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Harpadol de NamibiaEn los mercados crece cada vez más la popularidad del Harpagofito, o Harpadol (Harpagophytum procumbens), una planta medicinal de Namibia, Sudáfrica y Botswana, también conocida como Garra o Uña del Diablo[1].
La mayoría del harpadol que circula en el mercado internacional proviene de Namibia, donde a los recolectores se les paga entre 16 y 66 centavos de dólar por kilo de la planta seca. El precio del harpadol cuando sale de Namibia ronda los 2,30 y 3,28 dólares el kilo[2]. Según Cyril Lombard, quien trabaja con el Proyecto de Cultivo Sustentable de la Garra del Diablo (que apunta a mejorar las relaciones de intercambio para los recolectores), en la mayoría de los casos los precios de recolección y exportación tienden a ser los más bajos del proceso. La economía exacta del negocio de extracción del harpadol es oscura, pero el objetivo es obtener extractos que contengan niveles estándar de harpagosidas, el ingrediente activo de la planta. Los extractos comerciales de la planta, como el producido por Indena, una empresa italiana de medicina botánica, contienen 1,5% de harpagosidas, lo que indica un índice uniforme de ingrediente activo entre la materia prima y el extracto comercial. Esas cifras dejan en evidencia que más del 99% del valor del comercio del harpadol es captado por las empresas comercializadoras finales del producto. Del aproximadamente 1% que corresponde a Namibia, en general sólo alrededor del 0,06% es percibido por las familias que hacen la recolección de la planta, que esperan con el tiempo obtener mejores condiciones en el intercambio comercial[3]. Pero mientras tanto, las empresas de herboristería patentan métodos para fabricar extractos y productos farmacéuticos derivados del harpadol[4]. Este futuro –que también se avizora en otros casos- amenaza con dar por tierra la expectativas de los nativos que ya han modificado no sólo su modo de vida entorno del cultivo del harpadol, sino de la diversidad que ha sido desplazada por esos mismos cultivos. Hoodia de África.La Hoodia y la Tricocaulon son dos plantas carnosas muy similares entre sí, originarias del sur del África y tradicionalmente utilizadas por los pueblos pastoriles San y Khoi —bajo el nombre vulgar de Ghaap— para aplacar la sed y el hambre en los inhóspitos ambientes áridos del África meridional. El ejército sudafricano también las ha utilizado como inhibidores del apetito.
El inhibidor del apetito derivado de la Hoodia promete grandes ganancias para todos los organismos de investigación implicados. Phytopharm recibió U$S 35 millones de la Pfizer, que a su vez espera ganar U$S 3 mil millones anuales con el medicamento contra la obesidad. El instituto paraestatal de investigaciones CSIR de Sudáfrica —una de las mayores instituciones africanas de ciencia y tecnología— y la empresa farmacéutica Phytopharm con sede en Gran Bretaña firmaron un acuerdo para desarrollar un inhibidor del apetito ("P57") en base a la Hoodia[5]. Tal medicamento contra la obesidad —que constituye uno de los principales problemas de salud pública en los países desarrollados, con 35 a 65 millones de obesos solamente en Estados Unidos— cuenta con un vasto mercado potencial estimado en más de U$S 3 mil millones.
Jaborandi de Pernanbuco
Otro ejemplo de los inciertos beneficios para las comunidades locales es el caso del Jaborandi (Pilo Carpus Pennatifolius Lem; nombres vulgares: Yaruandí, Ybirátaí, Hierba del Paraguay), un arbusto de mediano tamaño del norte de Brasil. Hace ya varios siglos que las comunidades indígenas conocen las propiedades medicinales de las hojas del arbusto Jaborandi[6], y actualmente, aún es más barato extraer la pilocarpina de las hojas del Jaborandi que sintetizarla, y durante más de 20 años se estima que alrededor de 25.000 indígenas del nordeste brasileño han realizado la colecta de Jaborandi[7] Las comunidades involucradas se han vuelto totalmente dependientes de la extracción de la planta comercial en detrimento de otros aspectos de la economía local y del bienestar social general así como de la salud psicológica de su comunidad, los magros beneficios corren el riesgo de esfumarse si E Merck & Co decidiera cambiar y obtener toda la producción de sus plantaciones, o comenzara a sintetizar el producto de manera más económica, los pueblos indígenas perderían su única fuente de ingresos.
