Catálogo de la Colección "Derecho, Economía y Sociedad" Sitio Oficial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Regulación jurídica de las biotecnologías

Curso dictado por la Dra. Teodora Zamudio

Equipo de docencia e investigación UBA~Derecho

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Células madre: Primeras posiciones regulatorias


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Estados Unidos

Clonación terapéutica, investigación con células madre embrionarias, manipulación genética de embriones, selección embrionaria y diagnóstico preimplantatorio (elección del sexo, cribaje de enfermedades hereditarias)... Los nuevos retos que se abren ante nuestros ojos, que tan amplio debate y controversia social suscitan, se plantean de formas distintas en los diferentes países y gobiernos. A nadie se le escapa que Estados Unidos representa un lugar clave, uno de los más importantes campos de batalla del debate actual. Es precisamente aquí donde se encuentra la más sofisticada industria biotecnológica. Por otro lado en EEUU, es conocido que a pesar de que el aborto es legal desde hace más de 20 años, la interrupción voluntaria del embarazo sigue siendo un punto importante de fricción social. Las nuevas cuestiones éticas que se abren ahora, al involucrar la manipulación y destrucción del embrión en sus estadios iniciales, se solapan con el debate del aborto, siendo igualmente rechazadas por un gran sector social.

En un artículo publicado en The Economist, se analizan los posibles sesgos creados en la opinión publica en torno a estos temas, y los atribuye a diversas causas. Por un lado al vertiginoso ritmo de los descubrimientos en este campo, y por otro lado a la dificultad de digerir las consecuencias éticas de estos nuevos experimentos, así como la dificultad de desarrollar legislaciones que se adelanten a regular estas investigaciones. A todo esto se unen los ingentes intereses económicos que persiguen las grandes empresas farmacéuticas y de biotecnología, que se materializan con la creación de licencias para el uso y cultivo de estas células embrionarias, así como las controvertidas y enormemente criticadas patentes de genes; también se menciona en el artículo, la escasa e incorrecta divulgación de estos avances científicos, sin duda una meta difícil. A pesar de ello, en una encuesta desplegada por CNN/Time se encontró que el 67% de los americanos pensaban que la clonación de animales era una "mala idea"; el 90% estaba en contra de la clonación de hombres, el 68% se oponía a la clonación incluso con el fin de producir órganos vitales para salvar vidas, y un 76% se oponía a la clonación humana para que parejas estériles pudieran tener hijos.

El artículo cita a Leon Kass, experto en Biopolítica y catedrático de ética de la Universidad de Chicago, como uno de los promotores de una iniciativa para la mayor y mejor divulgación de estos temas. Kass afirma que no será una labor fácil desarrollar políticas prudentes que regulen estas nuevas tecnologías, evitando el atropello de la dignidad de ningún ser humano aún en sus estadíos más iniciales, y al mimo tiempo estar abierto al avance científico y al desarrollo de nuevas tecnologías contra enfermedades hasta ahora incurables. Kass se muestra escéptico al reconocer que para conseguir este objetivo, hay que "luchar contra una gran cantidad de dinero, contra el prejuicio generalizado de que esta mal intentar impedir que alguien haga una determinada cosa, o desarrolle una determinada labor,y en muchos casos, luchar contra el instinto natural del temor a la muerte", que muchos aseguran que será posible retrasar con estas nuevas tecnologías incipientes. Meses más tarde, Leon Kass será nombrado coordinador de la comisión supervisora del gobierno de los Estados Unidos para la investigación con células madre.

El 9 de agosto de 2001, GW Bush, presidente de los Estados Unidos, en una intervención histórica, televisada para todo EEUU, anunció su decisión de permitir únicamente la concesión de fondos federales para la investigación con células madre embrionarias ya existentes, fruto de antigua destrucción de embriones sobrantes de centros de reproducción asistida. Confirmó que no subvencionará las investigaciones con células madre procedentes de embriones destruídos posteriormente a la fecha de su intervención. En su comparecencia Bush habla de que en ese momento, y tras un inventario realizado por el equipo del Departamento de Salud y Servicios sociales estadounidense, existían en el mundo más de 60 líneas celulares en cultivo en proliferación indefinida, procedentes de embriones destruidos por investigadores privados de distintas partes del mundo. A continuación citamos las 10 compañías y laboratorios de investigación que están desarrollando células madre embrionarias humanas, que cumplen los criterios de Bush:

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BresaGen Inc, Atenas, Grecia: 4

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CyThera Inc, San Diego, California, EEUU: 9

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Karolinska Institute, Estocolmo, Suecia: 5

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Monash University, Melbourne, Australia: 6

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National Center for Biological Sciences, Bangalore, India: 3

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Reliance life Sciences, Mumbai, India: 7

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Technion-Israel Institute of Technology, Haifa, Israel: 4

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University of California, San Francisco: 2

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Göteborg University, Göteborg, Suecia: 19

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Wisconsin Alumni Research Foundation, Madison, EEUU: 5

Numerosas cuestiones se han planteado en los círculos científicos desde este anuncio. Existen muchas dudas sobre la calidad de estas células, así como sobre los posibles conflictos que puedan surgir en torno a la propiedad intelectual de estas líneas celulares.

En los días posteriores al comunicado del presidente, algunos investigadores denunciaron que muchas de esas líneas celulares estaban contaminadas por células de ratón. Efectivamente, una técnica muy generalizada para el desarrollo y la proliferación en estadios de indiferenciación de este tipo de células, es su cultivo encima de otros cultivos de células de ratón, que favorecen con la secreción de factores de crecimiento, la proliferación de las células madre embrionarias (que se conozca, sólo una empresa americana, posee una patente para la proliferación ilimitada de células madre sin necesidad de suplementos de células de ratón). Estos mismo investigadores afirman, que para cuando se quiera pasar de la fase experimental a la fase de ensayos clínicos con humanos, las autoridades sanitarias (Food and Drug Administration-FDA), exigirán que se apliquen en los trasplantes con este tipo de células, los extremadamente restrictivos criterios existentes para el trasplante a humanos de órganos de animales. Es decir, estas investigaciones serán incluidas en el grupo de los xenotransplantes. A raíz de esto, el Secretario del Departamento de Salud norteamericano, Tommy G Thompson, ha afirmado que estas investigaciones no son estrictamente xenotransplantes, y que no serán tratados como tales, ahora bien, si se deberán descartar la posible transmisión de virus de ratón al hombre… Así mismo, ha sido bastante sonada las declaraciones de un Senador demócrata en las que afirmaba que la información de la que gozaba el presidente cuando tomó la decisión era incompleta, y que sólo la tercera parte de las 64 líneas celulares estaban preparadas para su uso en el laboratorio.

El 11 de septiembre de 2001, la Academia Nacional de las Ciencia de EEUU, sacaba a la luz un informe en el que recomendaba la cesión de fondos federales para la creación de nuevas líneas de células madre embrionarias.

Otro de las críticas que ha recibido el discurso de GW Bush, ha sido el referente a los problemas que se avecinan con los derechos de propiedad intelectual de las distintas líneas celulares. El pasado septiembre, Thompson tranquilizó a aquellos sectores de la comunidad científica que se inquietaron con el asunto de las patentes, las licencias y los incentivos comerciales, que podrían dificultar la libre investigación con las líneas de células madre existentes. Tras adoptar un reciente acuerdo con el gobierno federal, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), y de las Universidades tendrán acceso libre a las cinco líneas celulares desarrolladas en WiCell Research Institute, un brazo de Wisconsin Alumni Research Foundation.

Dignas de mencionar son algunas voces que se levantan por encima del debate científico y ético en torno al uso o no de embriones como base de las nuevas líneas de la medicina, que hacen un llamamiento a la prudencia. Denuncian la tendencia que existe a caer en el anuncio de falsas esperanzas para la curación de enfermedades hasta ahora incurables (Alzheimer, Parkinson, Diabetes...), dando a la opinión pública la impresión de que los tratamientos con células madre y con clonación terapéutica llegarán en cuanto se liberalicen las trabas actuales, tanto sociales como económicas, que frenan las investigaciones con células madre.

