Catálogo de la Colección "Derecho, Economía y Sociedad" Sitio Oficial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Regulación jurídica de las biotecnologías

Curso dictado por la Dra. Teodora Zamudio

Equipo de docencia e investigación UBA~Derecho

Actualidad | Normativa | Jurisprudencia | Doctrina |Enlaces |Mapa de carpetas

Programa de clases |
 Guías de trabajo |
 Glosario |

- 2. Las moléculas marginales de la biología


Imprimir esta página

 

þPresupuestos & Condiciones de contorno

þHipótesis iniciales

Ud. está en esta Unidad pedagógica

1. Bases biológicas

otras Clases de esta Unidad Componentes y Evolución del mundo viviente
A- La materia inerte y los seres vivos
- 1. La célula
- 2. Las moléculas marginales de la biología
Sistematización biológica
B- Reproducción, herencia y evolución
Reproducción celular
Reproducción de los organismos vivos
- 1. Particulares de los reinos biológicos
- 2. Particularidades del Homo sapiens sapiens
C- La química de la herencia y la genética molecular
ADN nuclear
- 1. La replicación del ADN
- 2. La transcripción y la traducción
Otras organizaciones y expresiones génicas
Interacciones génicas
Genoma Humano
Anormalidades cromosomáticas
D- Selección natural y variabilidad
- 1. Evolución de los caracteres morfológicos
- 2. Caracteres culturales de la evolución
 

2. Herramientas biotecnológicas

3. Biodiversidad

4. Ecología/Alimentación

5. Genoma Humano

6. Economía

7. Análisis ético y bio-ético

Índice de esta clase

- Introducción

- Los virus.

- Los viroides.

- Los priones.

- Los transposones.

 

Introducción

Existen partículas génicas que no encajan en ninguno de los reinos de organismos vivos; o productos del material genético que no responden a matrices cromosómicas existentes. Sin embargo, dado su pequeño tamaño y sus capacidades infecciosas, han sido muchas veces estudiados junto con los procariotas. En este caso, tratándose de verdaderos “marginales” de la biología, serán desarrollados antes de entrar a considerar los sistemas vivos. Su importancia en el desarrollo de las biotecnologías justifica ampliamente su tratamiento.

Los virus.

Los virus no son organismos vivientes: consisten esencialmente en una molécula de ácido nucleico (ADN o ARN de cadena doble o simple) encerrada en una cubierta de proteína o cápside; no contienen ni citoplasma, ni ribosomas, ni ninguna otra estructura celular. Son edificios moleculares complejos submicroscópicos que pueden, en ciertas circunstancias, entrar en el ciclo de la vida. Son incapaces de crecer y multiplicarse por división: la reproducción de su propio ácido nucleico y la síntesis de las proteínas de la cápside las lleva a cabo en una célula hospedadora, utilizando sus orgánulos, apoderándose de las enzimas y de toda la maquinaria metabólica celular. Justamente, son caracterizados sobre la base de sus células hospedadoras habituales (que pueden ser procariotas o eucariotas) y de las estructuras de la cápside proteínica, que son las que determinan su especificidad (es decir, el encaje en el sitio receptor de la membrana de la célula). (ver Gráfico 1)

Gráfico1 Virus. Ciclos lítico y lisogénico.

Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina)

Al entrar en la célula el virus se desprende de la cápside (o bien, ésta es disuelta por enzimas de la célula dentro del citoplasma) y procede a utilizar el hábitat celular para reproducirse:

en los virus de ADN, éste se replica y se transcribe a ARN mensajero, el que codifica para proteínas virales y, en algunos casos, para represores y otros productos químicos; recirculando los nucleótidos del ADN de la hospedadora para ADN viral;

en los casos de virus de ARN, éste puede, según el caso, replicarse y servir directamente como ARN mensajero, o transcribirse a ADN a partir del cual se transcribe luego en ARN mensajero[1] y es característico de algunos tipos causantes de cáncer y del sida. Este fenómeno se conoce como trascripción inversa.

La tasa de mutación en los virus es muy baja en los que tienen genoma de ADN, pues el sistema de duplicación tiene enzimas que corrigen los eventuales errores y los reparan; en cambio, en los que poseen genoma de ARN y carecen, en consecuencia, del sistema de corrección, el índice de mutaciones es muy alto.

