el desarrollo de las empresas biotecnológicas en el área de la salud, la mayor parte de ellas operan en agrobiotecnologías y en salud animal. En cuanto a la investigación, las principales están dirigidas a obtener incrementos en los rendimientos y contenidos de azúcar de la caña, al desarrollo de microorganismos más eficientes para los procesos de fermentación para la producción de etanol[5], selección de nuevas variedades de eucaliptos para la obtención de celulosa y tecnologías más económicas en el uso de energía en el tratamiento de fibras. Otros campos de interés son la producción de plantas libres de agentes patógenos y las vacunas para uso animal y humano. En el ámbito sectorial, las principales instituciones públicas son las siguientes: en salud, el Instituto Osvaldo Cruz (R. de Janeiro) y el Instituto Butantán (S. Paulo). En el sector Agropecuario, La Empresa Brasileña de Pesquisas Agrícolas, EMBRAPA, y la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz. En un plano multisectorial, destacan entre otros, el Instituto de Investigaciones Tecnológicas del Estado de S. Paulo, (IPT), y la Universidad de Campinas, la que posee un Centro de Biotecnología, en instalaciones adquiridas a la empresa transnacional Monsanto. Un total de 35 empresas de las cuales 25 son privadas, siete públicas y tres ETN, formaron en 1989 la Asociación Brasileña de Empresas de Biotecnología, ABRABI, organismo que juega un activo rol en la colaboración entre sector privado y público. Otra organización creada en la misma época que la anterior, es la Asociación Brasileña de Biotecnología Vegetal, (ABIVEG). Entre las empresas más importantes por su tamaño, ventas y número de empleados, destacan AGROCERES, BIOPLANTA ligada al grupo Souzza - Cruz que depende de la British American Tobacco, BIOBRAS y COPERSUCAR. AGROCERES, se dedica principalmente a la producción de semillas de maíz híbrido, cuenta con 2300 empleados y tiene ventas por un monto de U$S 100 millones al año. BIOPLANTA por su parte, se especializa en la producción de plántulas de cítricos, manzanos, vides, fresas eucaliptos, plantas y semillas de hortalizas y kits de diagnóstico para identificación de virus. Esta empresa cuenta con una dotación de unos 130 funcionarios y sus ventas alcanzan los U$S 7.3 millones. BIOBRAS produce insulina y diversos tipos de enzimas, emplea unas 510 personas y tiene ventas del orden de los U$S 27 millones. Según BIOBRAS, el mercado estimado para productos de biotecnologías fue la orden de los U$S 600 millones en 1989 y llegará a los U$S 1500 millones en el año 2000. COPERSUCAR, por su parte, es la principal empresa productora de azúcar y alcohol del país, tiene 1887 empleados y tiene ventas totales por U$S 1500 millones[6]. No obstante lo anterior, las inversiones que realizan las empresas ya establecidas en investigación y desarrollo, son bajas, predominando las iniciativas del sector público. En efecto, más del 80% de las actividades y las inversiones son realizadas por las universidades e instituciones públicas de investigación, las que a su vez concentran el 90% del personal técnico calificado[7]. Se estima que entre 1985 y 1990, se invirtieron unos U$S 270 millones en investigación y desarrollo de productos biotecnológicos. De ese total, U$S 176 fueron fondos públicos, U$S 88 millones, privados y el resto, fue financiado por agencias internacionales[8]. En general las empresas que operan en biotecnologías son de pequeño tamaño, a excepción de algunas que trabajan en salud humana y animal, y se orientan principalmente a atender nichos de mercado en el ámbito agrícola y alimentario. ColombiaEn Colombia, desde 1984 COLCIENCIAS (Consejo Colombiano de Ciencias), puso en marcha un Programa Nacional de Biotecnología, con el propósito de coordinar diversas acciones para promover su desarrollo. Entre las acciones más relevantes, se encuentra la realización de cursos de creación de empresas biotecnológicas y la realización de seminarios dirigidos a empresarios, y el establecimiento de fuentes de financiamiento y capital de riesgo. En 1991 un decreto presidencial reestructuró el sistema nacional de ciencias y tecnología, el que ahora es encabezado por el Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología, del cual COLCIENCIAS, es su secretario ejecutivo[9]. En la actualidad, a nivel del sector público, se trabaja en las siguientes áreas; en salud en el