Fuentes: El Mundo.Es. Diario Médico. Europa
Press
Actualmente, la Unión
Europea no cuenta con legislación común sobre la producción y el uso de
células madre procedentes de embriones humanos. La Convención Europea para la
Protección de los Derechos Humanos y de la Dignidad del Ser Humano –para la
que la Eurocámara ha aprobado una enmienda donde se pide la prohibición de
todo tipo de clonación, incluida la terapéutica- prohíbe explícitamente la
“creación de embriones humanos para fines de investigación”, bien que esta
norma sólo tiene carácter de ley cuando se ratifica por los parlamentos
nacionales y cada país tiene autonomía para asignar de forma individual las
normas y marcos éticos en la investigación con células madre de embriones
humanos.
No obstante esta posición
pública tan decidida de los más altos órganos de la Unión, el 19 de Noviembre
de 2003 el Parlamento Europeo se manifestó, tras una apretada votación, a
favor de conceder fondos comunitarios a la investigación con células madre
derivadas de embriones humanos, incluso sin la limitación propugnada por la
Comisión Europea de que los embriones fueran anteriores al 27 de junio de
2002.
La
cuestión era decidir si el VI Programa Marco de Investigación de la UE
(2003-2007) puede financiar proyectos que empleen células madre de origen
embrionario, además de los que sólo utilizan células adultas. De un
presupuesto total de 17.500 millones de euros para el periodo 2003-2007, se
asignarían 2.255 millones al área de la investigación genómica y la
biotecnología relacionada con la Salud. De esta última partida provendría el
capital que pagase los proyectos con células embrionarias pero sólo
subvencionará proyectos en países cuya legislación autorice la manipulación
de células embrionarias. La cuantía de la financiación dependería del número
y la dotación de los proyectos que fuesen aprobados, pero la Comisión la
estima entre 10 y 50 millones de euros hasta 2007. El comisario europeo de
Investigación, Philippe Busquin, ha propuesto dar vía libre a la
financiación, pero precisando, entre otras cuestiones, que los embriones
utilizados deberán ser supernumerarios -sobrantes de procesos de fecundación
'in vitro'- y anteriores al 27 de junio de 2002, al objeto de evitar que el
dinero europeo pague la creación 'ad hoc' de este tipo de organismos. En
esta cuestión, el Parlamento Europeo ha rechazado estas restricciones por
menos de 40 votos (281 contra 248) y ha respaldado una enmienda de la
comisión parlamentaria de Industria que aboga por financiar además "la
investigación con células madre embrionarias o fetales derivadas de abortos
espontáneos o terapéuticos". Asimismo, ha rechazado por 295 votos contra 237
el límite temporal del 27 de junio de 2002
Por otra parte, el Grupo
Europeo de Ética de las Ciencias y las Nuevas Tecnologías (GEE) estima que son "patentables las líneas de células madre modificadas mediante
tratamientos genéticos o in vitro que les otorguen una aplicación industrial".
La protección alcanzaría a los procesos de producción de estas células siempre
que cumplan los requisitos generales del patentamiento.
[ver
El GEE
admite la patente de células madre una vez modificadas]
Al recorrer la historia
reciente en la materia, se debe diferenciar cuidadosamente los campos entorno
de los que se pronuncian los organismos comunitarios, así:
Corría abril de 2003
cuando el Parlamento Europeo solicitaba la prohibición expresa de la
clonación terapéutica, una postura que bloquea la posibilidad de obtener
células madre mediante esta técnica. El rechazo de la Eurocámara a esta
área de investigación se introdujo entre las enmiendas a un proyecto que
fijaba normas de calidad y seguridad para trasplantes de células y tejidos
humanos. En una de ellas, el Parlamento afirma que los Estados miembros de
la UE «deben prohibir» la «investigación» sobre clonación humana cuando su
objetivo sea «la reproducción», pero también cuando esté «destinada a la
creación de embriones humanos exclusivamente con fines de investigación» o
«al suministro de células madre, incluida la transferencia de núcleos de
células somáticas».
Esta
enmienda, redactada como el resto del informe por el conservador alemán
Peter Liese, ya fue objeto de fuerte controversia en la comisión de Medio
Ambiente donde se aprobó por 31 votos a favor y 17 en contra. El Pleno
respaldó el informe por 321 votos a favor, 89 en contra y 56 abstenciones.
Y, según el propio Liese subrayó, la prohibición de la clonación «con fines
de investigación» cubriría «la clonación terapéutica».
En cuanto al transplante
de células y tejidos, la Eurocámara exige «excluir como fuentes de material
para transplante los embriones humanos clonados, los embriones híbridos
humano-animales producidos por clonación, agregación u otro procedimiento,
así como las células y los tejidos derivados de ellos». El borrador de
Directiva sobre trasplantes de células y tejidos es objeto de un proceso de
codecisión entre la Eurocámara y el Consejo de Ministros. Ahora corresponde
a los titulares de Sanidad de los Estados miembro decidir si aceptan o no
las enmiendas parlamentarias sobre la clonación.
Por otro lado, la
Eurocámara subrayó que la creación de células reproductivas, cuando implique
la destrucción del embrión del que proceden, resulta «controvertida e
ilegal» en varios Estados miembros tanto «científica como éticamente», por
lo que aboga por soluciones alternativas como el «procesamiento de células
reproductivas adultas" o de células «procedentes del cordón umbilical».
