Catálogo de la Colección "Derecho, Economía y Sociedad" Sitio Oficial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Regulación jurídica de las biotecnologías

Curso dictado por la Dra. Teodora Zamudio

Equipo de docencia e investigación UBA~Derecho

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- 1. Domesticación tradicional


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þPresupuestos & Condiciones de contorno

þHipótesis iniciales

1. Bases biológicas

2. Herramientas biotecnológicas

3. Biodiversidad

Ud. está en esta Unidad pedagógica

4. Ecología/Alimentación

 

5. Genoma Humano

6. Economía

7. Análisis ético y bio-ético

 

Algunos de los problemas ecológicos y evolutivos que se plantean proceden de mejora genética convencional (de modo empírico o por genética mendeliana), especialmente los derivados de la hibridación de éstas con sus parientes silvestres y la introgresión de alelos domésticos en las plantas salvajes.

Este flujo genético puede conducir de hecho a la pérdida de identidad genética de las poblaciones silvestres, a su extinción, o bien a la conversión o exacerbación en malas hierbas. Este tema ha recibido hasta ahora poca atención, pero es esencial, ya que su estudio en plantas tradicionales debería establecer el modelo “control” sobre el que evaluar a su vez el riesgo supuesto de las plantas transgénicas.

De todas maneras, se puede decir, a la luz de la bibliografía[1], que hay evidencias serias de que este flujo genético entre plantas domesticadas y silvestres se ha producido y se sigue produciendo, a veces con consecuencias negativas para la biodiversidad natural.

La hibridación es un mecanismo común, pero no ubicuo, de evolución y de especiación, de modo que quizá más del 70% de las especies de plantas pueden descender de híbridos[2].

Para que se produzca hibridación, se necesita la actuación de varios factores:

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polinización cruzada, para lo cual se requiere que ambas plantas estén en flor al mismo tiempo

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que estén suficientemente cercanas (como para permitir la acción del vector que transporta el polen)

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ser compatibles entre sí, para que el polen pueda germinar y lograr la fertilización

El flujo génico entre poblaciones es una importante fuerza evolutiva, cuyo impacto depende de su magnitud. Los niveles de flujo génico entre las plantas cultivadas y las silvestres dependerá de varios factores espaciotemporales y de la idiosincrasia de las especies implicadas.

Las tasas de hibridación medidas experimentalmente entre las cosechas y sus parientes compatibles sobrepasan típicamente valores del 1%, a veces a distancias superiores a los 100 metros. La tasa de incorporación de alelos foráneos bajo tales niveles de hibridación se espera que sean varios órdenes de magnitud superiores a las tasas típicas de mutación, de modo que en estos sistemas el flujo génico será más importante que la mutación.

1. El flujo génico entre plantas domesticadas y silvestres puede ser neutro.

 

En ausencia de flujo génico, la evolución de alelos neutros depende de procesos aleatorios (deriva génica), pero cuando hay flujo, la regla general es que un cruce entre poblaciones cada generación será suficiente para impedir una acentuada diferenciación de alelos entre las poblaciones que se cruzan. Esta interrelación es independiente del tamaño de las poblaciones receptoras involucradas.

La homogeneización de la variación genética por flujo genético no origina necesariamente la mejora de la variación local. En última instancia, los cambios en la biodiversidad local dependerán de los niveles de riqueza alélica y de diversidad genética de la población fuente (v.gr., la planta cultivada), en relación a las de la población sumidero (receptora, v.gr. la planta silvestre). Como los cultivares de plantas domésticas normalmente contienen menos variación que las poblaciones de sus parientes silvestres, se puede predecir que los niveles de variación neutra en una población silvestre, bajo flujo genético, a menudo descenderán a los niveles de variación de su pariente domesticado.

2. El flujo génico entre plantas domesticadas y silvestres puede ser beneficioso.

 

Cuando el flujo génico y la selección funcionan de modo concertado, el flujo acelerará la frecuencia creciente de alelos favorables en la población sumidero. Aquí se pueden aplicar los modelos del tipo del “continente-isla”, con inmigrantes unidireccionales desde una gran población fuente a una población sumidero.

