También
puede hallarse ADN fuera de los cromosomas como en las
mitocondrias o en los cloroplastos (células eucariotes) o los
plásmidos (células procariotas), virus (organismos no vivientes) y
transposones (estos dos últimos, descritos ya en
1.1.2.).
Índice de esta clase:
-
ADN mitocondrial
-
Plásmidos: el ADN
adicional de las bacterias
ADN mitocondrial
Los
mitocondrias -orgánulos citoplasmáticos descritos en el 1.1.1 - poseen
su propio ADN, no asociado con histonas, que se replica dentro del
mismo orgánulo y forma nuevas mitocondrias (o cloroplastos, en el caso de las
células vegetales) por división simple; en cada mitocondria existen
varias copias de este ADN, de modo que el número de cromosomas mitocondriales
en cada célula puede ser de varios miles (cuatro o cinco cromosomas
mitocondriales se agrupan formando los llamados nucleoides).
Asimismo, se transcribe y se traduce
-aunque a escasas proteínas (la ATP, involucrada en la circulación energética,
es una de ellas)- siguiendo un código diferente (v.gr., AUA codifica
metionina y no isoleucina); además, carece de los suficientes ARNt
para traducir todos los codones posibles por apareamiento convencional de
bases.
De los 37
genes de los que es soporte el ADN mitocondrial, 13 codifican para
cuatro de los cinco compuestos utilizados por las reacciones químicas
comprometidas en los procesos respiratorios; los restantes genes codifican
para 22 diferentes tipos de ARNt y para los dos tipos de ARNr que constituyen
parte de la maquinaria mitocondrial que está involucrada en la síntesis de
proteínas. Como ya se adelantara, el código genético usado en los ribosomas
mitocondriales para descifrar el ARNm mitocondrial es distinto al empleado en
los ribosomas citoplasmáticos que descifran el ARNm nuclear. El genoma mitocondrial humano está constituído
por una única cadena doble de ADN y ha sido totalmente
secuenciado, mide 16.569 pares de bases de largo; existen entre dos y diez
copias en cada mitocondrio (de los que se debe recordar puede haber varios
miles en cada célula).
Los siguientes
datos detallan las diferencias entre ambos genomas (humanos):
Cuadro Genomas nuclear y mitocondrial
|
GENOMA
â |
NUCLEAR |
MITOCONDRIAL |
|
Tamaño |
3.000 Mb |
16.6 hb |
|
N° de moléculas de ADN diferentes |
23 (en XX) ó 24 (en XY), todos lineales |
1 de ADN circular |
|
Total de moléculas de ADN/célula |
23 en las células haploides
46 en las células diploides |
Varios miles |
|
Proteínas asociadas |
Varias clases de proteínas histonas y no
histónicas |
Libre de proteínas |
|
N° de genes |
50.000 a 100.00 |
37 |
|
Repetición de ADN |
Amplias fracciones |
Muy poco |
|
Trascripción |
La mayoría de los genes se transcriben
individualmente |
Trascripción continua de multiplicidad de genes |
|
Intrones |
En la mayoría de los genes |
Ausentes |
|
% de ADN codificante |
2 a 3 % |
Aproximadamente 95 % |
|
Recombinación |
Al menos una vez por cada par de homólogos en la
meiosis |
Ninguna |
|
Herencia |
Mendeliana,
en las secuencias en “X” y en autosomas; paterna, en las secuencias en “Y” |
Exclusivamente materna |
Fuente:
Strachan, T. The human genome. bios Scientific Publishers, Medical Perspectives
Series. Londres. 1994
Aunque las
bacterias contienen en su cromosoma todos los genes necesarios para su
crecimiento y reproducción, se ha encontrado, virtualmente en todos los tipos
de bacterias, moléculas de ADN adicionales conocidas como plásmidos. Éstos son
mucho más pequeños que el cromosoma bacteriano -pueden llevar desde dos hasta
30 genes- y pueden, en algunos casos, entrar y salir de él, cuando el plásmido
se incorpora al cromosoma se conoce como episoma. Los plásmidos son, al igual
que el cromosoma bacteriano, circulares[1] y auto replicantes; algunos lo hacen sincrónicamente con la
bacteria, aunque en otros casos la replicación es independiente y, entonces,
la bacteria puede contener múltiples copias.
Los
plásmidos van asociados a alguna cualidad o factor que otorgan a la célula
huésped. Dos de los más conocidos son el plásmido o factor F (sexual) y el R
(resistente a las drogas). La transferencia de plásmidos, y con ellos las
características que proveen a la bacteria, se lleva a cabo por conjugación[2] o por transformación (pasando, simplemente, de una célula a otra a
través de las membranas).
Gráfico 2 Transferencia de ADN por conjugación entre
plásmidos.


NOTAS:
