| ||||||
Uno de los casos recientes más notables es la producción del a Interferón mediante técnicas de recombinación de ADN. Esta es una droga empleada para el tratamiento de varios tipos de cáncer, que actualmente es posible producir a gran escala a un costo de U$S 1.000 por libra, en circunstancias que anteriormente la tecnología convencional, basada en la purificación de sangre humana, implicaba un costo infinitamente superior[1]. El uso de técnicas de recombinación de ADN ha permitido crear microorganismos más eficientes que los anteriormente conocidos para la producción de antibióticos. De esta manera se han obtenido reducciones significativas en los costos de producción, gracias a la mayor productividad y a la reducción de los costos en el manejo de la materia prima por un menor uso de equipos, construcciones y almacenaje[2] (v.gr., la producción de varios aminoácidos, anteriormente obtenidos por fermentación clásica[3]). Otro campo ya mencionado dentro de la industria farmacéutica en el cual se han conseguido avances de importancia es el de la producción de vacunas, de hormonas por biosíntesis, entre las que destacan la insulina y la hormona de crecimiento humano, y en las diversas aplicaciones abiertas por las tecnologías de los hibridomas. En agricultura se trabaja principalmente en la producción de plantas resistentes a enfermedades, plagas y a condiciones ambientales adversas; en la producción de ejemplares de alto rendimiento, de ciclo corto y capaces de desarrollarse con éxito bajo diversas condiciones agroclimáticas. También se desarrollan investigaciones dirigidas a mejorar e incrementar la calidad y el contenido de nutrientes de las plantas, reducir la perecibilidad y adaptación de algunas variedades a las exigencias específicas de la agroindustria. Actualmente gracias a la embriogénesis somática -descrita en el Capítulo 2 de la Parte Ia - es posible contar con semillas artificiales, provistas de los nutrientes y pesticidas necesarios para asegurar su crecimiento[4]. La producción biológica, en este campo, plantea entonces una doble chance tecnológica: por un lado optimizar y reproducir las características adecuadas al medio (fertilidad del suelo, clima, entre otros); y por el otro, optimizar y reproducir la información genética más conveniente (valores nutricionales, resistencia a enfermedades). La investigación ha producido no ya una evolución adaptativa, sino un salto, un cambio mayor que trae aparejadas discontinuidades. Cuadro 38 Desarrollo biotecnológico en el área agrícolo-hortícola.
Fuente: Quintero Ramirez CEPAL En lo que atañe a la producción de biofertilizantes y biopesticidas, ya se mencionó la importancia de los trabajos en marcha para lograr plantas autofertilizables y cepas de Rhizobium más eficientes. Respecto de los pesticidas, sólo el 5% de ellos son microbianos, aún cuando se conocen más de 100 tipos de bacterias que atacan insectos y otros organismos dañinos a los cultivos. Sólo tres de ellos han sido desarrollados como insecticidas comerciales. Consideraciones de orden ambiental, restricciones severas en el mercado internacional a pesticidas orgánicos e inorgánicos, con efectos residuales (particularmente en los países industrializados), y la factibilidad de lograr costos sustantivamente inferiores, abre enormes posibilidades a los pesticidas microbianos producidos mediante biotecnologías[5].
Otro tanto se realiza en el campo de la ganadería, en especial en lo relativo a la producción de vacunas, alimentos más baratos, de mayor poder nutritivo y con mejor digestibilidad, producción de gemelos por bipartición de embriones, desarrollo de hormonas para aumentar la productividad en leche, carne y lanas. En cuanto a la industria alimentaria, la producción en gran escala y bajo costo de diversos tipos de enzimas y aditivos empleados en la preparación de alimentos y bebidas, junto con la creación de microorganismos capaces de transformar eficientemente biomasa en alimentos para consumo humano o animal, son los campos que mayor desarrollo han experimentado. En términos generales, los esfuerzos de investigación que se han emprendido apuntan a reducir costos de procesamientos, a reducir y diversificar las materias primas requeridas, a ampliar el período de vida útil de los productos y a crear nuevos productos[6]. Por último cabe mencionar tanto la producción de microorganismos para la lixiviación[7] de minerales, como la importancia que desde el punto de vista medioambiental tienen los trabajos actualmente en desarrollo en diversos laboratorios, para producir microorganismos de alta eficiencia en la degradación de desechos orgánicos y contaminantes. Entre las investigaciones en curso más interesantes, cabe agregar a las ya mencionadas en el Capítulo 2 de la Parte Ia, las realizadas en México en torno a la producción, mediante manipulación genética, de una bacteria capaz de descomponer el bióxido de carbono y otros contaminantes en oxígeno y otros gases no nocivos. En Chile por otro lado, la lixiviación de minerales de cobre mediante el empleo de microorganismos, es ya una realidad (se ha desarrollado un proceso que es rentable para lixiviar sulfuros de cobre, recuperándose el metal con un 99.9% de pureza y con una eficacia de extracción por sobre el 85%. En la actualidad se trabaja en la búsqueda de procesos de eficiencia aún mayor).
[1]United Nations Centre on Transnational Corporations, Transnational Corporations in Biotechnology, Nueva York, 1988. [2]De acuerdo a un estudio de J. L. Glick, Industrial impact of the biological revolution, en Technology in Society, y mencionado por United Nations Centre on Transnational Corporations, op. cit., el uso de técnicas de recombinación del ADN en la producción de antibióticos, permitirían obtener un costo unitario del U$S 6.14 por libra con una concentración de 6%, en comparación con los U$S 13.32 que resulta del empleo de los métodos tradicionales para obtener una libra con una concentración de solo 1.2%. [3] En condiciones de capacidad de producción de planta comparables, los precios de la lisina y la metionina, han caído de U$S 8 y 24 a U$S 1 y 2 respectivamente, lo cual ha determinado un fuerte incremento de las ventas de estos aminoácidos en el mercado mundial. [4]Un total de nueve empresas han desarrollado semillas artificiales para trece cultivos, y se encuentran trabajando sobre diecisiete programas de investigación. [5]Se estima que el mercado global de pesticidas alcanza una cifra cercana a los U$S 20.000 millones anuales, siendo aún baja la demanda de pesticidas microbianos en comparación a las potencialidades existentes, mientras que en los Estados Unidos la demanda por biopesticidas no superaba en 1990 los U$S 175 millones. En Developing countries and the new biotechnology:market entry and industrial policy, Intenational Development Research Centre, 1993. [6]Campbell Soup ha creado una nueva variedad de tomate para uso agroindustrial, el que tiene un 20% menos de agua y por tanto un mayor contenido de sólidos y un costo de procesamiento menor. Hershey desarrolla un proceso para producir manteca de cacao, un producto caro, a partir de sustitutos de aceites vegetales de bajo costo. DRINC por su parte investiga en la carbonatación de leche como medio para extender su vida útil. [7] Proceso químico mediante el cual se separa una sustancia soluble contenida en un compuesto insoluble, por tratamiento con el disolvente apropiado. |
|
|