En otra enmienda, la
Eurocámara exige que las donaciones sean siempre voluntarias y no
remuneradas. El borrador elaborado por la Comisión Europea aboga por alentar
las donaciones voluntarias, pero sin descartar las remuneradas. Además, el
Parlamento introdujo varias enmiendas que hacen hincapié en el
consentimiento del donante. En caso de estar vivo, el donante debe dar su
consentimiento expreso por escrito. En caso de fallecimiento, deberá dar el
consentimiento expreso el familiar del donante fallecido, salvo que éste en
vida se haya negado expresamente. Las enmiendas refuerzan también los
requisitos en casos de donantes que no estén en condiciones de dar un
consentimiento libre e informado (un niño por ejemplo).
Por lo general, hay menos
voces en contra a la hora de obtener células embrionarias cuyo origen se
encuentra en embriones ya existentes, en este sentido esta práctica ya se está
utilizando en Suecia y Reino Unido, aunque en Finlandia, Grecia y Países
Bajos, también lo permiten legalmente, y Bélgica, Dinamarca y Francia estudian
hacerlo. España, Irlanda, Dinamarca y Austria lo han prohibido hasta el
momento.
el uso de embriones en la
investigación médica es ilegal desde que entró en vigor en enero de 1991 la
Ley de Protección del Embrión. Según esta norma, cualquier persona que
fertilice artificialmente un óvulo para cualquier fin distinto a un embarazo
en la misma mujer que donó el óvulo puede ser procesada. En determinadas
circunstancias, sí permiten importar células madre de otros países para
proyectos de investigación especiales.
Francia: el 20 de junio de 2001 se presentó un proyecto de ley al Consejo de
Ministros por el que se modificaba una ley previa que penalizaba la
experimentación basada en embriones humanos. Con esta nueva legislación que
podrá convertirse en ley en 2003, se permite a los progenitores donar sus
embriones sobrantes congelados para la investigación cuyo protocolo debe ser
específicamente aprobado por los Ministerios responsables. Esta ley también
prohibiría la concepción de embriones humanos para fines de investigación. En
este país, no está prohibido importar células de embriones humanos disponibles
en el mercado internacional. Alemania y Francia han realizado exposiciones
ante la ONU con intención de introducir una prohibición internacional de la
clonación reproductiva que, de llevarse a cabo, convertiría esta práctica en
un delito.
no es legal utilizar
embriones humanos para producir células madre. Aunque existen dos casos en los
que se permite emplear los embriones en la investigación médica: cuando el
objetivo es perfeccionar las técnicas de fecundación artificial y las de
investigación genética del embrión. Por otro lado, su legislación prohíbe la
clonación reproductiva.
aunque desde noviembre de
2003 se podía investigar con células madre, la aprobación en mayo de 2005 de
la nueva Ley de Reproducción Asistida
ha facilitado este tipo de trabajos eliminando ciertas trabas que había con la
anterior legislación
está prohibido crear
embriones meramente para fines de investigación. Pero aquellos que resten de
los tratamientos de fecundación pueden ser utilizados para la investigación
siempre que haya un consentimiento por escrito de los donantes.
debido a una falta de
consenso sobre el estatuto del embrión no hay legislación sobre la procreación
clínicamente asistida. En un decreto de 1997 se prohíbe “la creación o
utilización de embriones para fines de investigación o experimentación
científica”, sólo se acepta cuando beneficia al embrión. En este mismo texto
también se prohíbe la “creación o utilización de embriones para fines de
investigación o experiencia científica”.
desde 2001 se permite el
uso de embriones para la investigación de enfermedades graves y sus
respectivos tratamientos y sobre el desarrollo de embriones humanos. En todo
caso, estos embriones deben ser destruidos en el plazo de 14 días después de
la fecundación. En este país sí es legal crear un embrión para la
investigación médica y para producir células madre, para ello los donantes de
óvulos y esperma deben firmar un documento de consentimiento. También se
permite desde 2001 la clonación terapéutica y se utiliza para producir células
madre destinadas a la curación de enfermedades graves. Lo que sí prohíben es
la implantación de un embrión humano clonado en el útero de una mujer. En
septiembre de 2002 se hacía público el anuncio de que el Reino Unido crearía
el primer banco de células madre, que pretende estar listo en un año. El
Instituto Nacional de Control y Estándares Biológicos recibía el año pasado la
licencia del Consejo para la Investigación Médicas (MRC), el organismo que
supervisa los proyectos oficiales de investigación en el país, para poder
crear este 'almacén', que espera poder recolectar la primera línea celular en
tan solo doce meses.
NOTAS;

La
legislación sobre reproducción asistida ha tenido varias reformas en los
últimos cinco años. Las medidas que recoge la nueva norma como la
selección genética de embriones, la no limitación del número de ovocitos a
fecundar o las técnicas experimentales tuteladas, entre otras, quedan muy
lejos del planteamiento que los responsables de Sanidad y Ciencia del
Partido Popular tenían por septiembre de 2002 cuando declararon estar en
contra de emplear los embriones sobrantes de las técnicas de reproducción
asistida para la investigación y aconsejaban emplear células madre
adultas. El primer paso en los cambios de la actual Ley, fue el informe
que el Comité Asesor de Ética del Ministerio de Ciencia y Tecnología
realizó en marzo de 2003. En él se mostraba favorable al uso de los
embriones congelados para obtener células madre. A partir de esa fecha se
empezó a cuestionar la que por entonces era la Ley de Reproducción
Asistida, vigente desde 1998, y que prohibía cualquier manipulación con
fines científicos de los embriones si no había certeza de que no eran
viables.