Por su parte, el nuevo marco regulatorio en los Estados Unidos establece que los científicos sólo podrán solicitar fondos federales si las células con las que quieren trabajar han sido obtenidas de embriones congelados, creados para tratamientos de fertilización asistida y que no vayan a ser utilizados. Además, se prohíben los pagos a los donantes de embriones, así como se impide que los donantes determinen quién recibirá las células fetales que habrán de extraerse de los embriones. El objetivo de esta normativa es impedir que emerja un mercado de células embrionarias y que algunas mujeres conciban embriones con el propósito de usar sus células para tratar a un familiar enfermo.

La investigación realizada en células embrionarias para "la creación o contribución a un embrión humano" no habrá de recibir fondos del NIH, así como el organismo tampoco subsidiará la experimentación que emplee este tipo de células "obtenidas de embriones humanos que se crearon con fines de investigación o con el propósito de clonar un ser humano".

Reino Unido

A finales de 1998 el gobierno del Reino Unido publicaba el informe Donaldson, redactado por la comisión de expertos en clonación, donde se da una visión científica de las posibilidades terapéuticas y de las limitaciones éticas y técnicas de la clonación, y tangencialmente, del uso de células madre con fines terapéutico-experimentales. A nadie se le escapa la presión que han impreso el gobierno del Reino Unido (con el informe Donaldson), y parte de la comunidad científica de Estados Unidos (a través de su respectivo informe, días posteriores al Informe Donaldson, de los Institutos Nacionales de Salud Estadounidenses (NIH)), a favor de la investigación con células madre de embriones.

El informe Donaldson, recoge las posibilidades terapéuticas que se pueden derivar de las células madre embrionarias, aunque también menciona la posibilidad de conseguir otro tipo de células madre no embrionarias que evitarían el uso y destrucción de embriones. Así hablan, en el punto 4 del documento, de que células madre de adulto se pueden encontrar en el cordón umbilical de recién nacidos, en la médula ósea de personas adultas, o incluso conseguir a partir de células diferenciadas de adulto, células madre.

En el punto 5 se valoran las ventajas del uso de células embrionarias sobre las de adulto, y se afirma que éstas células madre no embrionarias, es probable que no posean el mismo potencial que las embrionarias para desarrollar la misma cantidad de tipos de tejidos.

Estas son las razones aducidas en contra de las células madre de adultos, y a favor de las stem cell embrionarias en el informe Donaldson:

A. Dificultad para aislar y cultivar células madre (STEM cell) de adulto en el laboratorio manteniéndolas en un estadio de indiferenciación. Varios artículos fueron publicados en los meses posteriores al informe Donaldson, que confirmaron que sí se podían aislar (de médula ósea y Sistema Nervioso Central) y cultivar estas células madre de adulto. En abril de 2001 se publicó un artículo en el que se demostraba que una de las principales fuentes de células madre en un individuo adulto es la grasa del tejido celular subcutáneo, una fuente considerada por muchos como inagotable.

Mencionamos aquí la polémica decisión de GW Bush, presidente de los EEUU, de financiar con fondos federales únicamente la investigación con las líneas de células madre existentes el día de la toma de esa decisión, negando subvenciones estatales a las investigación que conllevaran manipulación y destrucción de nuevos embriones. Días posteriores a hacerse pública esta decisión, el Washington Post, publicaba que la gran mayoría de las 60 líneas celulares ya existentes, estaban contaminadas con células embrionarias de ratón. La dificultad de cultivar células madre embrionarias humanas, ha llevado a los científicos a hacer cultivos mixtos con células murinas, de ratón, que favorecían al sintetizar gran cantidad de factores de crecimiento celular, el crecimiento de las células humanas vecinas. Se confirma que el cultivo de células madre, tanto embrionarias como adultas, en muy dificultoso.

B. Las células madre de adulto sólo tienen la capacidad de convertirse en células del tejido del que habían sido obtenidas (no son pluripotenciales). A día de hoy se ha conseguido obtener de células madre de adulto, extraídas de su médula ósea y otros órganos corporales, los siguientes tejidos: nervioso, hepático, óseo, sanguíneo, piel... Si es cierto que está comprobado que una célula madre embrionaria puede dar lugar a más estirpes celulares que una célula madre de adulto.

C. Las células madre embrionarias pueden ser más fácilmente genéticamente diferenciadas hacia una u otra estirpe celular.