Instituto de Inmunología del Hospital San Juan de Dios, en la preparación de vacunas. Al respecto, cabe destacar que las investigaciones en esta línea, condujeron hace poco tiempo a obtener la primera vacuna contra la malaria, gracias a un proyecto conjunto con el grupo Perlman de Estocolmo. Otras líneas de interés son las investigaciones asociadas con el Instituto Max Planck de Alemania para obtener una vacuna para la lepra y para la tuberculosis. En el área agrícola en el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, se trabaja en cultivo de tejidos vegetales para papa y banano, en el control biológico de plagas, y en el desarrollo del Rhizobium para la soja. En cuanto al banano, las investigaciones se dirigen a obtener plantas resistentes a la plaga Sigatoka negra, un hongo que provoca elevadas pérdidas. El Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, investiga sobre el mejoramiento de yuca, frijol, arroz y pastos tropicales. El Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, por su parte trabaja en la producción de semillas de papas libre de virus, en biofertilizantes y bioinsecticidas, en el aprovechamiento de desechos de café y en el tratamiento de residuos mediante procesos anabólicos. En el ámbito de los países andinos, Colombia participa en el Programa Minero Metalúrgico Andino, el que cuenta con financiamiento de la Junta del Acuerdo de Cartagena y de la GTZ de Alemania. Se investiga en biometalurgia en el desarrollo de procesos de pretratamiento de concentrados de flotación en oro y plata. La Universidad Industrial de Santander es el organismo encargado de estos trabajos. En el sector privado, una de las empresas de mayor interés es Levapán, la que tiene operaciones en varios países de la región. La empresa emplea unas 1000 personas en total y tiene ingresos netos del orden de los U$S 32.8 millones, la tercera parte de los cuales corresponde a productos biotecnológicos. Se considera a esta empresa como una de las más grandes en su género no sólo en el ámbito latinoamericano, sino también mundial. Su producción consiste en levaduras, 25% del total, extractos de levadura, 6%, correspondiendo el saldo restante a varios tipos de productos de panadería y otros alimentos. Costa Rica y GuatemalaCosta Rica y Guatemala son los países centroamericanos que presentan mejor desarrollo en materia de biotecnologías. En el caso de Costa Rica el CONYCIT, plantea la necesidad de implementar un programa regional de biotecnologías, que priorice las investigaciones en diagnosis de virus en plantas, cultivo de tejidos en cítricos y cultivos tropicales, ingeniería genética, fermentación y aprovechamiento de subproductos agrícolas, control biológico de plagas, y biología molecular. En el ámbito nacional, se ha implementado un Programa Nacional en Biotecnología y una Comisión Nacional con el propósito de coordinar los esfuerzos del sector público y privado en la materia. Cabe señalar que el sector público proporciona poco más de las dos terceras partes del total de recursos aplicados a investigación y desarrollo de productos. Los principales esfuerzos se concentran en el mejoramiento del café, cacao, bananas, papas y yuca. Participan además de las instituciones públicas nacionales, universidades y empresas privadas, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y el Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA). En Guatemala la Universidad de San Carlos investiga el mejoramiento del contenido proteico del frijol y la fertilización mediante microorganismos (Rhizobium y micorrizas). La Universidad del Valle, por su parte, investiga sobre el cultivo de tejido de cardamomo y sobre la fijación de nitrógeno y fósforo, al igual que en la Universidad Rafael Landívar. En el ámbito centroamericano el ICAITI (Instituto Centroamericano de Investigaciones Industriales), ha estado desarrollando investigaciones sobre el aprovechamiento de la pulpa de café para alimentación animal, producción de fibras a partir del tallo del banano y producción de alcohol de caña de azúcar sin la necesidad de pasar por la producción de azúcar previamente. Finalmente cabe mencionar al Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá, INCAP, que investiga en procesos de fermentación, levaduras, bacterias y hongos. CubaCuba es uno de los casos en los que se ha logrado uno de los mayores niveles de desarrollo en biotecnologías. Ello se basa probablemente en la particular atención prestada a esta temática, al punto que en la actualidad se ha definido la Biotecnología como un área de alta prioridad económica[10]. Uno de los hitos importantes en la materia se remonta a 1981, cuando se creó el Frente Biológico con el fin de coordinar todos los esfuerzos desarrollados en este campo. Dicho organismo supervisó primero el establecimiento del Centro de Investigaciones Biológicas, CIB[11], y luego del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, CIGB. Las investigaciones realizadas sobre el interferón, sirvieron posteriormente como base para investigaciones y desarrollo de nuevos productos con tecnología propia. Inicialmente el interferón (del tipo a-leucocito), fue producido a partir de un método ideado y transferido al CIB por Kari Cantell, científico del Laboratorio Central de Salud Pública de Helsinsky. Al poco tiempo los científicos del CIGB dominaron estas técnicas que no empleaban ingeniería genética y comenzaron a producir varios tipos de interferón con técnicas en el ADN recombinante. Las investigaciones y logros en la materia, permitieron alcanzar un apreciable dominio en ingeniería genética y bioprocesos. En 1986 el CIB fue dividido en cuatro laboratorios especializados: ingeniería genética, inmunología, química y fermentación. Además del interferón, actualmente el CIB produce sus propias enzimas de restricción y realiza investigaciones sobre síntesis de oligonucleótidos, clonación y expresión de un importante número de genes, y en la producción de anticuerpos monoclonales para propósitos de diagnóstico. Dados los avances logrados en el CIB, y sobre la base del "modelo Interferón", ese mismo año se creó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, CIGB, el que fue estructurado en cinco áreas de trabajo: Proteínas y hormonas, vacunas y kits de diagnóstico, energía y biomasa, agrobiotecnologías y genética de las células mamarias. A más de lo antes señalado, investigaciones sobre ADN recombinante se efectúan también en otros centros especializados, como por ejemplo el Instituto para la Investigación sobre derivados de la caña de azúcar. En materia de producción agropecuaria, las áreas de mayor importancia son las de kits de diagnóstico para salud animal y vacunas, nuevas líneas de variedades de caña de azúcar con mayor rendimiento, de alto contenido de azúcar y con resistencia a condiciones ambientales adversas, la fijación de nitrógeno atmosférico, la producción de microorganismos para la descomposición de los desechos de caña, la producción de aminoácidos, ácido cítrico, enzimas y levaduras para alimentación animal[12]. ChileEn Chile las prioridades definidas por la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, se refieren a al biolixiviación de minerales, fijación de nitrógeno atmosférico, cultivo de tejidos vegetales, degradación de desechos orgánicos, test de diagnosis, producción de enzimas, embriología animal y biotecnologías marina. En cuanto a las actividades que se desarrollan, en salud humana destacan las investigaciones dirigidas a la producción de vacunas para la rabia, hepatitis B, y meningitis. En química fina se produce y se investiga sobre ácido cítrico y propiónico, pigmentos y otros productos. Una especial referencia corresponde a las biotecnologías para producción de peces, moluscos y algas así como a la biolixiviación de minerales[13]. En la producción de celulosa, se trabaja en el desarrollo de técnicas para disolver la lignina y facilitar así la producción de pulpas y en la producción biotecnológica de pulpas blanqueadas para así reducir el impacto ambiental. Participan en estas actividades tanto empresas públicas como CODELCO, empresas privadas como la Compañía Chilena de Tabacos, empresas mineras, Celulosa Arauco, Bios Chile, Biotécnica de Chile entre otras, a las que suman las principales universidades. En cuanto a los recursos para el desarrollo de esta actividad, el Fondo Nacional de Ciencias y Tecnología, FONDECYT, participa en el financiamiento de cerca de cincuenta proyectos en biotecnologías, cifra que representa apenas el 5% del total de proyectos cubiertos por este fondo. Otro programa de interés, es el Fondo de Fomento a la Investigación Científica y Tecnológica, FONDEF, el que financia actualmente veintitrés proyectos por un monto total de U$S 25.6 millones. De otra parte