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la obtención de moléculas de ADN recombinante mediante la utilización de vectores, [ver § 2.4.3.3] |
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la incorporación directa en un organismo de ADN extraño, incluyendo las técnicas de microinyección, macroinyección y microencapsulación, [ver § 2.1.1.] |
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técnicas de fusión o hibridación celular, incluyendo la fusión de protoplastos. [ver § 2.1.2.] |
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Muchas variedades tradicionales se seleccionaron tras inducción de mutaciones aleatorias por irradiación o por agentes químicos. Hay que recordar que el procesamiento ulterior del material mutagenizado sólo está enfocado a seleccionar y eventualmente caracterizar las mutaciones responsables de rasgos agronómicos deseables, pero casi siempre deja sin caracterizar las eventuales mutaciones producidas en otras partes del genoma (incluidas grandes reordenaciones y traslocaciones), y de las que nada se sabe de sus efectos. Nunca se ha emprendido un estudio sistemático de los posibles riesgos de ese material genético alterado y no caracterizado. Sin embargo, se consumen productos derivados de estas plantas obtenidas con métodos relativamente sin cuidado, sin que nadie haya levantado la voz de alarma.
Si se quisiera mantener la más elemental lógica, se debería pedir para ellas al menos los mismos controles que se pretende para los transgénicos, o bien reconocer que, a fortiori, la técnica transgénica, al ser más precisa y transferir menos genes, presenta como mínimo, el mismo nivel de riesgos asumidos para la mejora tradicional.[ver § 4.3]
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1era. condición •2da. condición •3era. condición •4ta. condición •5ta. condición •6ta. condición ►►
NOTAS:
[1] Sin embargo, se debe tener en cuenta que África es el único continente que aún no se ha beneficiado de la Revolución Verde. En 1972 se creó el ICRISAT (Instituto especializado en cultivos de zonas semiáridas), con sede en Hyderabad (India) y centros en África, que a través de estudios piloto está intentando demostrar la viabilidad del éxito de estas tecnologías en los países subsaharianos, adaptándolas principalmente al mijo y sorgo. En 1991 salieron las primeras variedades de sorgo de mayor rendimiento. Otro problema que se está encarando es el de la gran pérdida de cosechas debidas a las plantas parásitas del género Striga, responsable de pérdidas de hasta un 40%. Sin embargo, la inestabilidad política en numerosos países africanos, junto con las malas infraestructuras de transporte y comercialización son una limitación que habría que remover cuanto antes. Desgraciadamente, la mayoría de estos países no pueden hacer grandes esfuerzos inversores.
[2] Iáñez Pareja, Enrique, Posibles impactos genéticos y ecológicos de las plantas cultivadas “tradicionales” en www.ugr.es/~eianez/Biotecnologia 2000.
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