Los meses posteriores a hacerse público el documento y hasta el día de hoy, no han dejado de publicarse artículos que han demostrado que las objeciones que el informe Donaldson ponían a las células madre de adulto, a favor de las células madre embrionarias, eran en gran parte infundadas. Finalmente las Recomendaciones que inspiraron la legislación (permisiva de la manipulación de células madre embrionarias) se puede resumir en los siguientes puntos:

Aprobar el uso de embriones -ya sean creados por fertilización in vitro o por clonación- para investigar el potencial de nuevos tratamientos médicos.

Sólo se autorizará el uso de embriones obtenidos por clonación, cuando la Autoridad en Embriología y Fertilización Humana de Gran Bretaña considere que no haya otra modalidad para alcanzar los objetivos de la investigación.

Las personas, cuyos óvulos o espermatozoides sean usados para crear embriones a ser utilizados en investigación, deberán dar el consentimiento específico: aclararán si aceptan o no que se deriven células madre (las células no especializadas) a partir de los embriones resultantes.

La mezcla de células adultas humanas con óvulos de alguna especie animal no deberá ser permitida.

No se autorizará el uso de la clonación para tener un hijo, una modalidad que seguirá siendo ilegal.

 

Primeros pasos en células madres

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Las primeras investigaciones con células madre procedentes de tejidos de adultos se llevaron a cabo a partir de 1960

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En 1968 se empezaron a emplear células madre adultas para tratar a pacientes con deficiencias inmunológicas

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En 1998 se científicos estadounidenses desarrollan células madre procedentes de embriones humanos y de células reproductivas

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En 2001 investigadores de la Universidad de Wisconsin transformaron células madre embrionarias en células sanguíneas

Brasil

en marzo de 2005, con 366 legisladores a favor, 59.en contra y 3 abstenciones el Congreso de Brasil sancionó la ley de Bioseguridad por la que da luz verde a las investigaciones y terapias con células madres embrionarias, condicionándolas  a que el material provenga de embriones congelados por mas de tres años o que sean inviables, autorización de los progenitores y aprobación del protocolo por parte de los comités de ética institucionales. Prohíbe la comercialización de embriones y su material biológico

Canadá

la ley de Reproducción Humana Asisitida de mayo de 2002, permite la investigación en células madres provenientes de embriones descartados en los tratamientos de fertilización asistida, previa autorización del protocolo por el Comité de los Institutos Canadiense de Investigación Sanitaria. Se prohíbe la obtención y el desarrollo de embriones ad hoc para investigación

China

el 14 de agosto de 2003, biólogos chinos crean con éxito embriones híbridos de humanos y conejos para obtener células madre de potencial terapéutico contra graves enfermedades humanas

Corea del Sur

la legislación coreana exige el consentimiento informado de los donantes o de sus padres, así como el de las mujeres que donan óvulos para crear los embriones. Éstos sólo pueden ser incluidos en investigaciones cuando su desarrollo se detiene antes de los 14 días después de la singamia[1].

España

En España, aunque desde noviembre de 2003 se podía investigar con células madre, la aprobación en mayo de 2004 de la nueva Ley de Reproducción Asistida[2] ha facilitado este tipo de trabajos eliminando ciertas trabas que había con la anterior legislación

Estados Unidos

no existe ninguna ley que prohíba expresamente la clonación con fines reproductivos, excepto en cuatro estados (California, Michigan, Louisiana y Rhode Island), en los que esta técnica está prohíbida sea cuál sea su finalidad. Sin embargo, la inversión pública no asiste investigaciones sobre células madres si no provenientes de embriones inviables (2001). En mayo de 2005 la Cámara de Representantes discutió y aprobó, por 238 votos contra 194, el proyecto de ley que elimina las limitaciones impuestas a la inversión pública en investigación con células madre en 2001. Si el Senado respalda con más de los dos tercios esta nueva ley, el presidente Bush no podrá vetarla tal como ya lo ha anticipado.

Japón

el gobierno aprobó pautas en 2001 para la investigación de células madre, de acuerdo con ellas, las células embrionarias usadas en investigación deben ser tomadas exclusivamente de las desechadas en los tratamientos de fertilidad. La investigación sobre seres humanos o su creación a partir de esperma y ovocitos humanos, con fines de investigación, está prohibida terminantemente.