Pygeum de CamerúnObjeto de un
estudio de caso de participación en los beneficios, presentado ante el Convenio
sobre la Diversidad Biológica[8]
es Según el estudio, a los recolectores de corteza de pygeum de Camerún se les paga entre 17 y 35 centavos de dólar por kilo de corteza. Aproximadamente, se necesitan 205 kilos de corteza para producir 1kilo de extracto de pygeum. Esto significa que son las compañías extranjeras -y no los agricultores de Camerún- las que acaparan el 96,5% del ingreso derivado del comercio de pygeum. La mejora en los términos de intercambio promovidas por ONGs y el gobierno de Camerún como forma de favorecer a los recolectores se tradujeron en que algunos (aproximadamente 60 personas en total) tienen acuerdos levemente mejorados que les permiten percibir una participación del 5 o 6%. Si bien en apariencia el comercio de pygeum ofrece condiciones algo mejores que la mayoría de las hierbas medicinales, una rápida mirada a los aspectos prácticos sugiere lo contrario:
Korup de CamerúnOtro ejemplo de un auge que nunca llegó a ocurrir es el mercado de la liana Ancistrocladus korupensis, que se encuentra en el bosque de korup de Camerún y las zonas adyacentes de Nigeria. A. Korupensis es la fuente de las drogas michellamina y korupensamina, aisladas y patentadas por el Instituto Nacional del Cáncer, de Estados Unidos. Los compuestos de A. Korupensis, las formas de utilizarlos, las formas de sintetizarlos, y las formas de crear productos químicos estrechamente relacionados, han sido objeto numerosas patentes estadounidenses otorgadas desde 1995 y cuyos titulares son el gobierno de Estados Unidos, el Boston College, la Universidad de Minnesota y Aphios Corporation, una empresa estadounidense[10].
Sangre de grado de PerúDesde mediados de los 90, el interés de la empresa Shaman Pharmaceuticals/Shaman Botanicals en la sangre de grado (Croton lechleri) ha concitado gran atención. Los únicos productos comercializados por Shaman provienen de este arbusto tropical, sobre el cual la compañía ha obtenido numerosas patentes.
A pesar de las ventas reducidas de Shaman, los pueblos amazónicos han cultivado y plantado sangre de grado con la esperanza de que, tarde o temprano, el mundo se abrirá camino y golpeará su puerta en busca de esta nueva droga milagrosa. Dada la baja demanda, es probable que las necesidades de Shaman sean cubiertas por unas pocas comunidades, tal vez hasta por unos pocos individuos. Pero, según el plan de participación de beneficios de la empresa, este reducido mercado deberá ser dividido entre Perú y otros países donde se utiliza la planta, incluidos Bolivia, Ecuador, Colombia y tal vez incluso un país tan al Norte como lo es México. Aunque los pronósticos es que tal vez el esperado auge nunca se dé y Shaman se retire del mercado, entonces serán los pueblos indígenas que recolectan la planta y los agricultores que la cultivan, quienes sentirán el impacto con mayor fuerza, ya que han pasado a depender de la planta para su sustento.
[1] El harpagophytum es una planta del sur del continente africano. Crece en estado salvaje en el desierto de Kalahari. Sus frutos están cubiertos de espinas ganchudas y aceradas que le han valido el nombre popular de dblquote (garra del diablo) . Sin embargo, en medicina sólo interesa su raíz. Utilizada desde hace largo tiempo en África del Sur para tratar los reumatismos, fue traída a Europa a principios de siglo. Desde entonces, los estudios realizados confirman su clara eficacia antiinflamatoria comparable a la de la cortisona y fenilbutazona, pero sin sus efectos secundarios. También son destacables sus efectos analgésicos y espasmolíticos. El Harpagofito (Arkocápsulas Harpadol) representa un excelente tratamiento de sustitución de las terapéuticas antirreumáticas químicas. Un estudio double-blind encontraron las cápsulas de la Uña del diablo provechosas para reducir dolor de bajo-espalda. La Uña del diablo también es considerada por herbalistas ser un amargo potente. Los principios amargos, como los glucósidos del iridoide encontrados en la Uña del diablo, estimulan el estómago para aumentar la producción del ácido, de tal modo que ayuda a mejorar la digestión. [2] Los consumidores estadounidenses pagan aproximadamente diez dólares la botella de una onza diluida del extracto de la planta o, a precio minorista, el equivalente a más de 700 