Cuando existen anticuerpos (tema que se desarrollará en el próximo capítulo) específicos, el virus no puede continuar su ciclo lítico porque aquellos lo degradan, pero si muta por presión serológica (respuesta inmune al suero) cambian los receptores de la cápside y la infección puede continuar con éxito o extenderse a organismos que desconocían el tipo de virus[2] (y, por ende, carecían de los anticuerpos para ellos).

Las partículas virales se ensamblan dentro de la célula y se insertan en la recién formada cápside o utilizan como tal, porciones de la membrana de la célula hospedadora. Completado el ciclo se desprenden de la célula, a menudo, lisando (desintegrando) su membrana en el proceso, para continuar su ciclo lítico[3].

Los virus también pueden actuar como vectores (transportadores) que mueven trozos de ADN nuclear de una célula huésped a otra; este proceso llamado transducción puede ser general o especializado:

¨ la transducción general ocurre durante el ciclo lítico cuando al fragmentarse el ADN de la célula huésped, éste es incorporado al ADN viral que, al infectar una nueva hospedadora, puede ser transferido al cromosoma de la recién invadida[4] produciendo una recombinación del material genético de esta última célula;

¨ en la transducción especializada la transferencia de genes bacterianos se limita a los contiguos al ADN viral incorporado al cromosoma bacteriano en los bacteriófagos atenuados o lisogénicos: cuando el profago se reactiva lleva consigo genes de la hospedadora que se recombinarán con  los de las bacterias que infecte en el sitio o locus contiguas al sitio o locus del profago.

Los viroides.

Los viroides -al igual que los priones- son lo máximo en simplicidad y han sido descubiertos hace relativamente poco tiempo. Constituídos por moléculas de ARN desnudo se encuentran en las plantas y se replican en células susceptibles. La molécula puede ser líneal (dando lugar a una estructura en horquilla) o circular (de forma aplanada); en todo caso, los pares de bases complementarios se unen dando como resultado la estructura de doble cadena, semejante a la del ADN. El primer viroide caracterizado, conocido como PSTV, es una molécula de ARN de cadena simple que contiene 359 nucleótidos. El viroide PSTV es el agente causante de la enfermedad tubérculo fusiforme de la papa (con esta enfermedad la planta produce papas alargadas y retorcidas, con profundas grietas en la superficie).

Los viroides se encuentran, casi exclusivamente, en el núcleo de las células infectadas; se desconoce el modo en que se replican pero se sabe que el ARN que los constituyen no funciona como ARN mensajero y tampoco se traduce a enzimas que participen en su propia replicación. Dada su localización, se presume que causan la enfermedad interfiriendo con la regulación génica de la célula hospedadora en la etapa de corrección del ARN mensajero celular: particularmente en la eliminación de intrones y de empalmes de exones, presentando secuencias muy similares a los intrones que normalmente son cortados.

Los priones.

Los priones son partículas proteináceas que se encuentran en los animales (incluído el hombre). Fueron descubiertos en 1982 por el neurólogo y bioquímico Stanley Prusiner de la Universidad de California, quien los llamó “partículas proteínicas infectivas”  No están asociados a ningún ácido nucleico detectable; su secuenciación ha permitido elaborar sondas de ADN para identificar su gen, el que ha sido localizado en animales tanto enfermos como sanos, existiendo una versión inofensiva y normal presente en las membranas celulares del aparato nervioso de mamíferos y roedores y otra -la PrPsc (responsable de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET)- que coexiste con la anterior pero se diferencia de ella en su modo de plegamiento, que la torna inmune a las proteasas (enzimas encargadas de desarmar las proteínas) y su acumulación causa, finalmente, la degeneración de la neurona y su destrucción final.

Cuadro 1 Diferencias fundamentales entre los priones y los virus

PRIONES

VIRUS

Formas moleculares múltiples (Isoformas).

Formas únicas con diferentes morfologías estructurales

No presentan ácido nucleico esencial dentro de la partícula infecciosa

Poseen un genoma formado por ácido nucleico que sirve de molde para la replicación.

No inducen respuesta inmune.