el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), cuya actividad se está procurando reorientar hacia el sector de pequeños agricultores, donde se están realizando numerosos proyectos específicos con la colaboración de la empresa privada, especialmente con la agroindustria, y cuenta con seis estaciones experimentales, ocho subestaciones y 29 programas que abarcan un amplio espectro para fortalecer la investigación y la transferencia de conocimientos. El énfasis de los programas está en la búsqueda de soluciones a los problemas de cultivos de exportación en materia de hortalizas y frutales. EcuadorEn Ecuador, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología orienta en el ámbito nacional las prioridades en Biotecnología. En salud, el Instituto A. Izquieta de Guayaquil produce vacunas BCG, antirrábica humana y animal, antiaftosa y suero antitetánico. Adicionalmente se trabaja en la producción de anticuerpos monoclonales y en la identificación de los antígenos de Plasmodium falcíparum en zonas donde la malaria es endémica. También se investiga el control biológico de los vectores que transmiten la oncocercosis y la tripanosomiasis. En producción vegetal, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, INIAP, concentra sus esfuerzos en la producción de semillas de papa libres de virus, en la conservación de germoplasma de tubérculos andinos y en el mejoramiento vegetal de maíz, frutas tropicales, leguminosas, etc. Otro tanto realiza la Universidad Agraria de reciente creación a partir de lo que era la Facultad de Agronomía de la Universidad de Guayaquil. En este lugar se le ha asignado un lugar de prioridad a la producción de plantas de banano resistentes a la Sigatoka negra, a la genética vegetal de algunas especies nativas como el llamado "tomate de árbol", entre otros. A nivel del sector privado, INEXA, empresa localizada en Quito, se dedica a la propagación de plantas mediante meristemas, cultivo de tejidos de Datura sanguínea y a la comercialización del piretro, un pesticida biológico. La empresa produce unas 500.000 plantas por año, las que comercializa en el mercado local. Quinuasa de Quito, trabaja en Quinua, en producción de colorantes y en principios activos de fármacos. Las Universidades Central de Quito, Politécnica Nacional y Politécnica del Litoral, siguiendo el modelo brasileño, han diseñado pequeñas plantas para producción de etanol a partir de caña de azúcar. Una de las actividades de mayor interés es la relativa a la piscicultura, en especial lo que se refiere al cultivo de camarones y de larvas en laboratorio. Cabe destacar que en el ámbito local se han logrado adaptar exitosamente algunos procesos importados de los países industrializados, y además mejorar sensiblemente su eficiencia. En minería el Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Escuela Politécnica Nacional y el Instituto Nacional de Energía y Minas de la Universidad Central, trabajan en biometalurgia para el tratamiento previo de los reconcentrados de flotación de oro y plata, al igual que se hace en Colombia. MéxicoEn México existe un Comité Nacional de Biotecnología encargado de elaborar una estrategia nacional y de establecer prioridades de investigación y desarrollo. El sector público financia cerca del 90 % de los recursos requeridos a estos fines, en lo relacionado con la agricultura, mientras la cooperación internacional y bilateral (con Estados Unidos) provee U$S 750.000 anuales. El FIRA, que pertenece al Banco de México, produce unas 100.000 plantas al año destinadas al mercado interno. Entre las empresas privadas se destacan entre otras INVERNAMEX, con una inversión de U$S 400.000 realizada en 1989, y que produce unas 600.000 plantas anuales de fresas, frambuesas y otras especies para el mercado nacional. Viveros El Morro, por otra parte, luego de invertir en 1988 cerca de U$S 300.000 en equipos para el cultivo de tejidos, produce unas 100.000 plantas de orquídeas para la exportación y el mercado interno. GENESIS INTEGRAL fundada a fines de 1990, produce y comercializa plantas ornamentales, especies forestales y agave para la producción de tequila. Esta empresa, gracias a una asociación con BIOGENETICA, tiene una capacidad de producción de unos 6 millones de plantas por año, lo que la permite calificar como de gran tamaño. BIOQUIMEX con 426 empleados, un volumen global de ventas por U$S 30 millones y exportaciones por U$S 18 