La era de los denominados
"alimentos transgénicos" para el consumo humano directo se abrió el 18 de mayo
de 1994, cuando la Food and Drug Administration de Estados Unidos autorizó la
comercialización del primer alimento con un gen "extraño", el tomate "Flavr-Savr",
obtenido por la empresa Calgene[1].
A partir de este momento, se han obtenido cerca del centenar de
vegetales con genes ajenos insertados, que se encuentran en distintas etapas
de su comercialización, desde los que representan ya un porcentaje importante
de la producción total en algunos países hasta los que están pendientes de
autorización.
Para la evaluación de los
productos alimenticios se ha introducido el concepto de "equivalencia
sustancial", según el cual, si un alimento procedente de la nueva
biotecnología se puede caracterizar como equivalente a su predecesor
convencional, se puede suponer que no plantea nuevos riesgos, y por lo tanto,
es aceptable para consumo.
Este concepto fue introducido por la OCDE en 1993
(antes de la comercialización de ninguna planta genéticamente manipulada),
tras varios años de trabajos de numerosos expertos de muchos países. En 1996
la OMS (Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas) y la FAO (Food
& Agriculture Organization de las Naciones Unidas) recomendaron su adopción
como base para los estudios de seguridad alimenticia de los OGMs. La propia
OCDE sigue profundizando en este enfoque, en un intento de mejorarlo, de modo
que en la actualidad se están desarrollando nuevas metodologías de evaluación
que incluyen la identificación de niveles de nutrientes, antinutrientes y
posibles toxinas y alergenos en todo tipo de plantas de cultivo.

Algunos críticos[2]
han señalado que el enfoque de equivalencia sustancial es inadecuado para
encarar los posibles riesgos de las plantas transgénicas, y quisieran que
dichas plantas fueran sistemáticamente analizadas en busca de cualquier
diferencia cualitativa o cuantitativa respecto de las plantas tradicionales, y
sometidas a sistemáticos análisis de toxinas. Otros autores, sin embargo,
esgrimen que habría que realizar carísimos y complejos ensayos con todas las
nuevas variedades de plantas que se producen, independientemente del método de
obtención (incluyendo mejora tradicional), y las pruebas se multiplicarían al
infinito si se quisiera conocer cómo afectan diversos factores ambientales a
su composición a lo largo del tiempo. Dos casos de mejora genética tradicional
ejemplifican la generación de productos peligrosos ante determinados estímulos
ambientales: uno fue una línea de apio resistente a insectos acumuló el
carcinógeno psoraleno en respuesta a la luz, y ocasionaba quemaduras en la
piel; esta variedad se retiró antes de llegar a los mercados. Otro, en Suecia
donde hubo que retirar la variedad de papa conocida como Magnum Bonum, porque
se comprobó que acumulaba cantidades tóxicas de solanina ante las bajas
temperaturas.
Cuando la ingeniería
genética introduce un nuevo rasgo en una planta de cultivo, la planta
manipulada puede que no sea sustancialmente equivalente a la convencional. En
estos casos la evaluación de su seguridad requiere responder a una serie de
cuestiones relativas a: cambios buscados por la manipulación; posibles cambios
no pretendidos; estabilidad de la construcción genética; y posible
transferencia génica horizontal a otras plantas.
V.gr., la soja manipulada
para hacerla resistente al herbicida glifosato contiene un nuevo gen que
determina la enzima EPSPS (relacionada con el metabolismo de los aminoácidos
aromáticos). Los estudios
moleculares demostraron que
| Æ |
se produjo el cambio
buscado en la planta |
| Æ |
la
construcción genética era estable durante varias generaciones de cultivo
|
| Æ |
la enzima producida en la
planta no era tóxica, tal como determinaban los correspondientes ensayos.