Inducen respuesta inmune más o menos intensa según el tipo

El único componente conocido es la proteína PrPSc

Están compuestos por ácidos nucleicos, proteínas y, a menudo, por otros constituyentes.

La producción de priones, de acuerdo a las actuales hipótesis científicas, podría responder a una mutación espontánea, o al contacto de una proteína normal con una infectiva -que actúa como molde- y que como resultado altera su plegamiento convirtiéndose en un nuevo prión infeccioso, la desnaturalización de los priones, por ende su destrucción, sólo tiene lugar a 200° C, lo que hace que los casos transmisibles por contagio sea difícilmente controlables. (ver Gráfico 2).

Gráfico 2 Priones. Ciclo de infección.

Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina) Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina) Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina)
(a) Puede ocurrir que la proteína patógena infecte individuos que producen proteína normal, como ha ocurrido por ejemplo al consumir las vacas piensos elaborados a partir de ovejas enfermas. (b) En este caso la proteína patógena origina un cambio en la conformación de la proteína normal, transformando las hélices α de su estructura proteica en láminas β. (c) Las nuevas proteínas patógenas inducen el cambio en otras normales, lo cual produce un efecto de "cascada"

Los priones causantes de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), que en principio atacaban al ganado ovino (enfermedad conocida como scrapie) y caprino, hace dos décadas “saltaron” al ganado bovino[5]. Asimismo, los priones son responsables, en los humanos, de las enfermedades de Creutzfeldt-Jakob (hereditaria, transmisible o esporádica)[6], kuru (contagiosa)[7], síndrome de Gertsman-Straussler-Schneiken e insomnio fatal familiar (ambas hereditarias).

El hallazgo de que otros órganos podrían estar infectados surge de experimentos en los que se inocularon priones patógenos a ratones con cinco diferentes enfermedades inflamatorias de los riñones, páncreas e hígado. En todos los casos esas inflamaciones linfocíticas crónicas propiciaron la acumulación de los priones patógenos en esos órganos que hasta ahora se consideraban libres del potencial infectivo de esas proteínas. El estudio sugiere la posibilidad de que existan bovinos infectados con los priones de la EEB que, por procesos inflamatorios, tengan invadidos órganos que no son dianas habituales de esas proteínas y por lo tanto no se retiran de la cadena alimentaria. Fuente: Revista Science 2005-01-21

Cuadro 2 Signos y síntomas de la enfermedad en animales y en el hombre.

 

OVEJAS

VACAS

HOMBRE

FASE PSÍQUICA

Cambios de comportamiento

Aprehensión progresiva

Modificación de la conducta

Cambios de temperamento

Agresividad

Modificación de la personalidad

Picor aparente que obliga a rascar y frotar

 

Trastornos de la memoria

FASE ORGÁNICA

Pérdida de coordinación (ataxia cerebelar)

Descoordinación

Dolores intensos extremidades inferiores

Postración

Pérdida de peso

Hiperestesia

Demencia

Temblores y convulsiones

 

Diestesia

Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina)

Los transposones.

Los transposones, al igual que los episoma y los profagos, son segmentos de ADN integrados al ADN cromosomático; pero a diferencia de aquellos contiene los genes para sintetizar una enzima, la transposasa, que cataliza su inserción en un nuevo sitio.

Gráfico 3 Transposón.

Fuente: Fac. de C. Agrarias. UNNE (Argentina)

El transposón contiene en su extremos series repetidas de nucleótidos (ATTCAG) que, llegado el momento, duplica las bases del sitio de la inserción en el cromosoma celular[8].

El transposón no se moviliza sino que produce una nueva copia que se inserta en otro lugar. (ver GRÁFICO)

Los transposones pueden ser:

Ätransposones simples, o también llamados secuencias de inserción, de no más de 1.500 pares de bases que no llevan genes más que los necesarios para su transposición; causan mutaciones al inactivar los genes donde se inserta, aunque también puede inducir a la iniciación inapropiada de la trascripción de genes previamente inactivos del cromosoma hospedador. Estas consecuencias son aleatorias y el transposón no cumple en sí ninguna otra función más que la de replicarse;

Ätransposones complejos, son mucho mayores y llevan genes que codifican para proteínas adicionales; aunque también pueden provocar mutaciones, son detectables por sus productos génicos. Pueden moverse de un lugar a otro en un cromosoma o de un cromosoma a otro. Frecuentemente, los genes de resistencia a las drogas (v.gr., a los antibióticos) son parte de los trasposones.

