En la
actualidad, la biología molecular suministra un amplio caudal de conocimiento
acerca de los genes. Tal conocimiento podrá incrementarse o, incluso,
modificarse a la luz de investigaciones futuras.
Sin embargo, hay una característica
epistemológica que el concepto de gen ha conservado desde su nacimiento bajo
la forma de factor hereditario en la teoría de Mendel: el término “gen” es un
término teórico, que denota una entidad directamente observable; en la teoría
genética cumple la función de referirse a la unidad de transmisión
hereditaria. Pero,
Ü
¿qué es un gen?,
Ü
¿cuál es su sustrato material?.
La
historia de la genética se desarrolló bajo la guía de estas preguntas,
preguntas que sólo cobrarían sentido desde una interpretación realista del
discurso científico.
No se trataría meramente de “una manera de hablar” que no
afecta la práctica de la ciencia; la convicción realista de biólogos de la
talla de Mendel, Morgan, Crick y Watson fue lo que los condujo a dedicar todos
sus esfuerzos científicos a descubrir la naturaleza y la estructura de esas
entidades inobservables a las cuales nombra el término “gen”.