Parlamento Europeo

a fines de 2003 el Parlamento Europeo[3] se manifestó a favor de conceder fondos comunitarios a la investigación con células madre derivadas de embriones humanos y lo condiciona a proyectos en países cuya legislación autorice la manipulación de células embrionarias

Reino Unido

En mayo de 2004, Reino Unido abrió su primer banco de células madre embrionarias. El proceso se inició en marzo de 2001 cuando la Ley de Embriología Humana autorizó la clonación de embriones humanos con fines terapéuticos bajo unas condiciones muy concretas (antes de traspasar el límite de los 14 días posteriores a la singamia y sobre embriones descartados) y una estricta vigilancia por parte de las autoridades. En mayo de 2004 dichas autoridades aprobaron el protocolo de investigación de la Universidad de Newcastle para la clonación de embriones humanos en la investigación para tratamientos para la diabetes y los males de Parkinson y Alzheimer. En marzo de 2005, la Comisión de Ciencias y Tecnología de la Cámara de los Comunes se pronunció a favor de la experimentación genética mixta humano-animal

Suecia, Finlandia, Grecia, Países Bajos y Bélgica

permiten la investigación con células madre embrionarias de embriones sobrantes y han impuesto un moratoria sobre creación de embriones


 

NOTAS;

[1] El 16 de Diciembre de 1998 apareció en The New York Times la noticia de un grupo de tres investigadores del Hospital de la Universidad de Kyunghee en Seul, Corea del Sur, que afirma haber cultivado un embrión humano utilizando la técnica de transferencia nuclear. En mayo de 2005 han anunciado la obtención de 11 líneas de células madre derivadas de pacientes de varias enfermedades, lo que indica que empiezan a dominar la técnica y abre la puerta a los trasplantes celulares personalizados sin riesgo de rechazo

[2] La legislación sobre reproducción asistida ha tenido varias reformas en los últimos cinco años. La que ahora presenta el Gobierno socialista incorpora algunas novedades con respecto a la anterior ley de 2003. En mayo de 2004, ya en el Gobierno el Partido Socialista, saltaba a la luz la noticia sobre cinco familias españolas que habían recurrido al Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI) para someterse a un tratamiento de fecundación 'in vitro' para poder tener un hijo sano y que sea genéticamente compatible con su hermano para poder curar la enfermedad de éste. Con  el Real Decreto aprobado en octubre de 2004, el Gobierno daba paso a las primeras reformas legislativas de la Ley de 2003. En esta normativa se establecían las condiciones para que los embriones sobrantes de procesos de reproducción asistida pudieran ser utilizados en la investigación y eliminar las trabas burocráticas para tales proyectos. Además, se establecieron 25 supuestos de excepción para ampliar el número de ovocitos. Finalmente,  la nueva Ley de Reproducción Asistida las técnicas de diagnóstico preimplantacional con fines terapéuticos para terceros. Con ella se elimina la limitación de ovocitos a fecundar y tampoco se establece una edad límite para someterse a técnicas reproductivas. Como se preveía, se sigue prohibiendo la clonación humana con fines reproductivos y se deja para otra ley, la de Investigación en Biomedicina, la regulación de la clonación con fines terapéuticos.

[3] No obstante, diversas fuentes coinciden en subrayar el 'impacto político' de que la UE apoye este área científica, en un momento en que el debate social y político en el interior de cada país dista de estar resuelto. El comisario Busquin ha alertado además sobre el riesgo de que Europa pierda puestos en la carrera internacional de la innovación, si adopta un enfoque más restrictivo que el de Estados Unidos, donde la administración Bush ha canalizado 28.000 millones de dólares para impulsar los estudios con células madre. La financiación comunitaria será radicalmente menor -aunque para compararla con la de Washington habría que tener en cuenta también las inversiones de cada Estado miembro-. De un presupuesto total de 17.500 millones de euros para el periodo 2003-2007, el VI Programa Marco asigna 2.255 millones al área de la investigación genómica y la biotecnología relacionada con la Salud. De esta última partida podría salir el capital que pagase los proyectos con células embrionarias. La cifra final dependerá del número de proyectos aprobados y de su costo -Bruselas cuenta ya con 9 solicitudes de financiación-, aunque Busquin ha adelantado la horquilla de entre 10 y 50 millones de euros.

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Colección: Derecho, Economía y Sociedad

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Última modificación: 09 de Marzo de 2007

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