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La tendencia patentaria se halla definitivamente consolidada en el sector biotecnológico. Gráfico 1 Patentes otorgadas en los Estados Unidos (2000).
Sobre un total de 169,154 patentes concedidas, el 58 % correspondieron a residentes de los Estados Unidos; de los cuales, el 20, 2 % fueron reconocidas a solicitantes del Estado de California, el 7,3% del de Nueva York; 6,8 % de Texas; 4,6% de Nueva Jersey y 4,6 % de Illinois. Sobre el total se debe reparar que 162.553 patentes correspondieron a solicitudes provenientes de sólo doce países, que se vieron así incrementadas respecto de 1998, año en el que se otorgaron 147,520 a peticiones provenientes de los mismos países. Respecto de las patentes concedidas a residentes extranjeros, Japón fue el país con mayor porcentaje (su perfomance descendió levemente frente al año anterior, incrementándose las de Taiwán, Reino Unido y Alemania).
Sobre estas cifras las patentes biotecnológicas (agrupadas como Clase Química –las restantes son la Eléctrica y la Mecánica) para igual período (1999) ascendieron a un total de 43.321, descendiendo -en el año 2000- a 42.323. En total desde 1987 se han otorgado un total de 631.653 de las que 597.822 correspondieron a residentes de diez países (sobre un total para los residentes extranjeros de 291.113 patentes). Gráfico 2 Patentes químicas (biotecnológicas) otorgadas en los Estados Unidos (1987-2000) De acuerdo con los datos suministrados por la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos, esa dependencia ha concedido entre los años 1969 y 1997 a establecimientos universitarios un total de 23.374 patentes, sobre un total de 2.273.848 (de ellas 1.038.356 a titulares corporativos –empresas-, y 1.014.982 a otros no-universitarios). Las instituciones académicas que mayor número de solicitudes han obtenido son la Universidad de California (un total de 1.937 patentes para el período 1984-1997), el Massachussets Institute of Technology (1.871, para igual período) y la Universidad de Texas (815). El lapso es más reciente para tomar en consideración el acaecido desde que se popularizaron los convenios empresa-universidad y éstas consolidaron su presupuesto con fondos federales para investigación en nuevas tecnologías[1]. Sin embargo, se confirma la neta mercantilización de la I&D en manos de compañías comerciales, que son las que más han alzado su voz en pro de políticas de fuerte protección de la propiedad industrial, en especial desde que la carrera biotecnológica comenzó en los años ’80. Por su parte, las empresas listadas en el índice NASDAQ son asignatarias de la siguiente cantidad de patentes (en los Estados Unidos):
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