La preocupación será el movimiento de alelos domesticados (más o menos fijados en la cosecha y ausentes en el pariente silvestre) hasta poblaciones naturales. El modelo predice que si las magnitudes de m (tasa de inmigrantes) y s (coeficiente selectivo local) son semejantes, la tasa de cambio en las frecuencias alélicas por generación será el doble que en la situación con solo la selección. Si m es el doble que s, entonces la tasa será el triple que en ausencia de flujo génico.

3. El flujo génico entre plantas domesticadas y silvestres puede tener consecuencias negativas

 

La inmigración de alelos desventajosos puede contrarrestar la selección direccional local y reducir la aptitud biológica local. En general, los alelos perjudiciales anegarán a los que son localmente adaptativos cuando la fracción de inmigrantes por generación m (tasa de inmigrantes) sea mayor o igual que el coeficiente selectivo local s (coeficiente selectivo local). O sea, tasas moderadas de flujo génico entrante (1-5% por generación) podrán bastar para introducir y mantener alelos cuando el coeficiente selectivo local contra ellos sea de la misma magnitud.
 

evolución hacia una mayor capacidad de convertirse en malas hierbas

Algunos alelos domésticos pueden conferir ventaja selectiva a las poblaciones de malezas, el flujo génico desde la cosecha al pariente silvestre ha sido implicado en 7 de las 13 plantas de cultivo más importantes[3]. La cuestión de si los genes de la planta cultivada aumentan la propiedad de conversión en maleza sólo se puede abordar estudiando la biología del nuevo cultivar[4].

La evolución de una capacidad mejorada de convertirse en maleza depende de:

si se puede producir hibridación

si los híbridos pueden reproducirse en la naturaleza. Si los híbridos son fértiles y si las poblaciones de la hierba silvestre están sometidas a una “lluvia” constante de polen compatible de la planta cultivada, los alelos favorables persistirán, incluso en ausencia de heterosis (vigor híbrido) de los híbridos. En los pocos estudios en los que se ha abordado la aptitud biológica (fitness) de los híbridos, esta aptitud tiende a ser parecida o incluso superior a la de su pariente silvestre. Otra posibilidad es estudiar el nivel de introgresión pasada: si los alelos domésticos aparecen a frecuencias importantes (>1%) en poblaciones de hierbas cercanas a los cultivos, esto es indicio de tal fenómeno.

si uno o varios alelos de la planta doméstica confieren ventaja selectiva a la mala hierba. Ciertos rasgos nuevos como la tolerancia a herbicidas, resistencia a insectos, etc., mejorarán componentes específicos de la aptitud biológica en ambientes particulares (bajo presión selectiva), pero pueden tener (o no) costes anejos. También se pueden dar efectos de aptitud pleiotrópica con alelos en un nuevo contexto genómico. Idealmente, la aptitud se debería medir en el contexto del genoma de la hierba silvestre y de su medio ambiente. La aptitud de los híbridos se debería comparar con la de los silvestres bajo las condiciones de cultivo, no excluyendo factores como herbívoros, enfermedades y herbicidas si éstos son habituales en el campo de cultivo. Se han realizado pocos experimentos de este tipo, pero se puede esperar que un incremento de aptitud del 5% mejore la capacidad de mala hierba hasta un punto en que pueda tener importantes consecuencias prácticas.

mayor probabilidad de extinción de los parientes silvestres.

La consecuencia evolutiva más reveladora de este flujo génico será la tendencia a la homogeneización de la estructura de la población. Los taxones silvestres raros (poco abundantes) pueden ser amenazados por la hibridación de dos modos principales:

Un flujo génico perjudicial puede reducir la aptitud biológica de una especie rara local que se esté cruzando con una doméstica abundante.

Por anegación, que ocurre cuando una especie rara local pierde su identidad genética y termina asimilada a la especie doméstica abundante, a resultas de repetidas oleadas de hibridación e introgresión.

Ambos fenómenos son dependientes de frecuencia y muestran retroalimentación positiva. Con cada generación de hibridación y retrocruzamiento, los individuos genéticamente puros de la especie local rara se hacen cada vez más escasos, hasta que la especie se extingue. Ambos fenómenos pueden llevar a extinciones rápidas pues al contrario que el problema de la conversión en malezas, el de la extinción por hibridación no depende de la aptitud relativa, sino sólo de los patrones de cruzamiento[5].