Además, la proteína se destruía rápidamente bajo las condiciones habituales de
procesamiento de la soja. Aun cuando se consuma en crudo, la proteína se
degrada rápidamente en el tracto digestivo.
|
Para evaluar posibles
cambios no intencionados e indeseables derivados de la manipulación genética,
se compararon exhaustivamente las composiciones de la soja manipulada y de la
convencional. No hubo aumento de niveles de productos alérgicos (la soja
tradicional ya puede ocasionar algunos síntomas en individuos sensibilizados,
pero la manipulación no aumentó los riesgos).
Tras 1400 análisis de
composición de la soja manipulada, no se vieron diferencias significativas con
respecto al pariente tradicional en cuanto a contenido en nutrientes y
antinutrientes. Agencias reguladoras de 13 países han aprobado el uso de las
habas de soja, y en los EEUU cientos de millones de personas llevan varios
años consumiendo productos derivados de soja transgénica sin que se haya visto
el menor efecto sospechoso. El cuadro adjunto informa las fechas de
autorización otorgada a la soja tolerante al herbicida glifosato, según
destino.
|
País |
Medio Ambiente
|
Alimento |
Alimentación |
|
Argentina |
1996 |
1996 |
1996 |
|
Australia |
|
2000 |
|
|
Brasil |
1998 |
1998 |
1998 |
|
Canada |
1995 |
1996 |
1995 |
|
Union Europea |
|
|
|
|
Japón |
1996 |
1996 |
1996 |
|
Korea |
|
2000 |
|
|
Mexico |
1998 |
1998 |
1998 |
|
Holanda |
|
1996 |
1996 |
|
Rusia |
|
1999 |
|
|
Suiza |
|
1996 |
1996 |
|
Estados Unidos |
1994 |
1994 |
1994 |
|
Uruguay |
1997 |
1997 |
1997 |
|
Fuente: Information
Systems for Biotechnology. Canadá. |
Cuadro 1
Autorizaciones legales de liberación de transgénicos
En resumen, la
posibilidad de expresión de nuevas toxinas, alergenos o antinutrientes en las
plantas transgénicas no es intrínsecamente superior a la de las plantas
convencionales. El hecho de que con la menos precisa mejora tradicional (que
da origen a grandes cambios no caracterizados) sólo se hayan registrado un par
de casos argumenta a favor de la seguridad de las manipulaciones
biotecnológicas.
Existen diferentes
posibilidades de mejora vegetal mediante la utilización de la ingeniería
genética. En el caso de los vegetales con genes contrasentido, el gen
insertado produce un ARNm que es complementario del ARNm del enzima cuya
síntesis se quiere inhibir. Al hibridarse ambos, ARNm del enzima no produce su
síntesis. En el caso de los tomates "Flavr -Savr" en enzima cuya síntesis se
inhibe es la poligalacturonasa, responsable del ablandamiento y senescencia
del fruto maduro. Al no ser activo, este proceso es muy lento, y los tomates
pueden recogerse ya maduros y comercializarse directamente. Los tomates
normales se recogen verdes y se maduran artificialmente antes de su venta con
etileno, por lo que su aroma y sabor son inferiores a los madurados de forma
natural. En este caso, el alimento no contiene ninguna proteína nueva. La
misma técnica se ha utilizado para conseguir una soja con un aceite con alto
contenido en ácido oleico (80 % o más, frente al 24% de la soja normal),
inhibiendo la síntesis del enzima oleato desaturasa.
La inclusión de genes
vegetales, animales o bacterianos da lugar a la síntesis de proteínas
específicas. La soja resistente al herbicida glifosato, conocida con el nombre
de "Roundup Ready" y producida por la empresa Monsanto contiene un gen
bacteriano que codifica el enzima 5-enolpiruvil-shikimato-3-fosfato sintetasa.
Este enzima participa en la síntesis de los aminoácidos aromáticos, y el
propio del vegetal es inhibido por el glifosato; de ahí su acción herbicida.
El bacteriano no es inhibido.