millones, participa activamente en la producción de colorantes biológicos para alimentos balanceados para animales a partir de la flor de una planta nativa . El capital extranjero por su parte, se ha interesado en invertir principalmente en la producción de aminoácidos, antibióticos y enzimas. Un alga, la espirulina, de la cual México es un importante productor en el ámbito mundial, es utilizada en la preparación de alimentos dietéticos y producida mediante biotecnologías. En la actualidad la espirulina, constituye un importante rubro de exportación a los Estados Unidos. ITANSA, Industrias Técnico Agropecuarias El Novillo, Sociedad Anónima, produce mediante un proceso de fermentación de melazas desarrollado localmente, un alimento para ganado de alto contenido proteico, alta digestibilidad y bajos costos. Otro número importante de empresas trabaja al igual que en el caso de otros países, en el área de la salud humana, química fina y el medio ambiente. La mayor parte de las empresas cuentan con financiamiento proveniente de diversas fuentes oficiales, tanto nacionales como de las agencias internacionales de desarrollo. PerúEn Perú, la institución encargada del tema en el ámbito nacional, es el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Los principales trabajos que se desarrollan, son los siguientes: en el área de la salud, la producción de kits de diagnósticos para enfermedades tropicales, y enfermedades parasitarias en el Instituto de Medicina Tropical Alexander Von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Al respecto se trabaja sobre los parásitos que provocan la leischmaniasis y la cisticircosis. Se agrega a ello la producción de anticuerpos monoclonales para diagnosis en el Laboratorio de Inmunología de la Universidad de San Marcos de Lima, la producción de diversas vacunas y de suero en el Instituto Nacional de Salud. En producción agrícola, la recolección, producción de clones libres de enfermedades y la micropropagación de tubérculos andinos, es una de las investigaciones de mayor interés que realiza al Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos. También se trabaja en la producción de semillas de papas, conservación de germoplasma y en la genética del camote. En la Universidad Técnica y Cajamarca, las áreas de interés son la fijación de nitrógeno y la producción de ácido cítrico mediante el aprovechamiento de subproductos industriales. El Instituto Internacional de la Papa, realiza importantes investigaciones respecto de éste tubérculo. Entre sus principales logros, se pueden destacar el mejoramiento del contenido proteico de la papa mediante al adición de un gen que codifica los aminoácidos esenciales y la inserción de otro gen que dota a la planta de capacidad defensiva frente al ataque de insectos. Dos empresas producen algunos productos químicos industriales importantes: alcohol a partir de melaza (Empresa Paramonga), y etanol a partir de yuca, (Empresa Uniquímica). El Laboratorio de Biotécnica de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, produce amilasas microbianas para producir a su vez enzimas amilolíticas licueficantes y sacarificantes, edulcorantes y alcohol y ácidos orgánicos. Adicionalmente, en estos mismos laboratorios se producen otros compuestos como goma xantano a partir de desechos agroindustriales y pirogalol mediante fermentación de las hojas de tara. Finalmente, en el ámbito de la minería Perú también participa en el Programa Minero Andino realizando el mismo tipo de investigaciones que Ecuador y Colombia. UruguayEn Uruguay el Comité Nacional de Biotecnología, ha permitido coordinar las actividades en esta materia. Conforman dicho comité representantes de la Universidad de la República, de los Ministerios de Educación y Cultura, Salud Pública, e Industria y Energía, del Instituto Clemente Estable, del CONYCIT, y de la Cámara de Industrias. En el área de la salud, operan diversos institutos de la Universidad de la República, entre los que se pueden mencionar el Instituto de Higiene de la Facultad de Medicina, la recién creada Facultad de Ciencias y la de Ingeniería y Química. En producción vegetal, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, INIA, en producción animal y el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, IIBCE, del Ministerio de Educación y Cultura. A ello se agrega la Asociación Uruguaya de Biotecnología, AUDEBIO, creada en 