El siguiente cuadro muestra los casos significativos de plantas domésticas que se hibridan “naturalmente” con ejemplares silvestres.

Cuadro 1 Hibridación entre individuos de especie domésticas y salvajes.

 Género

Especies domésticas

Especies silvestres

Comportamiento

Trigo

Triticum aestivum (trigo de panadería) y el T. turgidum ssp turgidum (trigo duro)

T. aestivum cultivado y T. aestivum silvestre o Aegilops

Se ha informado de híbridos en Cercano Oriente, África, Europa, Asia y Norteamérica, tanto con trigo de panadería como con trigo duro, aunque son estériles

una raza de cereal del valle del Jordán procede de introgresión de alelos del trigo duro a la especie silvestre T. dicoccoides.

Arroz[6]

Oriza sativa y O. glaberrima Ambas son interfértiles con parientes cercanos silvestres

Oriza rufipogon formosana

O. barthii y O. longistamina.

 

De O. sativa, los híbridos se forman con la subespecie silvestre O. sativa spontanea, así como con O. nivara y O. rufipogon. Las plantas intermedias normalmente aparecen como invasores híbridos.

De O. glaberrima, se forman híbridos en Africa Occidental con parientes silvestres simpátricos, que son malas hierbas pertenecientes a la misma especie, así como con O. barthii y O. longistamina.

La hibridación natural con arroz cultivado parece haber sido la causa de la casi extinción del arroz taiwanés Oriza rufipogon formosana, cuyos cultivares han ido adquiriendo con el tiempo caracteres propios de la especie silvestre, al tiempo que han ido disminuyendo su fertilidad. Esto parece estar afectando igualmente otras subespecies a lo largo de toda Asia.

Maíz

Zea mays mays

Z. mays mexicana Z. luxurians, Z. diploperennis

Forma híbridos con el silvestre teosinte dentro y cerca de los maizales de Centroamérica, aunque parece que la introgresión no es muy alta. De hecho, existen poderosas barreras reproductivas entre el maíz y algunos taxones silvestres.

Soja

Glycine max

G. soja y G. gracilis

En China y Corea se dan plantas intermedias entre la soja cultivada. La especie G. gracilis parece un híbrido estabilizado, interfértil con los otros dos.

Cebada

Hordeum vulgare

H. spontaneum

Forma intermedios con su pariente silvestre en el Cercano Oriente

Algodón

Gossypium hirsitum y G. barbadense

G. darwinii de las Islas Galápagos, y el G. tomentosum de Hawai.

En los trópicos se pueden encontrar indicios de introgresiones a parientes silvestres. Las dos especies silvestres están en peligro de extinción debido a introgresión

Sorgo

Sorghum bicolor

Sorghum almun S. propinquum S. halepense

Tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo existen híbridos entre el sorgo cultivado y conespecíficos y congenéricos silvestres, con frecuente introgresión. En California se detectaron híbridos hasta a 100 metros del campo de cultivo. Estos híbridos triploides no tenían diferencias de aptitud biológica respecto de la mala hierba parental. Parece ser que la mala hierba procede de hibridación entre sorgo cultivado y la especie silvestre. Igualmente, el S. halepense -una de las peores malas hierbas de todo el mundo- muestra indicios de proceder de introgresión a partir del sorgo cultivado.

Mijo

Eleusine coracana (mijo dedo) y Pennisetum glaucum (mijo perlado)

E. coracana africana

P. violaceum

A lo largo de toda África se pueden encontrar plantas híbridas entre el mijo dedo y la subespecie silvestre. A menudo estos híbridos se comportan como malas hierbas dañinas.

El mijo perlado forma híbridos con especies silvestres del mismo género en los campos de Namibia y África Occidental, con numerosos casos de introgresión desde la cultivada a los espontáneos.

En África, la mala hierba conocida como “shibra” (Pennisetum sieberanum) parece proceder de hibridación entre el mijo perlado y P. violaceum. La “shibra” es una maleza obligada de cultivo, y sólo persiste una generación más una vez que se abandona el campo.