El maiz resistente al
ataque de insectos contienen un gen que codifica una proteína da Bacillus
thuringiensis, que tiene acción insecticida al ser capaz de unirse a
receptores específicos en el tubo digestivo de deterionados insectos,
interfiriendo con su proceso de alimentación y causando su muerte. la toxina
no tienen ningún efecto sobre las personas ni sobre otros animales. La
utilización de plantas con genes de resistencia a insectos y herbicidas
permite reducir la utilización de plaguicidas y conseguir un mayor
rendimiento. también se ha obtenido una colza con un aceite de elevado
contenido en ácido laúrico, mediante la inserción del gen que codifica una
tioesterasa de cierta especie de laurel. Los vegetales resistentes a virus se
consiguen haciendo que sinteticen una proteína vírica que interfiere con la
propagación normal del agente infeccioso. Estos vegetales contienen proteína
vírica, pero menos de la que contienen los normales cuando están severamente
infectados.
Los vegetales
transgénicos más importantes para la industria alimentaria son, por el
momento, la soja resistente al herbicida glifosato y el maíz resistente al
taladro (un insecto). Aunque se
utilice en algunos casos la harina, la utilización fundamental del maíz en
relación con la alimentación humana es la obtención del almidón, y a partir de
éste: glucosa y fructosa. La soja está destinada a la producción de aceite,
lecitina y proteína.
Puesto que la harina de
maíz, la proteína de soja y los productos elaborados con ellas contienen ADN y
proteínas diferentes a la de las otras variedades de maíz, en la Unión Europea
(no en los Estados Unidos) existe la obligación de mencionar su presencia en
el etiquetado de los alimentos. Aunque no se ha detectado ningún caso, sería
concebible la existencia de personas alérgicas a las nuevas proteínas. No
obstante, en el caso de la proteína de B. thuringiensis, su amplio uso como
plaguicida en agricultura ecológica permite asegurar su falta de alergenicidad.
El aceite de soja
transgénica y la glucosa y la fructosa obtenidas del almidón de maíz
transgénico no contienen ningún material distinto a los que contienen cuando
se obtienen a partir de los vegetales convencionales. En la mayoría de los
casos, ni siquiera las técnicas de PCR, que como se sabe tienen una
sensibilidad extrema, son capaces de detectar material genético extraño, por
lo que no existe ninguna obligación de etiquetado diferencial.
En el caso de los
alimentos completos, o de partes que incluyan la proteína extraña, como podría
ser la proteína de soja o la harina de maíz, hay que considerar el riesgo de
la aparición de alergias a la nueva proteína. Este es el caso de la soja a la
que se le había introducido el gen de una proteína de la nuez del Brasil para
aumentar el contenido de aminoácidos azufrados de sus proteínas y por ende su
valor nutricional. La nueva proteína resulto ser alergénica, y esta soja no ha
llegado a salir al mercado. Sin embargo, esto es absolutamente excepcional, y
no existe ninguna evidencia de que las proteínas introducidas por medio de la
ingeniería genética sean mas alergénicas que las naturales.
En el caso de la
utilización de materiales procesados exentos de proteínas, como el aceite de
soja o la glucosa obtenida a partir del almidón del maíz, no existe ningún
material que no se encuentre en el producto convencional, y consecuentemente
no existe ningún riesgo, ni siquiera hipotético, atribuible a la manipulación
genética. Incluso en los casos en que existe alergia a una proteína de la
semilla oleaginosa (convencional o transgénica), un aceite procesado no
produce respuesta.