dólares por kilo de extracto de harpadol. [3] Según Lombard, "Lo que quieren los actuales abastecedores de esta materia prima es absolutamente básico, y sin embargo muy difícil de lograr. Quieren precios decentes, quieren ser parte de la cadena de abastecimiento en el largo plazo, aún cuando eventualmente el recurso pueda ser obtenido de cultivos en el extranjero, y quieren que gradualmente aumente el valor agregado que queda en el país". Cyril Lombard, CRIAA citado por GAIA/GRAIN La biodiversidad en venta:Desenmascarando la quimera de la participación de beneficios Conflicto entre Comercio Global y Biodiversidad Nº 4 – Abril 2000 [4] Choongwae Pharmaceutical de Corea del Sur (US 5929038), Finzeberg Nachfolger GMBH (WO9744051), y Willmar Schwabe, de Alemania -comanditarias de la compañía Natures Way (WO9734565)-, son algunas de las que se han presentado recientemente a reclamar derechos de propiedad intelectual sobre el harpadol. [5] La solicitud internacional de patente WO 9846243 reclama derechos monopólicos sobre el uso de los agentes inhibidores del apetito derivados de los extractos de la Hoodia y la Trichocaulon, y sobre su empleo en preparados farmacológicos inhibidores del apetito. [6] En 1875 se identificó el componente activo, la pilocarpina, un alcaloide, y ahora se la utiliza en oftalmología así como también para tratar la xerostomia (boca seca). En las lenguas locales de las poblaciones indígenas del norte de Brasil, Jaborandi significa "lo que produce saliva". También es publicitado su efecto en el tratamiento de el resfrío, la gripe, la ronquera, la afonía, la caída del cabello [7] La empresa alemana E. Merck & Co., a través de una subsidiaria local, trabaja con las comunidades locales en la colecta, pero también ha creado una forma cultivada y posee grandes plantaciones en el estado de Maranhao. [8] Este estudio de caso del Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (UNEP/Convenio sobre la Diversidad Biológica/COP/4/ Inf.25) constituye un apartamiento inusual –y encomiable- de la norma, pues ofrece detalles financieros concretos sobre la participación de los beneficios, permitiendo un análisis independiente sobre su eficacia. Disponible en Internet en: www.biodiv.org [9] USPatent 5,543,146 Dietary supplement for alleviating the symptoms associated with enlargement of the prostate gland Perez; Carlos Prostahelp, Inc. (Coral Gables, FL) [10] Han sido otorgadas las siguientes patentes: §
USPatent
5,543,523 Method
and intermediates for the synthesis of korupensamines Hoye,
Thomas Regents of the University of Minnesota §
USPatent
5,552,550 Monomeric
Naphthylisoquinoline alkaloids and synthesis methods thereof Bringmann;
Gerhard; G otz; Roland; Boyd; Michael R. The United States of America, as
represented by the Department of Health (Washington, DC) §
USPatent
5,571,919
Dimeric naphthylisoquinoline alkaloids and synthesis methods thereof Bringmann;
Gerhard; Harmsen; Sven; Boyd; Michael R. The United States of America as
represented by the Department of Health (Washington, DC) §
USPatent
5,578,729
Dimeric arylisoquinoline alkaloid compounds
Bringmann;
Gerhard; Boyd; Michael R.; Gotz; Roland; Kelly; T. Ross The United States of
America as represented by the Department of Health (Washington, DC); The
Trustees of Boston College (Chestnut Hill, MA) §
USPatent
5,763,613
Monomeric naphthylisoquinoline alkaloids and synthesis methods thereof
Bringmann; Gerhard;
Boyd; Michael R.; Gotz; Roland The United States of America as represented
by the Secretary, Department (Washington, DC) §
USPatent
5,786,482
Dimeric arylisoquinoline alkaloids and synthesis method thereof
Bringmann; Gerhard; Boyd; Michael R.; Gotz; Roland; Kelly; T. Ross The
United States of America as represented by the Department of Health
(Washington, DC); The Trustees of Boston College (Chestnut Hill, MA) §
USPatent
5,789,594
Dimeric naphthylisoquinoline alkaloids and synthesis methods thereof
Bringmann; Gerhard; Harmsen; Sven; Boyd; Michael R. The United States of
America as represented by the Secretary, Department (Washington, DC) §
USPatent
6,140,339
Monomeric and dimeric arylisoquinoline alkaloids and derivatives thereof
Bringmann; Gerhard; Boyd; Michael R.; Wenzel; Matthias The United States of
America as represented by the Secretary, Department (Washington, DC) |
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