Frijoles, judías, habichuelas

Phaseolus vulgaris

 

forma intermedios con plantas silvestres de la misma especie en los márgenes de los cultivos en Sudamérica. Los híbridos espontáneos acusan la introgresión de alelos de la cultivada

Colza[7]

Brassica napus y B. campestris.

B. campestris silvestre

se ha comprobado que B. napus puede actuar con éxito como donante de polen en cruces intergenéricos, aunque a una tasa más baja. Se plantó una cepa resistente a herbicida de B. napus junto con la hierba Hirschfeldia incana (una mostaza silvestre), resultando que un 2% de la progenie era híbrida, aunque casi no producían polen ni semillas.

En las Islas Británicas se da esporádicamente el híbrido Brassica x harmsiana, formado por cruces entre el tetraploide cultivado B. napus y el B. campestris silvestre.

Experimentalmente se ha medido la hibridación espontánea de un cultivar de B. campestris con conespecíficos silvestres, comprobándose que fácilmente se formaban híbridos.

Cacahuete (cacahueta, maní)

Arachis hipogea

A. monticola

Los cruces experimentales produce híbridos fértiles. Sin embargo, todas las especies de este género son hipocárpicas, y se supone que se autopolinizan, por lo que las oportunidades de hibridación espontánea son limitadas, incluso en situación de simpatría.

Girasol oleaginoso[8]

Helianthus annuus

 

El cultivado es compatible en cruces con otras especies del género, y hay indicios de hibridaciones con girasoles silvestres en áreas de simpatría de Norteamérica occidental, e incluso de que la hibridación puede conducir a la formación de nuevas especies

Caña de azúcar

Saccharum officinarum

Genero Miscanthus

La hibridación espontánea entre la caña cultivada y especies silvestres se da en zonas de Australasia e islas del Océano Indico.

La especie Erianthus maximus deriva de hibridación entre la caña de azúcar y el género silvestre

Fuente: Iáñez Pareja, Enrique, Posibles impactos genéticos y ecológicos de las plantas cultivadas “tradicionales” en www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia 2000.

Fuente: Mangesldorf Scientific American (1950)
Teocinte primitivo ~ Maíz mejorado

En este sentido algunos autores[9] han propuesto algoritmos o jerarquización de organismos de cualquier clase en función de su riesgo potencial, dependiente a su vez de diversos factores:

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potencial de colonización (v.gr., en el caso de plantas de cultivo, la probabilidad de que puedan convertirse en malas hierbas; en el caso de animales, los gatos, perros, y ganado, exportados a islas han ocasionado extinción de muchas especies),

distancia geográfica entre el organismo a introducir y su centro de origen (no es lo mismo cultivar maíz transgénico en Europa, donde no hay parientes silvestres, que hacerlo en México, donde crece el teosinte),

posibles relaciones ecológicas con organismos indígenas, etc.

De este modo, se podría argumentar científicamente sobre la pertinencia o no de ciertas liberaciones, independientemente del modo de producción del organismo en cuestión.

 

 

Bibliografía complementaria:

NORMATIVA

FAO

Tratado internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura Roma 3 de noviembre de 2001

MERCOSUR

Resolución Conjunta 41/2003 Y 345/2003 Reglamento Técnico Mercosur para Rotulación de Alimentos Envasados

ARGENTINA

Poder Ejecutivo Nacional
Decreto 815/1999 Sistema nacional de control de alimentos.

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
Resolución 350/99. Sanidad Vegetal. Manual de Procedimientos, Criterios y Alcances para el Registro de Productos Fitosanitarios. Bs. As.,30/8/99
Resolución 214/2004 Reglamento Técnico para la Rotulación de Envases de Aditivos Alimentarios y/o Coadyuvantes de Tecnología.

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
Resolución 1508/2000 Sanidad Animal. Bs. As., 21/9/2000
Resolución 6/2002 Sanidad Vegetal Importación de cantidades limitadas de un producto fitosanitario —principios activos o productos formulados—. Bs. As., 4/1/2002

Resolución 489/2002 Sanidad Animal y Vegetal. Prevención de Riesgos para la Salud humana. Bs. As., 4/6/2002

Dirección Nacional de Fiscalización Agroalimentaria
Disposición 1/2003 Sanidad Vegetal. Presunto Riesgo Sanitario. Frutas Frescas, sus Productos, Subproductos y Derivados Bs  As, 23/1/2003

ENSAYOS Y NOTAS DOCTRINARIAS

Rosset, Peter;  Collins, Joseph  y Moore Lappé, Frances. Las lecciones de la "Revolución Verde"

Monografías e Investigaciones

Bioseguridad ecologica y alimentaria. Maria Luz Orrono y Soledad Demyda

Bioseguridad en cultivos. Ana María Alcuri. Hernan Castelli. Vanesa Pavón. Florencia Yáñez.