Muchas variedades
tradicionales se seleccionaron tras inducción de mutaciones aleatorias por
irradiación o por agentes químicos. Hay que recordar que el procesamiento
ulterior del material mutagenizado sólo está enfocado a seleccionar y
eventualmente caracterizar las mutaciones responsables de rasgos agronómicos
deseables, pero casi siempre deja sin caracterizar las eventuales mutaciones
producidas en otras partes del genoma (incluidas grandes reordenaciones y
traslocaciones), y de las que nada se sabe de sus efectos. Nunca se ha
emprendido un estudio sistemático de los posibles riesgos de ese material
genético alterado y no caracterizado. Sin embargo, se consume productos
derivados de estas plantas obtenidas con métodos relativamente sin cuidado,
sin que nadie haya levantado la voz de alarma. Si se quisiera mantener la más
elemental lógica, se debería pedir para ellas al menos los mismos controles
que se pretende para los transgénicos, o bien reconocer que, a fortiori, la
técnica transgénica, al ser más precisa y transferir menos genes, presenta
como mínimo, el mismo nivel de riesgos asumidos para la mejora tradicional.
Bibliografía complementaria:
|
NORMATIVA
|
FAO
Declaración sobre la Seguridad Alimentaria Mundial
y Plan de Acción
de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. Roma, 13 de noviembre de 1996
PNUMA~CBD
Protocolo de Cartagena sobre seguridad
de la biotecnología del convenio sobre la diversidad biológica.
Montreal, 29 de Enero de 2000
MERCOSUR
Resolución Conjunta 41/2003 Y 345/2003 Reglamento Técnico Mercosur para
Rotulación de Alimentos Envasados
ARGENTINA
18.284 CÓDIGO ALIMENTARIO ARGENTINO Buenos
Aires 18 de julio de 1969. Actualizado por Resolución 110/95 Incorpóranse
Resoluciones del Grupo Mercado Común del MERCOSUR, Ministerio de Salud y
Acción Social Bs. As., 4/4/95
Poder Ejecutivo Nacional
Decreto 815/1999 Sistema nacional de
control de alimentos. Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
Resolución 350/99. Sanidad Vegetal.
Manual de Procedimientos, Criterios y Alcances para el Registro de
Productos Fitosanitarios. Bs. As.,30/8/99
Resolución 39/2003. Biotecnología
agropecuaria. Liberación al Medio de Organismos Vegetales
Genéticamente Modificados Bs. As., 11/7/2003
Resolución 57/2003. Biotecnología
agropecuaria. Proyectos de Experimentación y/o Liberación al Medio de
Organismos Animales Genéticamente Modificados
Resolución 214/2004 Reglamento
Técnico para la Rotulación de Envases de Aditivos Alimentarios y/o
Coadyuvantes de Tecnología.
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
Resolución 1508/2000 Sanidad Animal. Bs. As., 21/9/2000
Resolución 6/2002 Sanidad Vegetal
Importación de cantidades limitadas de un producto fitosanitario
—principios activos o productos formulados—. Bs. As., 4/1/2002
Resolución 412/2002 Fundamentos y
Criterios para la Evaluación de Alimentos derivados de Organismos
Genéticamente Modificados y Requisitos y Normas de Procedimiento para
la Evaluación de la Aptitud Alimentaria Humana y Animal de los
Alimentos derivados de Organismos Genéticamente Modificados. Bs. As., 10/5/2002
Resolución 489/2002 Sanidad Animal y
Vegetal. Prevención de Riesgos para la Salud humana. Bs. As., 4/6/2002 Dirección Nacional de
Fiscalización Agroalimentaria
Disposición 1/2003 Sanidad Vegetal.
Presunto Riesgo Sanitario. Frutas Frescas, sus Productos, Subproductos
y Derivados Bs As, 23/1/2003 |
|
|
JURISPRUDENCIA
|
Bordenave, Sofía A. s/mandamus Superior Tribunal de Justicia de Río Negro –
17 de Marzo de 2005. Identificación de Productos transgénicos. Derechos del
Consumidor.
|
|
ENSAYOS Y
NOTAS DOCTRINARIAS
|
|
Monografías e
Investigaciones
|
APUNTES Y
ACTUALIDAD
|
UNIDADES/CLASES REFERENTES O DE TEMAS ASOCIADOS
|
GUÍA DE
TRABAJO
|

NOTAS:

|