 

Anterior Programa Siguiente


 


NOTAS:

[1] Los virus de ARN que se replican a partir de transcribirse previamente a ADN son conocidos como retrovirus (habitualmente son hospedados en células eucariotas de plantas y animales). El ARN viral sirve de molde para sintetizar ADN, usando una enzima viral: la trancriptasa inversa. Tanto el nuevo ARN viral como el ARNm para la síntesis de proteínas virales se transcriben subsiguientemente a partir de este ADN, el que se conoce como ADN complementario (ADNc) (este fenómeno que contradice el “dogma central” de la genética ha sido copiado por las biotecnologías y será nuevamente tratado en el próximo capítulo).

[2] Esto puede ocurrir y de hecho existen numerosos casos en el reino animal y en la especie humana. El parvovirus felino, alojado por los gatos “saltó” a los perros que, no estando preparados inmunológicamente hablando, fueron diezmados. Los cambios en el medioambiente y en las costumbres de los hospedadores son fuente de mutaciones: así la construcción de la carretera Kinshasa (África) es asociada a al HIV que causa el sida, hasta ese momento el virus estaba circunscrito a los animales de la zona (el Cercopithecus aethiops, o mono verde africano hospeda al SIV -virus que comparte importantes similitudes con el HIV- pero rara vez enferma), al aparecer el hombre, un nuevo huésped sin defensas preparadas, fue presa fácil y se declaró una epidemia rampante; esto ocurrió, asimismo, con la fiebre hemorrágica. Otro ejemplo lo constituye el virus Ebola que apareció por primera vez en 1976 infectando a un ingeniero francés de raza blanca, desde allí la epidemia mató al 80 % de los infectados en la frontera entre Zaire y Sudán.

[3] Los virus atenuados pueden presentar un ciclo un poco diferente; esto es, una vez dentro de la bacteria hospedadora el ADN viral se transforma en parte del ADN bacteriano y se reproduce con él, pasando a formar parte del material genético de la progenie bacteriana -células lisogénicas-; después de varias generaciones, el profago -virus atenuado- se reactiva emprendiendo un nuevo ciclo lítico.

[4] Como el ADN que puede empaquetarse en la cubierta proteínica del virus es limitada, estos virus recombinados carecerán de la necesaria información genética para reproducirse en un nuevo ciclo lítico.

[5] Entre ellos hay un 98 % de homología- y hoy se cree que también afectan al hombre -no obstante, en este caso, estar la homología reducida al 70 %.

[6] Se ha informado que la incidencia anual de casos de CJD (Creutzfeldt-Jakob disease) es de 1:2 millones en todo el mundo, aunque el porcentaje de manifestaciones es más elevado en algunas zonas determinadas: Leigh Valley (Pennsylvania, EE UU), comunidades rurales cerradas del sur de Chile, en Eslovaquia, entre los judíos de Típoli (Libia) y entre los judios, también, de Djerba (Túnez). Entre los miembros de dichas comunidades es común una mutación a nivel del codón 200 Lys del gen del prión.

[7] Aparentemente, en los casos contagiosos, la enfermedad se contraería por ingerir alimentos infectados, una vez en los intestinos los priones migrarían hacia el cerebro a través del sistema nervioso.

[8] Los transposones eucarióticos primero se transcriben a ARN y luego nuevamente a ADN, antes de insertarse en otro sitio del cromosoma (la evidencia actual indica que la evolución de los transposones debe buscarse en los retrovirus).

 

Solicite más informaciónContáctenos para recibir más información sobre este curso en CDRom

Colección: Derecho, Economía y Sociedad

www.BIOETICA.org

Copyright G.A.T.z©2005 ES MATERIAL DE DIVULGACIÓN.  Agradecemos citar la fuente.
Última modificación: 09 de Julio de 2005

Herramientas
para instalar clickée sobre los logos


Abode® Readers para leer  archivos .pdf


Winzip® para descomprimir archivos .zip