Soporte Jurídico de la Defensa Medio Ambiental en la Argentina- Ignacio E. Renard

Transgénicos. Impacto jurídico. Novakovich – Duvico

APUNTES Y ACTUALIDAD
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NOTAS:

[1] Ellstrand et al. (1999): “Gene flow and introgresion from domesticated plants into their wild relatives”, Annu. Rev. Ecol. Syst. 30: 359-363. Citado por Iáñez Pareja, Enrique, Posibles impactos genéticos y ecológicos de las plantas cultivadas “tradicionales”en www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia 2000.

[2] Frecuentemente, los híbridos F1 (resultantes del eventual desarrollo de los embriones hasta que producen semillas y germinan) son fértiles, aunque no tanto como los parentales. Muchos híbridos naturales no adolecen de menor aptitud biológica (fitness), llegando incluso a presentar mayor aptitud que los parentales. Ello significa que existen grandes probabilidades de introgresión (incorporación de alelos de una especie o taxón en otro diferente). Por lo tanto, se puede producir flujo génico entre taxones, y los estudios genéticos han mostrado decenas de ejemplos de este fenómeno. Los estudios disponibles parecen indicar que tal flujo génico es la norma, más que la excepción. V.gr., en el Reino Unido, una tercera parte de las 31 especies domesticadas evaluadas se hibridan espontáneamente con miembros de la flora local; en Holanda, la proporción es de un cuarto. Obsérvese que estas proporciones son muy altas, habida cuenta de que se habla de países relativamente pequeños en los que la mayoría de especies domésticas son de origen exótico. Iáñez Pareja, Enrique, Posibles impactos genéticos y ecológicos de las plantas cultivadas “tradicionales” en www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia 2000.

[3] Otro ejemplo es la reciente evolución de una mala hierba derivada de la hibridación entre el centeno cultivado (Secale cereale) y el centeno silvestre S. montanum en California, y que ha obligado a los agricultores a abandonar los esfuerzos de cultivar centeno para consumo humano

[4] La mejor manera de comprobar si se produce hibridación espontánea es crear parcelas experimentales de cosecha y de plantas silvestre en condiciones que simulen las de los campos de cultivo reales y sus áreas marginales. El flujo génico se puede medir rastreando en la progenie de la silvestre marcadores de la doméstica.

[5] La extinción por hibridación parece haber sido la causa de la desaparición de varias especies silvestres, incluyendo parientes de arroz y de algodón.

[6] Las tasas espontáneas de hibridación son altas: desde el 1 al 52%. Un ejemplo notable de flujo génico desde el arroz a pariente silvestre ocurrió durante el siglo XX, y en él se vio implicado un cultivar indio de color rojo. Al cabo de unas pocas generaciones se habían acumulado grandes poblaciones de malas hierbas pigmentadas por introgresión del alelo doméstico.

[7] Hay datos de proporciones de hibridación que van desde el 9 al 93% en condiciones de campo. Los híbridos fácilmente se retrocruzan con los parentales, aunque con una aptitud biológica algo disminuida.

[8] En zonas donde se viene cultivando girasol desde hace 40 o 50 años hay evidencias de acusada introgresión y de conversión de girasoles silvestres en malas hierbas.

[9] Barton, J., Crandon, J. Kennedy, D., Miller, H. A model protocol to assess the risks of agricultural introductions. Nature Biotechnology 15, 845-848. 1997. Miller, H.I., D.W. Altman, J.H. Barton, S.L. Huttner Biotechnology oversight in developing countries: A risk-based algorithm, Biotechnology 13, 955-958. 1995

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Colección: Derecho, Economía y Sociedad

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Última modificación: 09 de Julio de 2005

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