1987 auspiciada por el Comité Nacional de Biotecnología y el Ministerio de Relaciones Exteriores. En el sector privado, destacan las siguientes empresas: Laboratorios Santa Elena, empresa fundada en 1957, con una dotación de aproximadamente unas cincuenta personas, desarrolló treinta años más tarde un interesante programa orientado a la producción de vacunas mediante biotecnologías. Actualmente el 60% de la producción es de origen biotecnológico. Es así como con recursos propios puso a punto una vacuna antiaftósica y una antitetánica de uso veterinario, así como algunos fármacos que vende en el mercado nacional y exporta exitosamente a Argentina, Bolivia y Paraguay. Entre éstos destaca uno que permite tratar el gusano que ataca el ganado ovino. Adicionalmente Laboratorios Santa Elena trabaja también en la línea de cepas de Rhizobium, varios productos antiparasitarios y complejos vitamínicos. La empresa exporta el 20% de su producción, principalmente a Argentina, Brasil, Paraguay, países del Caribe e Indonesia. Semillas Santa Rosa, fundada en 1980, produce plantas in vitro de frutillas, frambuesas, papas y alcachofas. La empresa produce unas 150.000 plantas anuales, aún cuando tiene capacidad para producir hasta un millón. Uno de los logros más interesantes que ha conseguido consiste en la puesta a punto de un método para regenerar células modificadas. Este descubrimiento podría representarle a la empresa un ingreso anual de unos U$S 500.000 por concepto de regalías en Europa. Sus ventas anuales son del orden de los U$S 200.000 y exporta sus productos a Brasil, Argentina y a la Comunidad Económica Europea. No obstante lo anterior, el grueso de las actividades de esta empresa consiste en la realización de investigaciones contratadas por empresas europeas[14]. Finalmente Vinos Finos Juan Carrau S.A., con ventas anuales de U$S 600.000, se ha especializado en la vinificación mediante levaduras autóctonas mejoradas y seleccionadas mediante biotecnologías. La empresa ha trabajado en este campo en relaciones muy estrechas con el Instituto de Biotecnología de la Universidad de Caxías do Sul en Brasil. Cabe destacar que la opción de producir levaduras autóctonas, es resultado de las investigaciones realizadas por la propia empresa, las que le permitieron concluir que éstas cepas eran más eficientes que las importadas. El propósito de esta empresa es producir vinos y champañas de alta calidad para el mercado externo. VenezuelaEn Venezuela el Plan Nacional de Biotecnología, ha establecido como prioridades el reemplazo de importaciones mediante productos biotecnológicos. En este sentido, las preocupaciones se orientan a la producción de plantas mediante micropropagación, la producción de proteínas unicelulares y algunos ácidos orgánicos, principalmente el ácido cítrico. A nivel del sector privado, se puede destacar el caso de Bioagro empresa que, con un volumen de ventas de alrededor de U$S 260.000, produce mediante biotecnologías plantas ornamentales, frutales, hortícolas y de uso industrial. Actualmente Bioagro produce unos 2.5 millones de plantas al año, el 90% de las cuales corresponden a banano, caña de azúcar, fresas, papayas o lechosa, cítricos y rosas. En banano se producen ejemplares libres de virus y nemátodos, al igual que en el caso de las fresas, mientras que para la caña se ha logrado una sustantiva reducción del tiempo requerido para fundación de nuevas plantaciones. Bioagro mantiene relaciones de trabajo con la Universidad de California, el CNRS de Francia y con grupos empresariales de los Estados Unidos. Aproximadamente el 95% de la producción se destina al mercado interno, mientras que las incipientes exportaciones se dirigen a Colombia y al Caribe. En general, el desarrollo de las biotecnologías ha permitido generar nuevas técnicas y nuevos productos, y también ha posibilitado una repotencialización de las tecnologías ya conocidas como las de fermentación para producir fármacos, productos agroindustriales, y las tecnologías derivadas de la revolución verde. En este último caso, la posibilidad de reducir significativamente los períodos de investigación, de lograr formas más eficaces para la reproducción de nuevos ejemplares, y de obtener características deseables como resistencia a condiciones ambientales adversas y otras, permite ampliar de manera importante el espectro de posibilidades del paquete tecnológico de la revolución verde. En el ámbito de la salud, los desarrollos alcanzados sugieren la necesidad de avanzar más aún en la investigación y producción de vacunas y medicamentos para el tratamiento de enfermedades de ocurrencia masiva, como es el caso de las enfermedades tropicales. En este sentido los esfuerzos implementados en varios países de la región se verían significativamente potenciados por una coordinación global que permitiera alcanzar una masa crítica adecuada, y así lograr la especialización complementaria de algunos centros de investigación en aspectos específicos de interés para el conjunto. Otra área de gran interés en la cual se pueden lograr sustantivos avances, es en la producción de fármacos y kits de diagnóstico para uso animal. Igual cosa puede adelantarse en el ámbito de la producción de alimentos para el ganado, como es, por ejemplo, lo relativo a las técnicas avanzadas para la producción de proteínas unicelulares refinadas. En la minería, las distintas investigaciones emprendidas tanto en Perú y Chile, como en los restantes países andinos, ponen de relieve las posibilidades que abre tanto la biometalurgia como la biolixiviación de minerales para los países de la región. Otro tanto se puede decir de diversos procesos industriales, como por ejemplo de la producción de celulosa mediante procesos menos contaminantes o del desarrollo de técnicas para el tratamiento de desechos industriales o de otra naturaleza. En el ámbito agrícola la reducción de las disparidades y la democratización del acceso a las nuevas tecnologías, implica redefinir las prioridades de la investigación en dos grupos: por una parte las tecnologías para maximizar el uso de los recursos abundantes, especialmente trabajo, y por el otro aquellos no deteriorantes del suelo ni del agua, y que permiten reducir el riesgo y mejorar las condiciones de vida de la población rural[15]. Otro grupo de redefiniciones se asocia a la adopción o creación de tecnologías destinadas a incrementar la productividad y rentabilidad de cultivos o actividades que tienen gran dinamismo, y que por ello pueden ser emprendidas tanto por el sector público como el privado.
[1] En efecto, la innovación estudiada en el sector agrícola -referida a la puesta en punto de un nuevo método de selección de híbridos- es generada en un instituto público, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y tiene un elevado componente de creatividad local y de investigación en la frontera del conocimiento. En este caso, se destaca la función pública en tanto sustentadora de un esfuerzo prolongado e institucional de investigación y desarrollo capaz de desembocar en innovaciones "mayores" como la aquí considerada. [2] Por lo que se refiere a las relaciones con empresas de otros países, algunas empresas han efectuado desarrollos conjuntos de productos. El caso de la empresa Almidar permite ilustrar esta situación. Dicha empresa a través de su departamento Bio-Almidar, conjuntamente con una empresa israelí y la Universidad de Jerusalén, han logrado producir un nuevo método de diagnóstico de fitopatógenos, con el que se produce un kit para virus en papas y tomates. Otros emprendimientos se han realizado también el marco del Mercosur, particularmente con empresas brasileñas. [3] Fuente: Dewar, Diego. Investigación realizada en el marco del curso Biotecnología y Derecho (a cargo de la autora) Fac. de Derecho . Universidad de Buenos Aires. 1994 [4]En 1984 se obtuvo financiamiento adicional del Banco Mundial, con lo que se creó el Programa de Apoyo al Desarrollo Científico y Tecnológico, con un Subprograma en Biotecnología. Los recursos previstos para este fin, alcanzaron los U$S 42.6 millones sólo para el período 1984/89. Se estima, sin embargo, que solamente fueron efectivamente asignados U$S 12.9. [5]Copersucar, Cooperativa de caña, azúcar y alcohol del Estado de Sao Paulo, ha invertido alrededor de U$S 200.000 en un programa de ingeniería genética aplicada a la caña de azúcar y adicionalmente ha puesto en marcha un acuerdo de cooperación con la Universidad de Ithaca, Nueva York, Estados Unidos para establecer un centro de tecnologías de fermentación al que ha destinado U$S 2.5 millones. De otra parte, la Asociación de Productores de Alcohol, ha emprendido ensayos para probar la utilización del alcohol como combustible de motor de aviones. En "Les Biotechnologies Dans les Pays en Developpment: Les Annes 80" del A. Sasson, pág. 28. [6] Todas estas empresas realizan la mayor parte de sus investigaciones mediante contratos con empresas especializadas, Universidades y Centros de investigación de alto nivel. Entre éstos, se pueden identificar tanto instituciones nacionales (EMBRAPA, Universidades locales, etc.), como también extranjeras (Universidades de Cornell y Texas entre otras). AGROCERES por ejemplo opera en joint venture con la empresa Ross Breeders de Escocia para desarrollar aves "abuelas", con la empresa Biótica de Argentina para la producción de papas-semillas, con PIC-Pig Improvement Co., de Inglaterra en la producción de porcinos. COPERSUCAR, por su parte tiene proyectos de investigaciones con Universidades de Estados Unidos en mapeamiento genético de la caña de azúcar, en transformación genética, técnicas de marcas moleculares, tratamiento de la fibra del bagazo, etc., y en fijación de nitrógeno con la EMBRAPA (Empresa de Pesquisa Agrícola). [7]En Estudio da Competitividade da Indústria Brasileira. Competitividade em Biotecnología. Sérgio Luiz M. Salles, Ministerio da Ciencia e Tecnología, Financiadora de Estudios e Projetos, FINEP, Programa de Apoio ao Desenvolvimento Científico e Tecnológico - PADCT, Brasil, 1993. [8]En Issues in the Commercialization of Biotechnology. UNIDO, 1993, General Studies Series. [9] En noviembre de 1992 se publicó el Programa Nacional de Biotecnología, el que establece las directivas nacionales en la materia. Dicho programa, entre otras cosas, enfatiza la promoción de la biotecnología en algunos productos y procesos seleccionados para dar competitividad o mejorar a los productos colombianos, y en el desarrollo de procesos de bajos consumos de materias primas y energía. [10] “Se espera que las exportaciones de productos biotecnológicos, en especial en el área de la salud humana, alcancen los U$S 500 millones por año y que esta actividad se constituya en uno de los primeros tres sectores exportadores”. Entrevista a Miguel Figueres, Asesor del Presidente del Comité estatal de Cooperación Económica (CECE) en Washington DC, abril 1991, citado en Will Cuba`s Wonder Drugs Lead to Political And Economic Wonders? por Julie M. Feisilver. Dept. of Political Studies Bard College, Annandale -on- Hudson, NY. Nov. 1991. [11] La creación del CIB se dio a raíz de la epidemia de la fiebre del "dengue", la que afectó a unas 300.000 personas causando la muerte de 158. Este organismo empezó sus labores con apenas seis investigadores y un pequeño laboratorio, con el objetivo de lograr la producción de interferón para emplearlo como agente antiviral. [12]Existen doce plantas cada una con capacidad de producir 12 Toneladas/año de un alimento animal basado en proteínas unicelulares. Este alimento fue desarrollado a partir de la producción de levaduras por fermentación de los desechos de caña de azúcar, para reemplazar a la soja como componente de las raciones para el ganado. [13]La Sociedad Minera Pudahuel, ha desarrollado una técnica para aprovechar el cobre contenido en los relaves resultantes de los procesos habituales. Dos grandes compañías mineras con una inversión superior a los U$S 600 millones utilizan estas técnicas. En "Biotechnology in Chile Today; An Entrepenurial Perspective", seminario organizado por la Comunidad Económica Europea y la Fundación Eurochile, Santiago de Chile, noviembre 1993. [14]Semillas Santa Rosa tiene los siguientes contratos con empresas europeas: a) Servitalia, cooperativa con un volumen de ventas de U$S 350 millones, a la que provee de leguminosas. b) Cobalpa (Italia), en mejoramiento del contenido proteico de las arvejas. c) Empresa arrocera, en sondas moleculares para monitoreo de características deseadas en nuevas plantas. d) Empresa productora de tomate industrial y de consumo fresco, en la incorporación de resistencia genética al virus TSWV (Tomato Spotted Wild Virus). [15] En este caso se requiere privilegiar la investigación y transferencia tecnológica sobre cultivos básicos y sistemas productivos practicados por campesinos y pequeños productores, con el fin de aumentar la productividad del conjunto del sistema en el mediano y largo plazo. Este tipo de investigación en muchos casos resulta necesario que sea realizada por el sector público, al igual que gran parte de la investigación básica de uso múltiple. |
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